El caso BHP por el desastre de Samarco sumó un nuevo capítulo judicial tras el revés sufrido por la minera en Reino Unido, donde la Corte de Apelaciones rechazó su intento de revertir el fallo que la responsabiliza por el colapso de la presa de relaves de Fundão en 2015. La decisión reafirma uno de los procesos legales más relevantes a nivel global en materia de responsabilidad corporativa minera, con implicancias que podrían traducirse en indemnizaciones por miles de millones de dólares. El fallo consolida además una tendencia creciente hacia una mayor fiscalización internacional de las operaciones extractivas, en línea con estándares que han sido analizados en la gestión de relaves mineros en Chile. La magnitud del caso no solo radica en el impacto ambiental y social del evento, sino también en el precedente que establece respecto a la jurisdicción de tribunales internacionales en conflictos originados fuera de sus territorios.
Corte de Apelaciones ratifica fallo contra BHP
La Corte de Apelaciones de Londres concluyó que existía “amplia evidencia” para respaldar la decisión de la Alta Corte británica, que previamente había determinado la responsabilidad de BHP bajo legislación brasileña. Con ello, el tribunal desestimó los argumentos de la compañía, que sostenía que no se habían considerado adecuadamente todos sus antecedentes durante el juicio inicial.
Este fallo fortalece la posición de los demandantes y deja a la minera en una situación judicial compleja, en un proceso que ha sido seguido de cerca por la industria global. Casos de esta naturaleza han reforzado la necesidad de mejorar los estándares operacionales, como se ha discutido en los avances en seguridad minera, especialmente en infraestructuras críticas como depósitos de relaves.
Samarco: el peor desastre ambiental de Brasil
El colapso de la presa de Fundão, ocurrido en noviembre de 2015 en Mariana, estado de Minas Gerais, es considerado el mayor desastre ambiental en la historia de Brasil. La ruptura liberó millones de toneladas de relaves mineros, causando la muerte de 19 personas, desplazamiento de miles de habitantes y una devastación significativa en el río Doce y ecosistemas circundantes.
La operación Samarco era controlada conjuntamente por BHP y Vale, lo que convirtió el caso en un símbolo de los riesgos asociados a la gran minería. Este tipo de eventos ha impulsado cambios regulatorios y mayores exigencias a nivel internacional, en línea con lo abordado en las normativas ambientales en minería.
Litigio multimillonario y presión internacional
El proceso judicial en Londres involucra a cientos de miles de demandantes brasileños, incluyendo comunidades, municipios y empresas afectadas. Las compensaciones potenciales podrían alcanzar cifras multimillonarias, lo que posiciona este caso entre los mayores litigios ambientales de la historia reciente.
En paralelo, BHP ha defendido que los mecanismos de reparación implementados en Brasil son la vía más eficiente para compensar a las víctimas. De hecho, en 2024 se concretó un acuerdo por cerca de US$34.600 millones entre la minera, Vale y Samarco, orientado a la reparación de daños.
La compañía también indicó que aproximadamente 240.000 demandantes ya habrían recibido compensaciones en Brasil, lo que ha reducido parcialmente la presión judicial en Reino Unido. Este tipo de procesos ha sido analizado en profundidad en los principales conflictos mineros globales, donde se observa una tendencia hacia mayores exigencias de reparación.
Próxima fase: definición de indemnizaciones en 2027
Tras el rechazo de la apelación, el caso avanzará hacia una etapa clave: la determinación de los montos de compensación. Esta fase comenzará en abril de 2027 y será determinante para establecer el alcance económico de la responsabilidad de BHP.
Entre los elementos que se evaluarán destacan:
Daños ambientales acumulados
Impacto económico en comunidades y empresas
Costos de restauración ecológica
Perjuicios sociales y desplazamientos
El desenlace de este proceso será observado atentamente por la industria minera global, dado que podría redefinir los estándares de responsabilidad empresarial y gestión de riesgos, tal como se ha discutido en la evolución de los estándares ESG en minería.