SANTIAGO / NUEVA DELHI. Chile ha emergido como un actor relevante dentro de la ofensiva estratégica de la India para reducir su dependencia de China en minerales críticos, en momentos en que ambas naciones buscan cerrar “pronto” un tratado de libre comercio de nueva generación. Así lo adelantó recientemente el ministro de Comercio e Industria indio, Piyush Goyal, al señalar que el acuerdo con Chile es prioritario para garantizar el acceso a insumos esenciales para la industria tecnológica, automotriz y de energías limpias.
Actualmente, Chile y la India mantienen un Acuerdo de Alcance Parcial Chile–India vigente desde 2006. Sin embargo, las negociaciones en curso apuntan a elevar esa relación hacia un Acuerdo de Asociación Económica Integral (CEPA), que ampliaría sustancialmente el marco comercial, incorporando disciplinas en servicios digitales, protección de inversiones, comercio electrónico y facilidades para pequeñas y medianas empresas.
El interés de Nueva Delhi se explica, en buena medida, por la dotación de recursos estratégicos chilenos. La India busca asegurar suministros estables de litio, cobre, renio, molibdeno y cobalto, minerales clave para la fabricación de baterías, semiconductores, vehículos eléctricos y sistemas de generación solar. En un contexto de transición energética global y creciente electrificación, estos recursos se han convertido en activos geopolíticos de primer orden.
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Las cifras comerciales reflejan esta tendencia. Según datos oficiales indios, las importaciones desde Chile crecieron un 72% en el último ejercicio fiscal, alcanzando los US$2.600 millones, impulsadas principalmente por envíos de minerales y concentrados metálicos. En contraste, las exportaciones de la India hacia Chile registraron una caída de 2,46%, situándose en torno a US$1.150 millones, lo que refuerza el interés de Nueva Delhi por reequilibrar y profundizar la relación bilateral.
Este acercamiento se inserta en una política más amplia definida por el gobierno del primer ministro Narendra Modi, orientada a fortalecer la seguridad de suministro de minerales críticos. Durante la presentación del último presupuesto, la ministra de Finanzas Nirmala Sitharaman anunció el lanzamiento de la “Misión Nacional de Minerales Críticos”, que contempla incentivos fiscales, eliminación de aranceles a la importación de minerales estratégicos y la adquisición de activos mineros en el extranjero.
El factor chino es central en esta ecuación. China concentra más del 90% del procesamiento global de tierras raras y una parte sustantiva del refinado de litio y otros metales estratégicos. Esta hegemonía ha expuesto la vulnerabilidad de economías como la india frente a eventuales restricciones de exportación, que ya han afectado a industrias como la automotriz y la electrónica.
Para Chile, el interés indio representa una oportunidad de diversificación de socios estratégicos y de fortalecimiento de su inserción en cadenas globales de valor asociadas a la transición energética. En un escenario de creciente competencia entre grandes economías por asegurar minerales críticos, la profundización del vínculo con la India se perfila como un componente relevante de la política comercial y minera del país.
