El dólar abrió este miércoles con una baja marcada en Chile y perforó la barrera de los $920, en una sesión dominada por el repliegue global del billete verde tras las señales de desescalada en Medio Oriente. El movimiento dejó en segundo plano el dato local de actividad, luego de que el Banco Central de Chile reportara que el Imacec de febrero cayó 0,3% interanual.
El mercado cambia de tono tras las señales desde Washington
La presión bajista sobre la divisa coincidió con un cambio de ánimo en los mercados internacionales después de que Donald Trump dijera el martes que Estados Unidos podría terminar su campaña militar contra Irán “dentro de dos o tres semanas”. La señal fue interpretada como un posible alivio para el riesgo energético global, en un contexto en que el petróleo venía de tensionar al tipo de cambio chileno durante gran parte de marzo.
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Ese giro ya se había insinuado en la jornada previa, cuando la paridad local abrió con baja y volvió a la zona de $926, luego de varias sesiones marcadas por compras de refugio. Más tarde, el martes, el mercado dejó otra señal de descompresión: el dólar cerró marzo en $927, aunque el mes igualmente terminó con un avance acumulado de $53,6.
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El anuncio de Trump vuelve a poner a Ormuz en el centro
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La Casa Blanca informó que Trump entregará este miércoles una actualización sobre la guerra con Irán a las 21:00 de Washington, equivalente a las 22:00 en Chile. Reuters también reportó que el mandatario insistió en que la salida de Estados Unidos podría concretarse pronto, mientras los mercados globales reaccionaban con alzas en bolsas y retrocesos del dólar a nivel internacional.
El telón de fondo sigue siendo el estrecho de Ormuz, paso clave para una parte relevante del comercio mundial de crudo. En ese marco, el mercado chileno venía ajustando posiciones después de que el petróleo rozara los US$119 y alimentara una fuerte salida hacia activos defensivos. La caída del dólar este miércoles refleja justamente la reversión parcial de ese movimiento.
El Imacec negativo queda relegado por el shock externo
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En condiciones normales, un Imacec de -0,3% habría concentrado la atención del mercado local. Pero la magnitud del ajuste externo desplazó el foco hacia la coyuntura internacional. De hecho, en la antesala del dato mensual ya se había instalado un tono más débil en la economía real, luego de que la producción industrial cayera en febrero mientras el comercio seguía mostrando una trayectoria más firme.
La combinación de un dólar bajo $920, petróleo en corrección y expectativas de un eventual giro geopolítico reordenó la apertura cambiaria chilena, aunque con un mercado todavía pendiente de lo que anuncie Trump durante la noche y de si esa señal logra consolidarse más allá del rebote inicial.



