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Banco Central reduce proyección de PIB y anticipa mayor inflación para 2026

El Banco Central ajusta a la baja la proyección de PIB para 2026, llevándola a un rango de 1% a 1,75% y aumenta la expectativa de inflación al 4,2%.

El Banco Central de Chile ha presentado su Informe de Política Monetaria (Ipom) de junio, en el que ajusta a la baja su proyección de crecimiento para el PIB en 2026, estableciéndola entre un 1% y 1,75%. Esta rebaja es un reflejo de una desaceleración en la actividad económica, particularmente en sectores vinculados a recursos naturales como la minería, la agricultura y la pesca, que han tenido un desempeño por debajo de las expectativas.

Proyecciones y expectativas inflacionarias

El informe también incrementa la proyección de inflación para el cierre de 2026 de un 4% a un 4,2%. El aumento se atribuye en gran parte al ajuste en las previsiones del precio del petróleo, que han influido en las variables de la demanda interna. Así, el consumo privado fue corregido a la baja, pasando del 2,2% al 1,8%, mientras que la inversión se redujo de un 4% a un 2,2%.

Los cambios en estas proyecciones son particularmente relevantes, ya que indican un entorno macroeconómico con un mayor grado de incertidumbre, influenciado por factores globales como el conflicto en Medio Oriente y el cierre del estrecho de Ormuz, que ha impactado los precios del petróleo.

Factores que inciden en el crecimiento

Una sorpresa negativa durante el primer trimestre del año ha sido uno de los motores detrás de estas revisiones. La menor actividad en sectores claves ha levantado banderas rojas para los economistas, obligando al Banco Central a revisar hacia abajo sus expectativas de crecimiento. Sin embargo, para el año 2027, se prevé una mejora en la inversión, que se estima aumentará de un 3,5% a un 5%. Esta mejora se justifica en parte por los altos precios del cobre y un entorno financiero que se ha mantenido estable.

Perspectivas a largo plazo

Aunque la inversión se debilita en el corto plazo, el Banco Central está considerando que los planes de inversión en grandes proyectos, que se han elevado en alrededor del 33% para el período 2026-2029, podrían contrarrestar esta desaceleración a mediano plazo. Se espera que la inversión crezca un 5% en 2027 y un 3,2% en 2028, en comparación con valores más bajos proyectados anteriormente.

La moderación en el consumo previsto para 2026 y 2027, alineada con sus determinantes, también es un punto de atención en el informe, mientras que se proyecta un mayor crecimiento en el consumo público, que se ve impulsado por nuevas proyecciones fiscales.

Finalmente, el Banco Central ha decidido mantener la Tasa de Política Monetaria (TPM) en un 4,5%, advirtiendo que el equilibrio de riesgos para la inflación se ha estado ajustando, aunque persiste un panorama de incertidumbre elevado. La situación económica sigue influida por el conflicto en Medio Oriente, y la oferta mundial de petróleo sigue siendo un factor determinante para las decisiones futuras en materia de política monetaria. La institución recalca la importancia de seguir de cerca el desarrollo de estos acontecimientos y su impacto en la inflación futura.