
La compañía completó 16 kilómetros de estudios geofísicos y recolectó 428 muestras de suelo en Columbia Británica. Los resultados preliminares identifican posibles sistemas de pórfidos ocultos que podrían orientar futuras campañas de perforación.
Hi-View Resources identificó nuevas anomalías geofísicas de gran extensión en su proyecto Black Pearl, ubicado en el distrito minero Toodoggone, en Columbia Británica, Canadá. Los resultados preliminares, presentados este 26 de octubre de 2026, revelan una zona de alta cargabilidad eléctrica de aproximadamente 1.000 metros de longitud por 800 metros de ancho, asociada a un posible sistema de pórfidos de cobre y oro que permanece sin confirmar mediante perforaciones.
El hallazgo se produjo durante una campaña de exploración que incluyó 16 kilómetros lineales de polarización inducida (IP), cartografía geológica y muestreos superficiales. El programa también contempló la recolección de 428 muestras de suelo, cuyos resultados de laboratorio todavía se encuentran pendientes.
La principal anomalía comienza entre 200 y 300 metros bajo la superficie, continúa hasta al menos 400 metros de profundidad y permanece abierta tanto hacia el sur como en profundidad.
Los antecedentes obtenidos refuerzan la hipótesis de que Black Pearl podría albergar un sistema mineralizado de mayor extensión bajo las estructuras epitermales conocidas en superficie.
Sin embargo, la identificación de anomalías geofísicas no representa todavía un descubrimiento de recursos minerales, ya que será necesario comprobar directamente la presencia, continuidad y concentración de los metales mediante perforaciones.
Una anomalía de 1.000 metros concentra el interés exploratorio
El principal objetivo identificado durante el estudio, denominado Target 1, presenta una respuesta de cargabilidad superior a 30 milivoltios por voltio (mV/V).
La estructura se extiende aproximadamente un kilómetro en dirección este-oeste y 800 metros de norte a sur.
Su ubicación coincide con anomalías magnéticas identificadas anteriormente y con una zona de resistividad elevada orientada hacia el nor-noroeste.
Esta coincidencia entre distintos indicadores geofísicos representa un antecedente favorable para investigar la existencia de sistemas hidrotermales profundos.
La campaña examinó especialmente un sector situado al sur de los escarpes rocosos de Black Pearl, donde los estudios magnéticos habían identificado fuertes contrastes asociados a estructuras geológicas.
Los resultados permiten establecer una nueva prioridad exploratoria, debido a que las respuestas eléctricas se mantienen abiertas más allá de los límites actualmente modelados.
La extensión de la anomalía no debe interpretarse como el tamaño de un eventual yacimiento, ya que la cargabilidad puede estar relacionada con distintos minerales conductores, incluidos sulfuros que no necesariamente contienen concentraciones comerciales de cobre u oro.
Un segundo objetivo se extiende hacia propiedades vecinas
El estudio también identificó una segunda anomalía de cargabilidad, denominada Target 2, situada hacia el este-noreste del sector principal.
En esta zona, las respuestas eléctricas superan los 40 mV/V y se encuentran asociadas a una anomalía de alta resistividad con orientación nor-noreste.
Una característica relevante es que la estructura geofísica se prolonga más allá del límite de Black Pearl, hacia terrenos controlados por TDG Gold Corp., antes de continuar nuevamente dentro de las concesiones de Hi-View.
Esta disposición sugiere la posible existencia de una estructura geológica regional cuya extensión no coincide necesariamente con los límites de las propiedades mineras.
En sectores próximos se encuentran manifestaciones minerales conocidas como BR 574 y McClair, antecedentes que serán considerados durante la interpretación.
La continuidad geológica entre propiedades vecinas podría adquirir relevancia para futuras investigaciones, pero no implica la existencia de acuerdos de explotación, participación conjunta ni derechos sobre terrenos de terceros.
Por ahora, el trabajo se concentra en identificar las relaciones entre las anomalías eléctricas y las manifestaciones minerales observadas en superficie.
Black Pearl comprende 973 hectáreas en Toodoggone
El proyecto Black Pearl está compuesto por cuatro concesiones que abarcan aproximadamente 973 hectáreas, equivalentes a 9,73 kilómetros cuadrados.
La propiedad se encuentra en el sector norte del cinturón metalogénico Toodoggone, una región de Columbia Británica conocida por sus sistemas de mineralización de oro, plata y cobre.
Black Pearl está situado al norte del proyecto Lawyers-Ranch de Thesis Gold y colinda con objetivos de exploración de pórfidos denominados Ranch y Ranch East.
También mantiene continuidad territorial con el proyecto Porphyry Pearl.
La geología del sector presenta una combinación de rocas volcánicas, intrusivos y unidades sedimentarias atravesadas por estructuras tectónicas.
Entre los elementos regionales destaca el contacto Takla-Toodoggone, asociado a una zona de falla de orientación oeste-noroeste que atraviesa la propiedad.
El levantamiento magnético aéreo realizado en 2025 identificó una anomalía lineal de baja intensidad a lo largo de este contacto y una estructura magnética de forma aproximadamente anular en el sector sur.
La relación entre estas características estructurales y las nuevas respuestas de cargabilidad constituye uno de los principales fundamentos del modelo exploratorio actualmente en desarrollo.
Evidencias geológicas sugieren un sistema de pórfidos oculto
Además de los resultados geofísicos, los trabajos de terreno identificaron características de alteración y mineralización que podrían corresponder a diferentes niveles de un sistema hidrotermal.
En el sector conocido como Har se observaron vetas epitermales con calcita, barita y sulfuros, alojadas principalmente en andesitas porfídicas de la Formación Toodoggone.
Estas estructuras presentan inclinaciones relativamente suaves hacia el sur y, en determinados sectores, son atravesadas por vetas de mayor inclinación.
La mineralización incluye minerales como pirita, calcopirita, esfalerita y galena, cuya presencia permite examinar posibles asociaciones con sistemas de cobre, oro, plata, plomo y zinc.
A menores elevaciones, cerca de la manifestación Gord Davies West, los geólogos identificaron una brecha silicificada con galena y pirita, además de cantidades menores de calcopirita.
En sus proximidades se reconoció un dique de composición intermedia a félsica atravesado por vetillas hidrotermales ricas en sulfuros.
La roca presenta alteración y brechificación, características que pueden estar relacionadas con procesos de circulación de fluidos hidrotermales.
La interpretación preliminar plantea una transición vertical desde mineralización epitermal relativamente superficial hacia estructuras más profundas que podrían estar relacionadas con un centro porfídico.
Esta hipótesis es relevante porque algunos depósitos de cobre y oro presentan sistemas hidrotermales con distintos estilos de mineralización distribuidos verticalmente.
No obstante, la existencia de un pórfido mineralizado en profundidad todavía debe demostrarse.
La tecnología geofísica permite investigar bajo la superficie
La polarización inducida constituye una herramienta utilizada ampliamente en exploración de depósitos de cobre y otros metales.
El método permite medir la respuesta eléctrica de las rocas y reconocer materiales capaces de retener temporalmente cargas eléctricas.
En determinados contextos geológicos, las anomalías de cargabilidad pueden estar asociadas a la presencia de sulfuros diseminados.
Por ello, los estudios IP son utilizados para seleccionar sectores donde resulta conveniente desarrollar campañas de perforación.
En Black Pearl, el levantamiento también incorpora información de resistividad y datos magnéticos obtenidos durante 2025.
La integración de estas variables permite estudiar posibles relaciones entre estructuras, intrusivos y zonas alteradas.
Durante la primavera de 2026, el proyecto también fue evaluado mediante un sistema de aprendizaje automático desarrollado por Windfall Geotek, que identificó un objetivo prioritario con potencial de cobre, plata y oro.
Este antecedente complementa la información geofísica, aunque las predicciones obtenidas mediante inteligencia artificial requieren comprobación geológica independiente.
La combinación de métodos tradicionales y herramientas digitales puede contribuir a ordenar las prioridades de exploración, pero no reemplaza los análisis químicos ni la perforación de sondajes.
Hi-View controla más de 30.000 hectáreas en Columbia Británica
Black Pearl forma parte de una cartera regional más amplia de Hi-View Resources.
La empresa mantiene una participación del 100% en más de 30.635 hectáreas dentro del distrito Toodoggone, con propiedades orientadas principalmente a la exploración de oro, plata y cobre.
Entre sus objetivos prioritarios se encuentran Black Pearl, Borealis y Lawyers East.
La cartera también comprende otras propiedades, entre ellas Golden Stranger, Saunders, Oxide Summit, Nub, Ursus, Garnet, Junkers y Harmon Peak.
Esta presencia territorial permite investigar diferentes estructuras dentro de un mismo distrito metalogénico, aunque cada proyecto requiere estudios particulares para establecer su potencial económico.
Hi-View cotiza en la Canadian Securities Exchange bajo el símbolo GXLD, mientras que sus acciones también se negocian en el mercado OTCQB estadounidense con el símbolo GXLDF y en Frankfurt bajo B630.
El avance de Black Pearl representa una etapa de identificación de objetivos y no una decisión de inversión para construir una operación minera.
Hasta ahora no se han confirmado recursos o reservas minerales para los nuevos objetivos, ni una estimación de producción o de inversión de capital asociada a su desarrollo.
Resultados de 428 muestras definirán futuras prioridades
Uno de los próximos antecedentes técnicos será la entrega de los resultados de laboratorio correspondientes a las 428 muestras de suelo y a las muestras de roca recolectadas durante la campaña.
Estos análisis permitirán evaluar posibles concentraciones anómalas de metales y establecer relaciones entre las manifestaciones superficiales y las respuestas geofísicas profundas.
La interpretación integrada podría contribuir a definir ubicaciones prioritarias para futuras perforaciones.
Un aspecto especialmente relevante será determinar si la anomalía de un kilómetro de longitud presenta continuidad con las estructuras hidrotermales identificadas entre Har y Gord Davies West.
También será necesario estudiar la segunda anomalía, cuya extensión atraviesa límites de concesiones y podría corresponder a un sistema estructural más amplio.
Por ahora, Hi-View no ha confirmado un programa específico de sondajes destinado a comprobar estas anomalías ni ha publicado leyes minerales correspondientes a las muestras recientemente obtenidas.
La definición de nuevas campañas dependerá de los resultados analíticos y de la evaluación técnica posterior.
Toodoggone refuerza su atractivo para nuevas exploraciones
El desarrollo exploratorio de Black Pearl se inserta en un escenario de interés por nuevos depósitos de cobre y metales preciosos en jurisdicciones mineras consolidadas.
Columbia Británica cuenta con una extensa trayectoria de producción minera y sistemas geológicos que incluyen depósitos epitermales, pórfidos cupríferos y mineralización tipo skarn.
La investigación de estos ambientes adquiere relevancia porque los sistemas porfídicos pueden contener grandes volúmenes de mineralización, aunque su viabilidad depende de factores como leyes, tonelajes, profundidad, metalurgia y condiciones económicas.
En Black Pearl, las características observadas permiten plantear la posibilidad de un sistema mineralizado oculto bajo manifestaciones superficiales de oro, plata y sulfuros.
Sin embargo, todavía no existen antecedentes suficientes para dimensionar económicamente ese potencial.
El principal avance es la identificación de dos objetivos geofísicos relevantes, respaldados por observaciones geológicas y antecedentes magnéticos, pero pendientes de validación mediante análisis y perforaciones.
Los próximos resultados geoquímicos serán fundamentales para determinar si Black Pearl puede avanzar hacia una etapa de exploración más profunda.
Para la industria minera, el proyecto representa un ejemplo de cómo la combinación de cartografía, geofísica e inteligencia artificial está ampliando la capacidad de investigar sistemas minerales que permanecen ocultos bajo la superficie.
La confirmación de un depósito de cobre y oro, sin embargo, dependerá de que las futuras campañas transformen estas anomalías en evidencia mineralógica, leyes y continuidad geológica verificables.
REDIMIN Responde
¿Cuántos kilómetros de estudios geofísicos completó la compañía en Columbia Británica?
La compañía completó 16 kilómetros de estudios geofísicos en Columbia Británica.
¿Qué tipo de anomalías geofísicas identificó Hi-View Resources en el proyecto Black Pearl?
Hi-View Resources identificó anomalías geofísicas de gran extensión, incluyendo una zona de alta cargabilidad eléctrica de aproximadamente 1.000 metros de longitud por 800 metros de ancho, asociada a un posible sistema de pórfidos de cobre y oro.
¿Qué características presenta la principal anomalía geofísica identificada en el proyecto Black Pearl?
La principal anomalía geofísica, denominada Target 1, presenta una respuesta de cargabilidad superior a 30 mV/V, se extiende aproximadamente un kilómetro en dirección este-oeste y 800 metros de norte a sur, y coincide con anomalías magnéticas y una zona de resistividad elevada.
¿Qué extensión tiene el proyecto Black Pearl y dónde está ubicado?
El proyecto Black Pearl comprende 973 hectáreas, equivalentes a 9,73 kilómetros cuadrados, y está ubicado en el distrito minero Toodoggone, en Columbia Británica, Canadá.
¿Qué métodos geofísicos se utilizaron en la exploración del proyecto Black Pearl?
En la exploración del proyecto Black Pearl se utilizó la polarización inducida (IP), junto con cartografía geológica y muestreos superficiales, además de integrar información de resistividad y datos magnéticos obtenidos en 2025.