
El Distrito Vicuña, desarrollado por Lundin Mining y BHP en la frontera entre Argentina y Chile, entra en una fase de definiciones para su arranque. La compañía prevé iniciar la construcción de la primera etapa en el primer trimestre de 2027, con un presupuesto de US$800 millones en 2026 destinado a ingeniería, preparación y trabajos previos.
¿Qué pasó?
En una entrevista publicada por Pulso, el CEO de Lundin Mining, Jack Lundin, señaló que la minera espera comenzar en el primer trimestre de 2027 la construcción de la fase 1 del distrito, centrada en Josemaría, con una inversión inicial superior a US$7.000 millones. En esa misma hoja de ruta, la firma contempla para 2026 un presupuesto de US$800 millones para avanzar en ingeniería, preparación del proyecto y actividades previas al inicio de obras.
Un desarrollo por etapas con CAPEX de US$18.000 millones
La planificación coincide con el Integrated Technical Study informado por Lundin Mining, que define a Vicuña como un desarrollo minero escalonado sobre los depósitos Filo del Sol y Josemaría, bajo una sociedad 50/50 entre Lundin Mining y BHP. El estudio plantea que la etapa 1 estará enfocada en la construcción de una mina a cielo abierto y una planta concentradora en Josemaría, diseñadas para habilitar expansiones posteriores.
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El mismo estudio técnico estima una inversión total de US$18.100 millones para las tres etapas del distrito. De ese total, la fase 1 considera US$7.100 millones, mientras que las etapas siguientes concentran el resto del despliegue de capital. Lundin Mining indicó además que el esquema escalonado busca acelerar el flujo de caja temprano y usar la primera fase como plataforma para desarrollar las expansiones posteriores.
Josemaría toma la delantera en el cronograma
Dentro del distrito, Josemaría aparece hoy como el activo más avanzado. En la entrevista con Pulso, el vicepresidente senior y COO de Lundin Mining, Juan Andrés Morel, sostuvo que ese yacimiento ya cuenta con exploración terminada, permisos obtenidos e ingeniería más desarrollada, mientras Filo del Sol sigue en una etapa más temprana. Esa secuencia también aparece en el estudio de Lundin, que establece que el concentrador será alimentado inicialmente con mineralización de Josemaría antes de incorporar material de Filo del Sol en fases posteriores.
RIGI, infraestructura y salida por Chile
Vicuña presentó en diciembre de 2025 su solicitud para incorporarse al Régimen de Incentivos para Grandes Inversiones (RIGI) en Argentina. Lundin Mining informó entonces que el proyecto fue el primero del sector minero en postular a ese esquema bajo la categoría PEELP, orientada a inversiones de gran escala y largo plazo.
En paralelo, la compañía confirmó que el concentrado será exportado por Chile mediante infraestructura portuaria en la Región de Atacama. Aunque la definición final sigue pendiente, en la entrevista con Pulso se indicó que una de las alternativas evaluadas es infraestructura en Caldera. El reporte técnico de Lundin, por su parte, señala que en la primera etapa el transporte de concentrado se hará por camión hasta un puerto chileno, mientras que en la etapa 3 se considera infraestructura adicional, incluido un ducto de concentrado y un sistema de desalinización asociado a la expansión del distrito.
La escala proyectada del distrito
Los antecedentes técnicos de Vicuña proyectan una producción promedio de más de 500.000 toneladas anuales de cobre durante un período de diez años, junto con alrededor de 800.000 onzas de oro y 20 millones de onzas de plata. En el horizonte de los primeros 25 años completos de operación, la estimación promedio baja a 395.000 toneladas de cobre por año, con 700.000 onzas de oro y 22 millones de onzas de plata, cifras que ubican al proyecto entre los desarrollos mineros de mayor escala en cobre, oro y plata.
Ese volumen ayuda a explicar el peso que Vicuña ha tomado dentro del portafolio de Lundin Mining en Sudamérica, en un momento en que la firma ha puesto el foco en sus operaciones en Chile y en el crecimiento del distrito binacional.






