Barrick redefine su estrategia en 2026 con un viraje que combina prudencia geopolítica, expansión en cobre y un renovado foco en retornos para accionistas. La minera Barrick Gold Corporation delineó este cambio en su más reciente circular previa a la junta anual, marcando el inicio de una nueva etapa bajo el liderazgo de Mark Hill. La hoja de ruta mantiene el énfasis en activos de primer nivel, pero introduce ajustes estructurales relevantes: salida de jurisdicciones de mayor riesgo, fortalecimiento en Norteamérica y una reactivación de las adquisiciones como motor de crecimiento. Todo ello ocurre en un contexto donde el cobre y el oro consolidan su rol como ejes estratégicos de la minería global, asociados tanto a la transición energética como a la estabilidad financiera.
Retiro de mercados de alto riesgo y foco en jurisdicciones seguras
Uno de los cambios más significativos es la decisión de reducir exposición en regiones consideradas complejas desde el punto de vista político y de seguridad, particularmente en África y Asia. La compañía busca concentrar su portafolio en activos ubicados en jurisdicciones estables, privilegiando operaciones de larga vida útil y costos competitivos.
Este enfoque se traduce en un mayor peso de Norteamérica dentro de su cartera, donde Barrick ya cuenta con operaciones emblemáticas y asociaciones estratégicas. La medida responde a una tendencia creciente en la industria minera: priorizar certidumbre regulatoria y estabilidad institucional por sobre oportunidades en mercados fronterizos.
Te puede interesar
Publicidad
Nueva compañía en Norteamérica y valorización de activos clave
Como parte de esta reorganización, Barrick proyecta realizar una oferta pública inicial (OPV) hacia fines de 2026 para una nueva entidad que agrupará sus activos auríferos en Norteamérica. Esta incluirá participaciones en operaciones de alto perfil como Nevada Gold Mines, Pueblo Viejo y el descubrimiento Fourmile.
La empresa anticipa que esta nueva compañía —denominada preliminarmente como North American Barrick— podría posicionarse como una de las principales productoras de oro puro a nivel global, lo que permitiría capturar valor adicional mediante una estructura más enfocada y transparente para inversionistas.
Cobre como pilar de crecimiento en la transición energética
El cobre emerge como el segundo eje estratégico de la compañía. Tras alcanzar niveles récord de producción en 2025, Barrick refuerza su posicionamiento como productor dual de oro y cobre, buscando capitalizar la creciente demanda por este metal en tecnologías limpias, electrificación y redes energéticas.
Este giro refleja una tendencia más amplia en la industria, donde el cobre gana protagonismo como mineral crítico. Para Barrick, el desafío será equilibrar ambas líneas de negocio, manteniendo la estabilidad que ofrece el oro mientras expande su exposición a un commodity más cíclico pero con alto potencial de crecimiento.
Publicidad
Regreso de adquisiciones y nueva política de capital
Otro elemento central del cambio estratégico es la reactivación de fusiones y adquisiciones. Tras años priorizando crecimiento orgánico, la compañía vuelve a considerar compras selectivas como herramienta para optimizar su portafolio y ganar escala.
En paralelo, Barrick reforzó su política de retorno al accionista. En 2025, la minera devolvió un récord de US$ 2.400 millones y elevó en 25% su dividendo base trimestral. Además, implementó una nueva política de dividendos orientada a combinar disciplina financiera con financiamiento para crecimiento futuro.
Entre los principales lineamientos destacan:
- Mayor prioridad al flujo de caja libre.
- Incremento sostenido de dividendos.
- Balance entre inversión y retorno al accionista.
- Flexibilidad para financiar adquisiciones estratégicas.
Publicidad
Un giro alineado con la nueva minería global
La reconfiguración de Barrick se inscribe en un escenario donde la industria minera busca mayor resiliencia frente a la volatilidad. La combinación de oro y cobre como “doble pilar” de valor responde tanto a necesidades estructurales del mercado como a expectativas de inversionistas.
La próxima junta de accionistas, programada para mayo de 2026, será clave para conocer detalles adicionales de esta estrategia, que apunta a consolidar a Barrick como un actor más disciplinado, enfocado y alineado con las nuevas dinámicas del negocio minero global.



