La exministra de Minería sostuvo que durante su gestión no recibió advertencias sobre la sobreestimación de 26.875 toneladas de cobre fino en Codelco. El caso ya derivó en sanciones internas, revisión de bonos y una comisión investigadora en la Cámara.
La exministra de Minería Aurora Williams afirmó que no recibió alertas durante su gestión sobre la cifra errónea de producción de Codelco en 2025, luego de que una auditoría interna de la estatal detectara una sobreestimación de 26.875 toneladas métricas finas de cobre.
La declaración vuelve a poner el foco en los controles internos, la trazabilidad de los reportes productivos y la supervisión institucional de la principal empresa minera estatal del país.
En entrevista con radio Infinita, recogida por Pulso de La Tercera, Williams sostuvo que no tuvo conocimiento previo de la situación. “A mí no me llegó una advertencia (...) Nosotros no recibimos alertas”, dijo la exsecretaria de Estado, quien dejó el cargo el 11 de marzo de 2026.
El caso se originó por una denuncia incorporada al canal institucional de Codelco el 3 de marzo de 2026, según informó la propia empresa en su declaración pública del 20 de mayo. Tras esa denuncia, el Comité de Auditoría, Compensaciones y Ética instruyó una investigación sobre los reportes de producción 2025 y el cumplimiento de las normas internas aplicables al reconocimiento y registro de producción.
Qué dijo Aurora Williams
Williams planteó que la cronología del caso es clave para evaluar responsabilidades. Según explicó, cuando ya estaba dejando el Ministerio de Minería, en marzo, comenzó a leer análisis de expertos que advertían un salto inusual en la serie de producción de diciembre de 2025.
La exministra también destacó que la denuncia fue seguida por una investigación interna que, en mayo, ya había concluido con medidas disciplinarias. En su lectura, ese proceso demuestra que la institucionalidad de la empresa reaccionó, aunque el episodio dejó en evidencia una falla relevante en el sistema de control de producción.
El punto crítico es que la anomalía no fue advertida formalmente al Ministerio de Minería durante la administración saliente, según la versión entregada por Williams.
La exautoridad también abordó el impacto de la corrección sobre los bonos pagados por cumplimiento de metas. Señaló que los dineros que correspondan deben devolverse, pero advirtió que ese proceso debe hacerse con detalle y considerando cada caso. En particular, afirmó que dirigentes de Chuquicamata le habrían planteado que la meta ya estaba cumplida en noviembre, por lo que pidió “colocar bien los números sobre la mesa”.
La desviación detectada por Codelco
De acuerdo con Codelco, la auditoría interna concluyó que hubo desviaciones en la aplicación de normas internas asociadas al reconocimiento de producción durante 2025.
La cifra total observada fue de 26.875 toneladas métricas finas de cobre. De ese volumen, 20.000 toneladas correspondían a óxidos de la División Chuquicamata y 6.875 toneladas a arsenito de calcio de la División Ministro Hales.
La empresa precisó que esos materiales requerían procesamiento posterior y no cumplían plenamente las condiciones exigidas por su normativa interna para ser considerados productos terminados. Por esa razón, debieron permanecer registrados como productos en proceso.
La desviación equivalía aproximadamente al 2% de la producción propia informada por Codelco para 2025.
La estatal también indicó que no se identificaron efectos negativos que obligaran a modificar los estados financieros auditados al 31 de diciembre de 2025. Sin embargo, sí deberá generar notas aclaratorias respecto de la cifra de producción incluida en su memoria, análisis razonado, sitio web y otras comunicaciones oficiales.
Sanciones, bonos y denuncia ante la Fiscalía
El directorio de Codelco resolvió adoptar medidas disciplinarias tras conocer los resultados de la auditoría. La investigación estableció responsabilidades individuales respecto de siete ejecutivos y un exejecutivo de Casa Matriz, Chuquicamata y Ministro Hales.
Las medidas incluyeron la desvinculación de un ejecutivo, amonestaciones para otros profesionales involucrados y la revisión de la normativa interna sobre reportes de producción.
Además, el directorio instruyó presentar una denuncia ante el Ministerio Público para que investigue la eventual existencia de hechos que pudieran revestir carácter de delito.
Uno de los efectos más sensibles del caso está en los incentivos variables. Codelco informó que, como consecuencia de la corrección de los volúmenes reportados, deberá recalcular los bonos asociados a indicadores de producción y gestionar los mecanismos de recuperación que correspondan conforme a la normativa vigente.
Según antecedentes publicados por medios económicos, la sobreestimación habría derivado en pagos por US$14,3 millones a cerca de 6.300 trabajadores y ejecutivos vinculados a las divisiones afectadas y a la casa matriz.
Datos clave
Empresa: Codelco.
Caso: cifra errónea de producción 2025.
Desviación detectada: 26.875 toneladas métricas finas de cobre.
Divisiones involucradas: Chuquicamata y Ministro Hales.
Material observado: 20.000 toneladas en óxidos y 6.875 toneladas en arsenito de calcio.
Impacto productivo: cerca de 2% de la producción propia informada.
Origen de la investigación: denuncia ingresada al canal institucional el 3 de marzo de 2026.
Medidas internas: desvinculación de un ejecutivo, amonestaciones y revisión normativa.
Efecto financiero informado por Codelco: sin obligación de modificar estados financieros auditados 2025.
Impacto laboral: recálculo de incentivos variables asociados a metas de producción.
Por qué importa para la minería chilena
El caso golpea una dimensión especialmente sensible para la industria: la confiabilidad de las cifras operacionales. En minería, la producción no solo es un indicador técnico; también incide en metas corporativas, bonos, planificación comercial, proyecciones de caja, relación con inversionistas y percepción de gobernanza.
Codelco ocupa un lugar estratégico en la economía chilena por su peso en la producción de cobre, sus excedentes fiscales, su rol en regiones mineras y su función como empresa estatal. Por eso, una corrección de casi 27 mil toneladas tiene un impacto que va más allá de la contabilidad interna.
El episodio instala una discusión de fondo sobre cómo se validan los datos productivos en operaciones complejas, especialmente cuando existen materiales en proceso, inventarios, normas de excepción y metas de cierre anual.
La diferencia entre producto terminado y material que aún requiere procesamiento posterior es relevante para cualquier faena minera. Una clasificación incorrecta puede alterar la lectura del desempeño operacional, afectar incentivos y debilitar la confianza en los reportes que recibe el mercado, el Estado y los propios trabajadores.
La arista política y la comisión investigadora
El caso ya escaló al Congreso. La Cámara de Diputadas y Diputados aprobó la creación de una comisión especial investigadora para revisar antecedentes vinculados a Codelco, incluyendo la sobreestimación de producción y otros cuestionamientos relacionados con la estatal.
Según informó Diario Financiero, la instancia indagará las irregularidades que derivaron en sanciones internas y en la entrega de antecedentes al Ministerio Público.
La discusión ocurre en un momento particularmente sensible para Codelco, marcado por cambios en su gobierno corporativo, exigencias de mayor transparencia y presión por mejorar resultados productivos después de años de estrechez operacional en algunas divisiones estructurales.
Para Williams, el episodio se produjo en un contexto “inadecuado”, coincidente con un cambio en la administración y el gobierno corporativo de la compañía. Esa lectura apunta a un aspecto clave: la continuidad institucional de los controles en una empresa de escala sistémica no puede depender solo del ciclo de autoridades o de directorios.
Qué observará la industria
La industria minera seguirá de cerca tres frentes. El primero será el alcance de la investigación del Ministerio Público y si se configuran o no responsabilidades penales. El segundo será el resultado del trabajo de la comisión investigadora en la Cámara, especialmente respecto de la cadena de información entre Codelco, sus órganos internos y las autoridades sectoriales. El tercero será la forma en que la empresa ejecutará el recálculo y eventual recuperación de bonos, un proceso laboralmente sensible en divisiones clave del Distrito Norte.
Más allá de las responsabilidades individuales, el caso deja una señal clara para la minería chilena: los sistemas de control productivo, auditoría interna y validación de datos deben estar a la altura del peso económico y reputacional de Codelco.
El próximo hito será conocer si las revisiones internas, parlamentarias y judiciales logran establecer con precisión cómo se produjo la desviación, quiénes participaron en el proceso de validación y qué cambios aplicará la estatal para evitar que una cifra de producción vuelva a transformarse en un problema de confianza institucional.








