La Compañía de Minas Buenaventura proyecta que su proyecto de cobre Trapiche, ubicado en la provincia de Antabamba, región de Apurímac, podría iniciar operaciones hacia 2030, en línea con el avance de sus estudios y con una estrategia de crecimiento centrada en exploración, innovación tecnológica y fortalecimiento del relacionamiento territorial. Así lo señaló Roque Benavides, presidente del directorio de la compañía, en una entrevista difundida por el Instituto de Ingenieros de Minas del Perú (IIMP).
“Trapiche seguramente podría estar para el año 2030”, afirmó Benavides, al detallar que la minera mantiene presencia activa en distintas regiones del país, como parte de una visión orientada a impulsar nuevos desarrollos mineros y contribuir a una mayor descentralización económica. El proyecto, desarrollado por la subsidiaria El Molle Verde, está concebido como un yacimiento de cobre a rajo abierto, y es considerado uno de los activos de mayor proyección dentro del portafolio de la compañía.
Exploración activa y nuevos indicios geológicos
En paralelo a Trapiche, Buenaventura viene acelerando su apuesta exploratoria con tres a cuatro proyectos en ejecución, cuyos resultados preliminares han sido calificados como alentadores por la administración. Según Benavides, los trabajos han permitido identificar “indicios muy interesantes”, reforzando la convicción de que el Perú aún posee un potencial geológico relevante por descubrir, especialmente en zonas de la cordillera que requieren exploración moderna y sistemática.
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Esta estrategia busca no solo ampliar la base de recursos de la compañía, sino también sostener el crecimiento de largo plazo en un contexto donde la industria enfrenta mayores exigencias de competitividad, eficiencia de capital y sostenibilidad.
Tecnología como eje del desarrollo minero
El presidente del directorio de Buenaventura destacó que la exploración actual se apoya cada vez más en el uso de tecnologías avanzadas, como drones, levantamientos geofísicos y estudios geoquímicos, herramientas que permiten mejorar la calidad de la información, reducir incertidumbre y optimizar la toma de decisiones. Este enfoque tecnológico es clave para acortar plazos, focalizar inversiones y elevar las probabilidades de éxito en etapas tempranas de los proyectos.
Confianza social y licencia para operar
Más allá de la tecnología, Benavides subrayó que la confianza con las comunidades es un factor determinante para viabilizar proyectos de exploración y desarrollo. En ese sentido, enfatizó la importancia del diálogo temprano, la generación de empleo local y la creación de valor compartido como pilares para construir relaciones sostenibles en el territorio, citando experiencias como el proyecto El Algarrobo, en la región de Piura.
Mirada al futuro de la minería
Las declaraciones se dieron en el contexto del World Mining Congress 2026, evento organizado por el IIMP que se realizará en Lima bajo el lema “Mining for the Future: Trust, Transformation & Technology”. Con Trapiche en el horizonte 2030 y un portafolio exploratorio en expansión, Buenaventura apuesta por consolidar una hoja de ruta que combine crecimiento orgánico, innovación y licencia social, en un momento clave para la minería peruana y regional.
