La Universidad Nacional de San Juan (UNSJ) marcó un hito con la inauguración del primer Laboratorio de Nanotecnología Aplicada a la Minería en Argentina, un espacio que busca integrar avances científicos con los desafíos de la industria extractiva. Este proyecto pionero se incorpora al Instituto de Investigaciones Mineras de la Facultad de Ingeniería y aborda áreas clave como recuperación de metales, optimización de procesos y sostenibilidad.
Nanotecnología para revolucionar la minería
Bajo la dirección del Dr. Ariel Maratta, el laboratorio se especializa en el uso de nanotecnología para resolver problemáticas prioritarias del sector. La nanotecnología, que trabaja con materiales en escalas nanométricas (de 1 a 100 nanómetros), permite desarrollar soluciones más eficientes y sostenibles frente a los métodos convencionales. Según Maratta, “al llevar materiales a escala nano es posible obtener comportamientos físicos y químicos distintos con potencial para mejorar procesos extractivos, reducir insumos y aumentar eficiencia”.
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Entre las principales líneas de investigación se encuentra el tratamiento de efluentes mineros mediante nanomateriales que faciliten la recuperación de metales valiosos y la reutilización de recursos hídricos dentro del ciclo productivo. Adicionalmente, se dedica atención especial a técnicas aplicadas a la extracción de cobre, aprovechando las propiedades únicas de los nanomateriales para optimizar la eficiencia en procesos clave de la minería. Estos objetivos destacan la contribución del nuevo laboratorio hacia una minería más sustentable.
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Colaboración internacional y enfoque en el cobre
El laboratorio también enfatiza la cooperación internacional, destacando su trabajo conjunto con la Universidad Católica del Norte de Chile. Este proyecto gira en torno al uso de nanopartículas magnéticas para la lixiviación de cobre, una técnica que utiliza procesos de separación por magnetoforesis con el objetivo de simplificar la extracción del mineral, disminuir el consumo de agua y reducir el uso de reactivos químicos. La transferencia de estos avances hacia pruebas piloto y escalamiento semiindustrial refuerza el enfoque del laboratorio en tecnologías aplicadas y de impacto concreto para la industria.
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El cobre, mineral de alta relevancia económica y tecnológica, concentra esfuerzos significativos en estas investigaciones debido a su uso extendido y a la oportunidad de aplicar innovaciones que mejoren tanto su producción como su eficiencia. Según medios especializados, este tipo de proyectos podría influir sustancialmente en la productividad minera regional y a nivel internacional, destacando la apuesta de Argentina por la innovación tecnológica en minería.
Formación y transferencia para impulsar el sector
El establecimiento del laboratorio fue posible gracias al respaldo de la Secretaría de Ciencia, Tecnología e Innovación de San Juan, cuya colaboración institucional fortaleció el vínculo con la Facultad de Ingeniería en favor de la investigación y el desarrollo de soluciones aplicadas a la minería. Este apoyo no solo busca producir conocimiento innovador, sino también impulsar ecosistemas tecnológicos como NanoDus, una iniciativa dedicada a desarrollar aditivos nanocompuestos para mitigar el polvo en caminos mineros.
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Además de la investigación, el laboratorio cumple un rol fundamental en la formación de capital humano para el futuro de la minería. Estudiantes avanzados y doctorandos tendrán la oportunidad de desarrollar tesis y estudios en áreas de frontera relacionadas con materiales, nanotecnología y procesos extractivos. En palabras de Maratta, “el espacio está pensado tanto para estudiantes como para profesionales que quieran especializarse en nuevas tecnologías aplicadas”. Este enfoque educativo fortalece la proyección de una actividad minera más innovadora y sostenible en la región.



