El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, planea reducir parte de los aranceles al acero y aluminio aplicados a productos específicos, según informó un reporte de Reuters a partir de un artículo del Financial Times. La discusión interna apunta a que los gravámenes estarían encareciendo bienes de consumo —como moldes de tartas y latas para alimentos y bebidas— y que el ajuste buscaría aliviar el impacto en precios en un año marcado por las elecciones de medio término en noviembre.
Qué se sabe del posible ajuste y qué sigue sin confirmarse
De acuerdo con Reuters, funcionarios del Departamento de Comercio y de la oficina del Representante Comercial de EE. UU. sostienen que la estructura actual de aranceles está elevando el costo de productos cotidianos. La misma publicación reportó que la Casa Blanca y el Departamento de Comercio no respondieron de inmediato a solicitudes de comentarios fuera del horario laboral habitual, por lo que el cambio aún no cuenta con confirmación oficial.
En el mismo reporte se señala que el gobierno estaría revisando la lista de productos afectados para:
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- eximir algunos ítems,
- frenar la expansión de los listados,
- y reemplazar parte del esquema por investigaciones de seguridad nacional más focalizadas sobre bienes específicos.
Del 25% al 50%: el punto de partida de la revisión
La posibilidad de recorte se produce tras el endurecimiento aplicado en 2025. En junio de ese año, la Casa Blanca informó que Trump firmó una proclamación para elevar el arancel del 25% al 50% sobre importaciones de acero y aluminio, con entrada en vigor el 4 de junio de 2025, bajo la autoridad de la Sección 232. Ese comunicado también precisó que el gravamen se aplica al contenido de acero y aluminio de los productos importados, mientras que otros componentes quedan sujetos a otros aranceles aplicables.
En cobertura previa se detalló cómo se instaló el primer escalón de la política arancelaria cuando Washington anunció aranceles del 25% al acero y aluminio importado, en un contexto de tensiones comerciales con múltiples socios.
Sección 232 y expansión a derivados: por qué la lista es clave
La base legal y el alcance de la medida son centrales para entender el ajuste en discusión. Un informe del Servicio de Investigación del Congreso de EE. UU. explica que, desde 2018, los aranceles al acero y aluminio se aplican bajo la Sección 232 y que, en 2025, se expandieron e incrementaron, incluyendo productos que contienen acero y aluminio (“derivados”) y ampliaciones posteriores de códigos de productos.
En la práctica, esto abre el flanco que ahora se revisa: no se trata solo de metal primario, sino también de un universo de bienes con contenido de acero o aluminio.
Reacción inmediata: bolsas y señales desde los metales
Reuters reportó que, tras la información sobre un posible retroceso, las acciones de productores estadounidenses de acero y aluminio bajaron en operaciones previas a la apertura. Entre los movimientos mencionados:
- Nucor y Cleveland-Cliffs: caídas cercanas a 2,5% cada una (premarket),
- Steel Dynamics: descenso de 4%,
- Century Aluminum: baja de 6%,
- Alcoa: retroceso de 2%.
El mismo reporte agregó que el aluminio de referencia en la Bolsa de Metales de Londres (LME) cayó a un mínimo de una semana después de conocerse la noticia.
Lectura para el eje minero: aluminio, política industrial y presión por costos
El debate ocurre en paralelo a señales de política industrial interna en EE. UU. que buscan reducir dependencia externa en metales. En ese marco, la agenda sobre capacidad local —y su relación con aranceles— ha estado sobre la mesa, como se abordó recientemente con el impulso a la mayor fundición de aluminio en EE. UU. desde 1980, en un entorno donde la discusión arancelaria influye en importaciones, primas y disponibilidad física.
En Chile, la referencia directa no es el acero o el aluminio, pero la Sección 232 se ha observado como un marco replicable para otros metales estratégicos. En ese contexto, ya se había informado que el país reforzó gestiones ante la posibilidad de medidas sobre el cobre, dado que esa vía legal es la misma que sustenta los gravámenes a acero y aluminio, según lo expuesto en la diplomacia comercial ante eventuales aranceles al cobre en EE. UU..
Datos clave que hoy están sobre la mesa
- Situación actual reportada: aranceles de hasta 50% y cobertura ampliada a derivados, con listas revisadas y expandidas en 2025.
- Lo que se evalúa (según Reuters/FT): exenciones para ciertos productos, freno a la expansión y foco en investigaciones de seguridad nacional por bienes específicos.
- Confirmación oficial: al momento del reporte, Casa Blanca y Comercio no entregaron comentarios inmediatos sobre el ajuste.
