
La minera canadiense completó 37 kilómetros de estudios geofísicos cerca de Vallenar y detectó anomalías que alcanzan hasta 550 metros de profundidad. Los resultados abren nuevas posibilidades de exploración en sectores que superan la profundidad investigada mediante perforaciones anteriores.
Red Metal Resources identificó un corredor de anomalías geofísicas de aproximadamente tres kilómetros de extensión en su proyecto de cobre, oro y cobalto Carrizal, ubicado cerca de Vallenar, en la Región de Atacama. Los resultados finales, presentados este 26 de octubre de 2026, permiten reconocer nuevas zonas de interés exploratorio asociadas a estructuras mineralizadas conocidas y que se prolongan a profundidades todavía no investigadas mediante sondajes.
El trabajo consistió en un levantamiento de polarización inducida (IP) y resistividad eléctrica, desarrollado en dos bloques de exploración que posteriormente fueron integrados en un modelo geológico tridimensional.
La campaña fue ejecutada por Geophysical Studies Chile, empresa especializada con sede en La Serena, e incluyó 37 kilómetros lineales de mediciones geofísicas, distribuidos en 16 líneas de investigación.
Entre los principales resultados destaca una anomalía de aproximadamente un kilómetro de longitud asociada a la veta Gorda, que se extiende hasta unos 550 metros de profundidad. Este sector fue clasificado como el objetivo prioritario para futuras investigaciones.
El interés geológico se relaciona con los antecedentes de cobre, oro y cobalto detectados previamente en la propiedad, aunque la presencia de anomalías eléctricas todavía requiere confirmación mediante nuevas perforaciones.
Un corredor mineralizado potencial que alcanza tres kilómetros
Los trabajos permitieron identificar una tendencia geofísica continua vinculada a las estructuras conocidas como Theresa, Veta 1 y Veta 2.
En el bloque norte, la principal anomalía presenta una extensión aproximada de 1,8 kilómetros y alcanza profundidades cercanas a 350 metros.
Esta estructura se encuentra alineada con otra anomalía identificada en el bloque sur, donde las respuestas geofísicas se prolongan hasta profundidades de entre 400 y 500 metros.
La integración de ambos sectores permite reconocer un corredor de aproximadamente tres kilómetros de extensión, orientado principalmente hacia el noreste.
Esta continuidad representa uno de los aspectos más relevantes del programa, debido a que conecta distintas estructuras geológicas previamente reconocidas mediante cartografía superficial y trabajos exploratorios anteriores.
Sin embargo, la extensión corresponde a una tendencia de cargabilidad eléctrica y no a tres kilómetros de mineralización económicamente demostrada.
La interpretación geofísica permite identificar zonas donde podrían existir sulfuros metálicos, pero todavía es necesario determinar su composición, continuidad y concentración mediante perforaciones y análisis de laboratorio.
Veta Gorda concentra las mayores expectativas exploratorias
Uno de los objetivos destacados es la veta Gorda, ubicada en el bloque sur de Carrizal.
Los modelos tridimensionales identificaron una anomalía de aproximadamente un kilómetro de longitud, que acompaña la estructura desde sectores cercanos a la superficie hasta unos 550 metros de profundidad.
La zona cuenta con un antecedente de perforación particularmente relevante.
En 2022, el sondaje FAR-22-020 intersectó 5,7 metros con una ley de 1,10% de cobre, 0,12% de cobalto y 0,25 gramos de oro por tonelada.
Este intervalo se encuentra dentro de una intersección más amplia de 7,8 metros, con leyes de 0,83% de cobre, 0,09% de cobalto y 0,19 gramos de oro por tonelada.
El sondaje alcanzó la parte superior de la anomalía geofísica, pero no evaluó directamente su núcleo ni su extensión profunda.
Esta condición es relevante para la planificación de futuros trabajos, porque permite identificar un objetivo específico respaldado por resultados anteriores de perforación.
A ello se suman cuatro muestras superficiales obtenidas en las proximidades de la veta, con contenidos de cobre de entre 4,9% y 5,8%.
Estas muestras son selectivas y no representan necesariamente la ley promedio del sistema mineralizado.
La próxima etapa deberá establecer si los valores identificados corresponden a zonas aisladas o forman parte de una estructura con continuidad y dimensiones suficientes para justificar una evaluación más avanzada.
Seis vetas presentan anomalías hasta 500 metros
El análisis del bloque sur confirmó respuestas de cargabilidad asociadas a las seis vetas cartografiadas en superficie.
Las anomalías comienzan aproximadamente entre 50 y 120 metros bajo la superficie y se prolongan hasta profundidades de entre 400 y 500 metros.
En determinados sectores, las respuestas permanecen abiertas hacia el límite inferior del modelo, lo que impide establecer todavía su profundidad total.
Además de Gorda, el levantamiento permitió caracterizar estructuras asociadas a Theresa, South Theresa, Veta 1, Veta 2 y Farellón.
Esta última presenta una anomalía aproximada de 850 metros de extensión, situada entre 60 y 450 metros de profundidad.
Uno de los elementos que aumenta el interés exploratorio es la diferencia entre las profundidades alcanzadas por los estudios actuales y las perforaciones anteriores.
Los sondajes históricos del proyecto llegaron a una profundidad vertical máxima aproximada de 280 metros.
En cambio, los nuevos modelos geofísicos permiten investigar respuestas eléctricas hasta unos 550 metros.
Esto significa que una parte considerable de las anomalías profundas permanece sin comprobación directa mediante perforaciones.
Tecnología geofísica para reducir la incertidumbre
La campaña fue ejecutada durante 2026 en dos etapas.
Los trabajos del bloque sur se desarrollaron entre mayo y junio, mientras que las mediciones del bloque norte se realizaron desde julio hasta el 6 de septiembre.
El informe técnico final estuvo disponible el 23 de septiembre.
El programa incluyó seis líneas geofísicas de dos kilómetros en el bloque sur y diez líneas de 2,5 kilómetros en el bloque norte.
En ambos sectores se utilizó una separación de 200 metros entre líneas.
La información obtenida fue procesada mediante modelos bidimensionales y tridimensionales, utilizando herramientas especializadas para interpretar las características eléctricas del subsuelo.
La polarización inducida permite medir la respuesta de determinados materiales frente a la aplicación de corriente eléctrica.
En exploración minera, esta tecnología resulta útil para investigar posibles concentraciones de sulfuros diseminados y reconocer estructuras que presentan diferencias de cargabilidad respecto de las rocas circundantes.
No obstante, existen materiales sin valor económico que también pueden generar anomalías relevantes.
Por ello, la presencia de alta cargabilidad debe considerarse una herramienta de orientación exploratoria y no una confirmación de recursos minerales.
En Carrizal, los resultados serán integrados con información geoquímica, cartografía geológica y estudios estructurales desarrollados mediante tecnología LiDAR.
La combinación de estos antecedentes permitirá ordenar los objetivos según su potencial técnico y definir dónde tendría mayor sentido ejecutar nuevas perforaciones.
Atacama mantiene su atractivo para la exploración de cobre
El proyecto Carrizal se encuentra en una región con una extensa tradición de minería metálica y una presencia significativa de operaciones, plantas de procesamiento, proveedores y servicios especializados.
La Región de Atacama posee condiciones geológicas favorables para distintos estilos de mineralización de cobre, oro y hierro, además de sectores donde existen antecedentes históricos de explotación.
En este escenario, la exploración de estructuras vetiformes como las identificadas en Carrizal representa una alternativa para investigar recursos potenciales de menor escala o sistemas que podrían presentar continuidad a mayor profundidad.
La presencia conjunta de cobre, oro y cobalto constituye otro aspecto de interés.
El cobre mantiene aplicaciones estratégicas en infraestructura eléctrica, sistemas energéticos y procesos industriales.
El oro posee relevancia tanto por sus usos industriales como por su condición de activo financiero, mientras que el cobalto participa en aleaciones especiales y determinadas tecnologías de baterías.
Sin embargo, la presencia de varios metales no garantiza una explotación económicamente viable.
Una eventual evaluación de desarrollo deberá considerar tonelajes, leyes, recuperaciones metalúrgicas, condiciones de extracción, costos, disponibilidad de agua, energía y cumplimiento ambiental.
Actualmente, Carrizal no cuenta con una estimación de recursos o reservas minerales bajo el estándar canadiense NI 43-101.
Tampoco se ha confirmado una decisión de inversión destinada a construir una operación minera.
Próximas perforaciones serán determinantes
Red Metal Resources se encuentra integrando los resultados geofísicos con los antecedentes obtenidos mediante cartografía, geoquímica y perforaciones anteriores.
El objetivo es establecer una clasificación de sectores prioritarios que permita orientar futuras campañas de sondajes.
La veta Gorda concentra especial atención debido a la coincidencia entre resultados históricos de cobre, oro y cobalto y una anomalía que continúa varios cientos de metros por debajo de las zonas ya investigadas.
En paralelo, las estructuras Theresa, Armonía, Veta 1 y Veta 2 presentan características que justifican una evaluación geológica adicional.
En el bloque norte también se han registrado muestras superficiales con valores de cobre de 2,9%, 3,7% y hasta 3,9% en sectores asociados a estas estructuras.
La compañía todavía no ha establecido un calendario definitivo de perforaciones basado en los resultados finales del levantamiento ni ha presentado un presupuesto específico para esa etapa.
La continuidad del programa dependerá de la interpretación técnica y de las decisiones financieras correspondientes.
Para la actividad exploratoria en Atacama, el principal aporte de esta campaña es la identificación de un corredor geofísico de tres kilómetros y de objetivos que se prolongan considerablemente por debajo de las perforaciones históricas.
El verdadero potencial de Carrizal dependerá de comprobar si estas anomalías corresponden a mineralización continua de cobre, oro y cobalto con características que permitan avanzar hacia una futura estimación de recursos.
Los próximos sondajes, cuando sean definidos, deberán resolver esa interrogante y determinar si los resultados geofísicos pueden convertirse en nuevos descubrimientos minerales dentro de uno de los distritos con mayor tradición cuprífera del norte de Chile.
REDIMIN Responde
¿Cuántos kilómetros de estudios geofísicos completó la minera canadiense cerca de Vallenar?
La minera canadiense completó 37 kilómetros de estudios geofísicos cerca de Vallenar.
¿Qué tipo de anomalías geofísicas se identificaron en el proyecto Carrizal?
Se identificó un corredor de anomalías geofísicas de aproximadamente tres kilómetros de extensión, con una anomalía destacada de un kilómetro de longitud asociada a la veta Gorda, que se extiende hasta unos 550 metros de profundidad.
¿Qué tecnologías se utilizaron en la campaña geofísica del proyecto Carrizal?
Se utilizó un levantamiento de polarización inducida (IP) y resistividad eléctrica, desarrollado en dos bloques de exploración, integrados en un modelo geológico tridimensional.
¿Cuál es la profundidad máxima alcanzada por los sondajes históricos en el proyecto Carrizal?
Los sondajes históricos del proyecto Carrizal llegaron a una profundidad vertical máxima aproximada de 280 metros.
¿Qué elementos aumentan el interés exploratorio en el proyecto Carrizal?
El interés exploratorio se incrementa debido a la diferencia entre las profundidades alcanzadas por los estudios actuales, que llegan hasta unos 550 metros, y las perforaciones anteriores, que alcanzaron un máximo de 280 metros. Además, la identificación de estructuras como la veta Gorda y otras vetas con anomalías geofísicas también contribuye al interés.












