La minera cerró el período con ingresos por US$5.292 millones y una utilidad neta de US$1.217 millones. La producción de oro superó la guía trimestral, aunque los costos continuaron subiendo tanto en oro como en cobre.
Barrick Mining Corporation cerró el segundo trimestre de 2026 con una fuerte expansión de sus resultados financieros, apoyada por los mayores precios de los metales y una recuperación de la producción de oro. Entre abril y junio, la compañía produjo 796.000 onzas de oro y 56.000 toneladas de cobre, mientras sus ingresos aumentaron 44% interanual hasta US$5.292 millones.
La utilidad neta atribuible a los accionistas alcanzó US$1.217 millones, un incremento de 50% frente a los US$811 millones registrados en igual trimestre de 2025. La ganancia ajustada llegó a US$1.363 millones, mientras el EBITDA ajustado atribuible subió 51% interanual hasta US$2.545 millones.
El resultado muestra el efecto que está teniendo el actual escenario de precios sobre las grandes productoras de oro, aunque también confirma una presión creciente de los costos operacionales, especialmente por combustible, menores leyes procesadas en algunas faenas y mayores regalías asociadas a los precios más altos de los metales.
Producción de oro supera la proyección trimestral
La producción aurífera aumentó 11% frente al primer trimestre, pasando de 719.000 a 796.000 onzas. El volumen quedó además por encima de la guía de Barrick para el período, que contemplaba entre 730.000 y 770.000 onzas.
El desempeño estuvo impulsado principalmente por el reinicio más rápido de lo previsto de Loulo-Gounkoto, en Mali; la recuperación de Pueblo Viejo después de las mantenciones efectuadas durante el primer trimestre; y un récord de toneladas extraídas desde operaciones subterráneas en Cortez, Nevada, asociado al aumento progresivo de Goldrush.
En comparación con el segundo trimestre de 2025, sin embargo, la producción se mantuvo prácticamente estable: Barrick había producido 797.000 onzas en ese período.
La diferencia estuvo principalmente en el precio recibido por el metal. El precio realizado del oro durante el trimestre alcanzó US$4.417 por onza, frente a US$3.295 por onza un año antes, un incremento de 34%.
Ese avance permitió compensar ampliamente el aumento de los costos y explica buena parte del crecimiento de los ingresos y las ganancias.
Costos del oro suben a US$1.866 por onza
El principal contrapunto de los resultados volvió a estar en la estructura de costos.
El costo de ventas del oro alcanzó US$1.993 por onza, frente a US$1.654 por onza durante el segundo trimestre de 2025. Los costos totales en efectivo llegaron a US$1.426 por onza y el costo sostenido todo incluido, AISC, aumentó 11% interanual hasta US$1.866 por onza.
Entre los factores que explicaron esta presión se encuentran las menores leyes procesadas en Carlin, Cortez y North Mara, el incremento de los costos de combustible en distintas operaciones y el mayor pago de regalías vinculado directamente al mayor precio realizado del oro.
El comportamiento es relevante para la industria porque refleja una dinámica que también está afectando a otros productores: un mercado de precios elevados puede aumentar fuertemente los márgenes absolutos, pero al mismo tiempo incrementa impuestos, regalías y determinados costos asociados a la producción.
Cobre alcanza 56.000 toneladas pero enfrenta mayores costos
En cobre, Barrick produjo 56.000 toneladas durante el trimestre, una disminución de 5% frente al mismo período del año anterior, aunque dentro de la planificación de la compañía.
La presión de costos fue más intensa que en oro. El costo de ventas llegó a US$3,39 por libra, mientras los costos C1 alcanzaron US$2,47 por libra y el AISC subió hasta US$3,95 por libra.
Frente al segundo trimestre de 2025, estos indicadores aumentaron 32%, 37% y 36%, respectivamente. El incremento estuvo relacionado principalmente con mayores precios del combustible y regalías más altas vinculadas al fortalecimiento del precio realizado del cobre.
Para Barrick, el cobre mantiene una importancia creciente dentro de su estrategia de largo plazo. El grupo desarrolla actualmente proyectos de expansión que buscan aumentar significativamente la participación de este metal en su cartera, entre ellos Lumwana, en Zambia, y Reko Diq, en Pakistán.
La expansión de Lumwana continúa avanzando con el objetivo de iniciar su nueva producción de cobre hacia fines del primer trimestre de 2028. Durante el segundo trimestre progresaron las obras civiles asociadas al molino, chancador primario y sistema de correas transportadoras, mientras parte importante de los equipos de larga fabricación ya se encuentra en terreno.
Flujo operacional crece, pero baja la generación de caja libre atribuible
Barrick generó US$1.704 millones de flujo de caja operacional durante el segundo trimestre, un incremento de 28% interanual.
El flujo de caja libre consolidado alcanzó US$515 millones, frente a US$395 millones en el mismo trimestre de 2025. Sin embargo, el flujo de caja libre atribuible disminuyó desde US$212 millones a US$141 millones.
La diferencia se produce en un período de elevada inversión. El gasto de capital consolidado alcanzó US$1.189 millones durante el trimestre, 27% más que un año antes, mientras el capital atribuible llegó a US$978 millones.
Barrick terminó junio con US$5.927 millones en efectivo y equivalentes, frente a una deuda total de US$4.682 millones, manteniendo una posición de caja superior a sus obligaciones financieras.
Barrick mantiene sus metas de producción para 2026
Pese al aumento de los costos observado durante el trimestre, la minera mantuvo sin cambios sus objetivos operacionales para 2026.
La guía anual contempla una producción de oro de entre 2,90 millones y 3,25 millones de onzas, con un AISC proyectado entre US$1.760 y US$1.950 por onza.
En cobre, la compañía continúa esperando entre 190.000 y 220.000 toneladas, con costos C1 de US$2,20 a US$2,45 por libra y un AISC estimado entre US$3,45 y US$3,75 por libra.
Barrick sí redujo su proyección de inversión de capital atribuible para el año. La nueva estimación se ubica entre US$3.800 millones y US$4.200 millones, frente al rango anterior de US$4.000 millones a US$4.450 millones, principalmente por una disminución del gasto previsto en Reko Diq.
Más recursos hacia accionistas mientras avanza la reorganización
El escenario de mayores precios también está elevando la capacidad de Barrick para distribuir capital.
La minera declaró un dividendo trimestral de US$0,175 por acción y ejecutó recompras por aproximadamente US$1.209 millones durante el segundo trimestre. Considerando dividendos y recompras, el retorno a accionistas alcanzó cerca de US$1.500 millones durante el período.
Paralelamente, Barrick avanza en una reorganización de sus activos norteamericanos. El acuerdo alcanzado con Newmont incorporará Fourmile, Mike y Fiberline al complejo Nevada Gold Mines y contempla un pago en efectivo de US$1.950 millones a Barrick.
La operación también despeja el camino para la prevista apertura bursátil de los activos de oro de Norteamérica antes de finalizar 2026.
Para la compañía, el segundo semestre estará marcado por dos desafíos simultáneos: mantener el aumento de producción observado durante el segundo trimestre y contener una estructura de costos que continúa creciendo. Con precios del oro todavía elevados, la capacidad de convertir ese entorno favorable en flujo de caja seguirá siendo uno de los principales indicadores que observará el mercado minero.









