Investigadores de Reino Unido y Alemania observaron en tiempo real cómo nanoclústeres de platino y níquel se reorganizan hasta formar una interfaz activa Pt–NiO, considerada entre las más eficientes reportadas para la separación electroquímica del agua.
Un equipo liderado por la Universidad de Nottingham desarrolló un catalizador experimental de platino y níquel que podría mejorar la eficiencia de la producción de hidrógeno verde mediante electrólisis, uno de los procesos clave para descarbonizar industrias intensivas en energía, incluida la minería.
El hallazgo, publicado en la revista Advanced Materials, no corresponde todavía a una tecnología comercial, pero sí apunta a un problema crítico para el escalamiento del hidrógeno verde: cómo usar menos metales nobles, mejorar la actividad catalítica y sostener altas eficiencias en procesos electroquímicos que deberán operar a gran escala.
La investigación fue realizada por científicos de la Universidad de Nottingham, la Universidad de Birmingham, Diamond Light Source y la Universidad de Ulm, en Alemania. El trabajo se centró en partículas nanométricas compuestas por apenas unas decenas de átomos de platino y níquel.
Qué descubrieron los investigadores
El equipo observó que los átomos de platino y níquel no permanecen como una aleación estática. Bajo condiciones controladas y mediante microscopía electrónica de resolución temporal, los metales se mezclan, se separan y pueden recombinarse dentro del mismo experimento.
Durante ese reordenamiento, el níquel se oxida y se forma una estructura híbrida: una mitad de platino metálico y otra de óxido de níquel, separadas por una frontera atómica definida. Esa interfaz Pt–NiO es el punto central del avance, porque permite que ambos materiales cumplan funciones complementarias en la reacción de evolución de hidrógeno.
La clave no está solo en la presencia de platino, sino en la cooperación entre el platino y el óxido de níquel a escala atómica. Según la Universidad de Nottingham, esa cooperación incrementa la producción de hidrógeno desde agua y ubica al material entre los catalizadores más efectivos reportados para este tipo de reacción.
El artículo científico se titula Direct Imaging Reveals the Atomic Mechanism of Active-Site Formation in Nanoclusters for Hydrogen Production y fue publicado el 3 de junio de 2026. La investigación fue financiada por el programa EPSRC Metal Atoms on Surfaces and Interfaces para un futuro sostenible.
Por qué importa para el hidrógeno verde
La producción de hidrógeno verde se basa en separar agua en hidrógeno y oxígeno utilizando electricidad renovable. En ese proceso, los electrolizadores requieren catalizadores capaces de acelerar las reacciones electroquímicas y reducir pérdidas de energía.
El platino es uno de los materiales más eficientes para la reacción de evolución de hidrógeno, pero su costo, disponibilidad limitada y baja utilización efectiva en estructuras convencionales son restricciones relevantes para una industria que aspira a crecer desde proyectos piloto hacia plantas de escala industrial.
Por eso, la investigación en catalizadores busca dos objetivos simultáneos: mantener o mejorar la eficiencia del platino y reducir la cantidad de metal noble necesaria por unidad de hidrógeno producido. El uso de níquel, un metal de mayor disponibilidad industrial, aparece como una vía para diseñar materiales híbridos con menor dependencia relativa de metales preciosos.
La Agencia Internacional de Energía ha advertido que el crecimiento de tecnologías limpias elevará la demanda de minerales críticos, incluidos níquel, cobre y metales del grupo del platino en distintas aplicaciones asociadas a electrolizadores, celdas de combustible y sistemas eléctricos.
Datos clave
Investigación: catalizador experimental para producción de hidrógeno por electrólisis.
Materiales: platino y níquel.
Estructura activa: interfaz entre platino metálico y óxido de níquel.
Instituciones: Universidad de Nottingham, Universidad de Birmingham, Diamond Light Source y Universidad de Ulm.
Publicación: Advanced Materials.
Fecha del artículo científico: 3 de junio de 2026.
Aplicación potencial: electrolizadores para hidrógeno verde y procesos de conversión energética.
Estado: avance de laboratorio, sin confirmación de aplicación industrial inmediata.
Impacto potencial para minería y energía
Para la minería, el hidrógeno verde es relevante por dos vías. La primera es el uso directo como combustible o insumo energético en transporte pesado, procesos térmicos o aplicaciones industriales donde la electrificación directa es más compleja. La segunda es su vínculo con la cadena de suministro de minerales críticos, porque la expansión del hidrógeno limpio demandará materiales para electrolizadores, infraestructura eléctrica, almacenamiento, transporte y generación renovable.
Chile ha situado el hidrógeno verde como una línea estratégica dentro de su transición energética. La Estrategia Nacional de Hidrógeno Verde plantea que el país podría aprovechar su potencial renovable para producir energéticos limpios y apoyar la descarbonización de sectores intensivos en emisiones. El documento oficial también estima que el hidrógeno verde podría contribuir a mitigar hasta 25% de las emisiones nacionales hacia 2050.
En minería chilena, el interés está asociado principalmente a faenas con alta demanda energética, transporte de alto tonelaje, contratos eléctricos renovables, uso de agua industrial, desalación y reducción de huella de carbono en productos como cobre, litio, hierro o derivados químicos. Sin embargo, el despliegue depende de costos, infraestructura, seguridad operacional, permisos, demanda real y disponibilidad tecnológica.
Un catalizador más eficiente no resuelve por sí solo el costo del hidrógeno verde, pero puede incidir en una parte sensible del sistema: la eficiencia y el uso de materiales dentro del electrolizador.
La lectura industrial del avance
El aporte principal del estudio es metodológico y tecnológico. Los investigadores no solo fabricaron un material activo, sino que observaron en tiempo real cómo se forman los sitios activos del catalizador. Esa capacidad de ver el reordenamiento atómico permite diseñar materiales adaptativos, capaces de modificar su estructura bajo condiciones de operación.
En términos industriales, ese enfoque puede ayudar a acelerar el desarrollo de catalizadores más robustos, con menor carga de metales nobles y mejor desempeño en condiciones exigentes. Para que esto llegue a escala comercial, aún se requiere demostrar estabilidad prolongada, comportamiento a altas densidades de corriente, integración en electrolizadores reales, costos de fabricación, reciclabilidad y disponibilidad de materiales.
El avance también refuerza una tendencia más amplia: la transición energética no depende solo de grandes proyectos renovables, sino también de innovaciones en materiales, nanotecnología, electroquímica y minería de precisión. En esa cadena, el níquel, el platino, el cobre y otros minerales seguirán bajo presión tecnológica y geopolítica.
Qué observará la industria
El próximo punto crítico será conocer si esta arquitectura Pt–NiO puede reproducirse de forma escalable y mantener su desempeño fuera del laboratorio. La eficiencia inicial es relevante, pero la industria del hidrógeno verde exige durabilidad, costos competitivos y operación continua.
Para países mineros como Chile, este tipo de desarrollo tiene una doble lectura: puede mejorar la competitividad futura del hidrógeno verde como vector energético y, al mismo tiempo, confirma que la transición energética seguirá elevando la importancia estratégica de los minerales usados en catalizadores, electrolizadores y sistemas eléctricos.








