Las baterías de sodio Naxtra vuelven a ponerse en el centro del mapa eléctrico con un punto concreto: su desempeño en frío extremo. La señal más clara es que CATL ya prepara pruebas de invierno en vehículos de pasajeros en China, con un primer aterrizaje asociado a la marca Oshan de Changan y con miras a expandirse luego a otros fabricantes.
El primer salto a un “turismo” y qué está confirmado
La información que circula en China apunta a que la tecnología Naxtra dará el salto desde aplicaciones comerciales a autos de pasajeros, con ensayos en condiciones reales durante el invierno. De acuerdo con un reporte que detalla la preparación de las pruebas de invierno en modelos de Changan Oshan y la posterior incorporación de GAC y JAC, el plan inmediato es validar desempeño en ruta y operación en frío antes de escalar la adopción.
En ese mismo reporte se indica que el modelo específico se estima como el Oshan 520 por su integración con el sistema de intercambio de baterías de CATL, un punto clave porque permite separar el costo de la batería del vehículo y acelerar la rotación energética sin depender solo de carga rápida.
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Operación en frío: el argumento técnico que CATL está vendiendo
El diferencial más repetido en esta química es su rendimiento a bajas temperaturas. En los datos divulgados en China, la comparación se plantea así: a -20°C, las celdas de sodio retendrían sobre 92% de energía, frente a alrededor de 80% en celdas de litio, reduciendo la necesidad de calefacción adicional y liberando más energía para la tracción, según el mismo reporte ya enlazado.
Además, CATL ya empujó este enfoque en el segmento comercial. En el marco de su solución para vehículos livianos, se mencionan paquetes de 45 kWh diseñados para operar en ambientes de frío severo, incluyendo capacidad de “enchufar y cargar” incluso en -30°C, dato relevante porque apunta a uso operativo sin restricciones típicas del invierno.
Este giro por el frío conecta con lo que ya se viene siguiendo sobre el reordenamiento tecnológico y de costos: en enero se abordó cómo el sodio vuelve a ganar espacio cuando el litio se encarece, en una nota sobre el repunte del carbonato de litio y el giro de fabricantes hacia alternativas más baratas y escalables como el sodio en 2026, en este análisis sobre el impulso a las baterías de sodio en un contexto de precios del litio.
Densidad energética: el objetivo es acercarse al LFP en tres años
Uno de los puntos que históricamente frenó al sodio es su menor densidad energética frente al litio. Sin embargo, el relato que empuja CATL es que ya está en un rango competitivo: se menciona una densidad energética de 175 Wh/kg para Naxtra y, además, una meta explícita de alcanzar el nivel del LFP dentro de tres años y reemplazar una parte del mercado de litio en escenarios “personalizados”, según declaraciones atribuidas a su CTO en China en el reporte ya citado.
En paralelo, el lanzamiento formal de la marca y su hoja de ruta quedó fijado antes: CATL presentó Naxtra y señaló que entraría en producción masiva en diciembre de 2025, junto con la narrativa de costo y disponibilidad del sodio, en el despacho de Reuters sobre el debut de la marca Naxtra y su densidad energética declarada.
En el ecosistema local de contenidos, este foco en densidad y competencia tecnológica ya se ha tratado con anterioridad: por ejemplo, en este artículo sobre la presión que generó en Corea el avance de CATL con sodio y cifras de densidad energética, que ayuda a poner en perspectiva la competencia entre químicas y regiones.
El rol del intercambio de baterías en el despliegue de Naxtra
El vínculo con el “battery swapping” no es un detalle. El despliegue de sodio en un modelo compatible con intercambio de baterías sugiere una estrategia de adopción donde el usuario final puede pagar menos al inicio y delegar parte del costo de la batería a un esquema de servicio.
CATL y Changan ya venían formalizando esa ruta. La empresa publicó en 2024 un anuncio de cooperación orientado a impulsar el ecosistema de intercambio, con despliegue de estaciones y servicios asociados, en este comunicado oficial sobre el acuerdo de cooperación en intercambio de baterías entre CATL y Changan. Esa infraestructura es la que hace plausible que nuevas químicas, como el sodio, se inserten primero donde el costo total de propiedad y la continuidad operativa pesan más que la autonomía máxima.
Contexto de mercado: el litio sigue dominando, pero el sodio busca su nicho
Aunque el sodio esté ganando narrativa, el mercado chino de baterías de potencia sigue liderado por el litio. En los datos citados en China, la capacidad instalada acumulada de baterías de potencia en 2025 habría llegado a 769,7 GWh (+40,4% interanual), con LFP concentrando 625,3 GWh (81,2%) y las ternarias 144,1 GWh (18,7%), números que ayudan a dimensionar el punto de partida del sodio frente a una base LFP masiva.
En ese marco, la tesis es que el sodio no necesita reemplazar todo para volverse relevante: si entra primero en escenarios de frío extremo, operación intensiva, flotas y esquemas con intercambio, puede ganar volumen por especialización y costo. Esa lectura se alinea con lo que ya se ha explicado sobre la evolución del sodio en China y sus primeras aplicaciones, como se revisó en este artículo sobre la apuesta china por el sodio y su avance desde 2021.
Lo inmediato, según lo reportado en China, es que las pruebas de invierno en pasajeros partan con Changan Oshan, y que luego se sumen modelos de GAC y JAC, con la expectativa de que el escalamiento dependa de resultados en clima real, costos por volumen y despliegue de infraestructura compatible con intercambio.