Reino Unido dará un paso significativo hacia la descarbonización industrial con la puesta en marcha de la primera fábrica a escala comercial para la producción de ladrillos utilizando hidrógeno verde. Este proyecto, que incluye una inversión considerable y un enfoque estratégico, apunta a revolucionar la forma de manufacturar materiales de construcción.
Una transformación pionera en la industria cerámica
La planta de Denton, ubicada en Manchester y operada por la compañía Wienerberger, se convertirá en el primer horno de ladrillos alimentado 100% con hidrógeno verde. Este innovador proyecto busca demostrar que es posible descarbonizar procesos industriales sin construir nuevas infraestructuras, mediante la modernización de dos hornos tipo túnel ya existentes. La inversión destinada a esta transformación asciende a aproximadamente 7.000.000 €, financiada en parte a través de un acuerdo público-privado.
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El cambio clave radica en la sustitución de 224 quemadores de gas natural por sistemas de uso de hidrógeno, además de modificaciones en las tecnologías de suministro energético y control. Según Wienerberger, este modelo demuestra que el diseño de infraestructura existente puede ser adaptado de manera eficiente para incorporar fuentes de energía limpia, una ventaja significativa en industrias donde reemplazar instalaciones completas es inviable tanto económica como técnicamente.
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Impacto ambiental y sostenibilidad del producto
El proyecto promete una reducción de emisiones de CO₂ de más de 11.600 toneladas por año, lo que equivale al consumo energético anual de casi 5.000 hogares en Reino Unido. Este avance en la descarbonización se convierte en un referente para otras industrias de alta emisión, marcando un camino hacia una transición energética aplicada a procesos térmicos.
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Otro aspecto crucial es que los ensayos realizados por Ceramics UK confirman que los ladrillos producidos en el horno de hidrógeno mantienen las mismas propiedades mecánicas, de apariencia y rendimiento técnico que los fabricados convencionalmente. Esto asegura que la adopción de tecnologías sostenibles no comprometa la calidad del producto final, un factor indispensable para lograr la aceptación en el mercado.
Un modelo replicable y parte de una estrategia híbrida
Este proyecto es solo una pieza dentro de una estrategia más amplia de Wienerberger y de la industria cerámica en Europa para combinar diversas tecnologías en la descarbonización. Además del uso de hidrógeno, la empresa también está explorando la electrificación mediante hornos eléctricos para la fabricación de tejas en otras instalaciones.
El uso del hidrógeno en procesos industriales ha sido limitado principalmente por barreras económicas y logísticas, pero iniciativas como el Industrial Energy Transformation Fund del Reino Unido buscan superar estas dificultades, promoviendo cambios tecnológicos más audaces. Según el proyecto, cada proceso industrial requiere una solución específica, ya sea electrificación directa, hidrógeno, eficiencia energética o captura de carbono. Lo fundamental es que no existe una sola respuesta, sino una hoja de ruta híbrida y adaptable para avanzar hacia una industria más sostenible.
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- Reducción de emisiones: Más de 11.600 t de CO₂ al año.
- Inversión significativa: ~7 M€ para modernizar infraestructura existente.
- Impacto ambiental: Equivalente al consumo energético de 5.000 hogares.
- Replicabilidad: Modelo adaptable a otras industrias cerámicas en Europa.



