Glencore cobre 19% marcó el desempeño de la minera durante el primer trimestre de 2026, al registrar un aumento interanual significativo en su producción del metal rojo, aunque acompañado de nuevas presiones en costos operacionales. La compañía reportó una producción total de 200 mil toneladas de cobre, frente a las 168 mil toneladas del mismo periodo del año anterior, consolidando un incremento de 32 mil toneladas. Sin embargo, este resultado se produce en un entorno marcado por tensiones geopolíticas y encarecimiento de insumos clave, factores que comienzan a impactar la estructura de costos de la industria. Pese a ello, la firma mantiene sin cambios su guía de producción anual, apostando a un segundo semestre más robusto, impulsado por mejoras operacionales en activos estratégicos y un contexto de precios de materias primas que podría compensar los mayores costos.
Operaciones en Chile: desempeño mixto en Collahuasi y Lomas Bayas
En Chile, la participación de Glencore en Collahuasi —donde posee un 44%— mostró un crecimiento interanual de 10%, pasando de 35 mil a 39 mil toneladas de cobre atribuible. No obstante, al comparar con el último trimestre de 2025, cuando se alcanzaron 47 mil toneladas, se evidencia una caída de 17%, reflejando variaciones operacionales y disponibilidad de mineral.
Por su parte, Lomas Bayas mantuvo una producción estable de 16 mil toneladas en el primer trimestre, sin variaciones respecto al mismo periodo del año anterior. Sin embargo, también registró una baja frente al trimestre previo, cuando produjo 19 mil toneladas, lo que representa una disminución de 18%.
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Proyección anual y expectativas para el segundo semestre
La minera ratificó su proyección de producción para 2026, estimando un rango entre 810 mil y 870 mil toneladas de cobre. La compañía prevé un segundo semestre más sólido, apoyado principalmente en Collahuasi, donde se espera una mejora en la disponibilidad de mineral primario y en el suministro de agua desalinizada, factores clave para sostener el ritmo productivo.
Este escenario se alinea con la tendencia observada en la industria, donde la optimización de activos y el acceso a recursos críticos —como agua y energía— son determinantes para mantener la competitividad.
Presión en costos: diésel, ácido sulfúrico y tipo de cambio
El director ejecutivo de Glencore, Gary Nagle, advirtió que, si bien el impacto directo del conflicto en Medio Oriente fue acotado durante el primer trimestre, ya comienzan a observarse efectos en los costos de insumos estratégicos.
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Entre los principales factores identificados destacan:
- Aumento en el costo del diésel
- Mayor precio del ácido sulfúrico
- Efectos asociados a la depreciación del dólar estadounidense
Según el ejecutivo, estas presiones responden a disrupciones en el suministro global de crudo, productos refinados y químicos industriales, lo que repercute directamente en las operaciones mineras.
Precios de commodities compensarían el impacto
A pesar del aumento en costos, la compañía proyecta que el alza en los precios de materias primas permitirá compensar estos efectos. En lo que va del año, el cobre ha subido cerca de 5%, el zinc un 7% y el carbón térmico un 22%, lo que podría traducirse en una expansión de márgenes.
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Además, el negocio de comercialización de energía de la compañía ha contribuido a asegurar el suministro de combustibles, mitigando riesgos operacionales en sus activos.
En este contexto, Glencore anticipa que su segmento de marketing podría cerrar el año con resultados por sobre el rango histórico proyectado, con un Ebit anual que superaría el límite superior estimado entre US$2.300 millones y US$3.500 millones.



