Cinturón de oro Nabita–Ad-Duwayhi: 24.000 km² bajo nuevas licencias y la jugada que reordena la minería saudita

Cinturón de oro Nabita–Ad-Duwayhi es el nombre que vuelve a aparecer en los documentos oficiales y en los anuncios corporativos que hoy están marcando el pulso…

Cristian Recabarren Ortiz
Senior Editor y Fundador
Ingeniero de Minas y fundador de Revista Digital Minera REDIMIN (2011). Especialista en tecnologías de la información aplicadas a la minería, inteligencia artificial y puentes de...
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Cinturón de oro Nabita–Ad-Duwayhi es el nombre que vuelve a aparecer en los documentos oficiales y en los anuncios corporativos que hoy están marcando el pulso de la nueva minería metálica de Arabia Saudita. El punto no es solo el oro: es el tamaño del territorio habilitado para explorar, el monto comprometido en programas de trabajo y el ingreso de socios internacionales en un corredor que el Reino quiere convertir en plataforma de crecimiento minero.

Un cinturón aurífero dentro del Escudo Árabe-Nubio

El Nabita–Ad-Duwayhi se inserta en el marco geológico del Escudo Árabe-Nubio, una de las provincias precámbricas más relevantes de la región, caracterizada por rocas volcánicas y sedimentarias antiguas, intensamente deformadas, con fallas y zonas de cizalla que suelen controlar mineralizaciones auríferas.

En términos administrativos, el propio Ministerio de Industria y Recursos Minerales (MIM) ubica el “Ad-Duwaihi/Nabitah gold belt” dentro de la región de Riad, en el contexto de sus rondas de licenciamiento exploratorio, lo que ayuda a dimensionar dónde se está concentrando la apuesta pública por acelerar la exploración minera.

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Qué minerales concentra y por qué es estratégico

El interés por este cinturón se explica por su perfil aurífero y por la asociación con otros metales que el Estado saudí está incorporando a su narrativa de “minerales estratégicos”. En la información oficial del MIM, el paquete de minerales relevantes para los cinturones licitados incluye:

Ese listado, usado por la autoridad para describir el potencial de los cinturones ofertados, refuerza la lectura de que el oro funciona como ancla, pero no como único objetivo de largo plazo.

La aceleración estatal: 172 sitios y más de SAR 671 millones comprometidos

El salto de escala quedó explícito al cierre de 2025. El MIM informó que su novena ronda de licencias de exploración —la mayor realizada hasta esa fecha— adjudicó 172 sitios mineros a 24 compañías y consorcios, con un gasto comprometido de exploración superior a SAR 671 millones durante los primeros dos años de los programas de trabajo. En esa misma comunicación, el Ministerio precisó que la ronda ofreció más de 24.000 km² y que parte de esa superficie corresponde al cinturón aurífero Ad-Duwaihi/Nabitah. Todo el detalle está en el comunicado oficial del Ministerio de Industria y Recursos Minerales sobre la novena ronda de licencias.

El mismo documento agrega dos puntos que el mercado está mirando con atención:

  • La ronda incluyó 76 sitios que avanzaron a subasta pública multirronda, un mecanismo diseñado para elevar competencia y transparencia.
  • El Ministerio anticipó continuidad del pipeline regulatorio, señalando una décima ronda que abarcaría 13.000 km² y anuncios adicionales para 2026 en el Future Minerals Forum (Riad, 13–15 de enero de 2026).

Maaden y Hancock: la JV que pone el cinturón en el radar global

El movimiento corporativo más nítido sobre Nabita–Ad-Duwayhi se oficializó el 29 de diciembre de 2025. Saudi Arabian Mining Company (Maaden) informó que firmó con Midana Exploration Pty Ltd (Hancock) un acuerdo de accionistas para establecer una joint venture destinada a acelerar la exploración en el Reino. Maaden comunicó que controlará el 50,1% de la JV y que el vehículo tendrá por objeto explorar, desarrollar, extraer, vender y comercializar minerales dentro de las áreas licenciadas.

El anuncio conecta directamente con el cinturón: Maaden explicó que el acuerdo sigue a la obtención de licencias en “tres nuevos cinturones minerales” dentro del Nabita Ad-Duwayhi Gold-Belt, por una superficie total superior a 24.000 km². También indicó que la efectividad del acuerdo queda sujeta a aprobaciones corporativas, regulatorias y autorizaciones antimonopolio. Los términos centrales están publicados en el comunicado corporativo de Maaden sobre la joint venture con Hancock para acelerar la exploración.

Para dimensionar la señal al mercado: el Estado estructura licencias a gran escala y, en paralelo, el “campeón nacional” arma un esquema de riesgo compartido para exploración temprana con un socio internacional. La combinación apunta a velocidad y cobertura territorial.

Ad-Duwayhi y Nabita: minas y prospectos en una misma narrativa

Aunque el ciclo actual está dominado por licencias y exploración, el cinturón no se presenta como “greenfield puro”. Arabia Saudita ya tiene producción aurífera y una curva de aprendizaje industrial que sirve de base para justificar nuevas campañas.

Dentro de esa lógica, el portafolio aurífero de Maaden se ha transformado en referencia recurrente en la discusión pública del Reino, y el cinturón Nabita–Ad-Duwayhi es utilizado como marco para articular nuevas áreas, proyectos y permisos. En cobertura previa, REDIMIN ha seguido hitos asociados a la expansión aurífera saudí, incluyendo anuncios de recursos y descubrimientos reportados por Maaden, como se revisó en la nota sobre nuevos yacimientos de oro vinculados a Mansourah Massarah.

La pieza menos visible: tecnología, proveedores y cadenas de valor

La apuesta saudita no se limita a sumar hectáreas bajo licencia. También está orientada a instalar capacidades técnicas, productividad operacional y ecosistemas de proveedores. En esa línea, los desarrollos tecnológicos asociados a compañías del “cluster Maaden” han ganado tracción, como se observa en el caso de optimización con analítica e inteligencia artificial en la operación de cobre de Ma’aden Barrick, un ejemplo de cómo el Reino está empujando modernización operacional en paralelo a la expansión exploratoria.

Esa misma estrategia se conecta con el interés saudí por asegurar metales fuera de sus fronteras y ampliar su presencia global en M&A y activos críticos, un ángulo que ya se venía observando en las negociaciones para adquirir activos cupríferos en Zambia. El Nabita–Ad-Duwayhi, en ese contexto, funciona como “territorio ancla” para construir volumen doméstico mientras se diversifica la exposición internacional.

Qué mirar en 2026 en el cinturón Nabita–Ad-Duwayhi

  • Cumplimiento de condiciones y aprobaciones para la puesta en marcha efectiva de la JV Maaden–Hancock, según lo indicado por Maaden en su anuncio del 29 de diciembre de 2025.
  • Detalle de programas de trabajo y priorización de objetivos dentro de los tres nuevos cinturones licenciados en el Nabita Ad-Duwayhi Gold-Belt.
  • Evolución del gasto comprometido de exploración informado por el MIM (más de SAR 671 millones en dos años) y su traducción en campañas, sondajes y resultados reportables.
  • Anuncios de nuevas oportunidades de licenciamiento y extensión de cinturones mineralizados, en línea con lo adelantado por el MIM para 2026.
  • Movimientos adicionales de asociaciones o JV vinculadas a minerales estratégicos en el Reino, en un escenario donde Maaden ya viene protagonizando acuerdos en áreas distintas al oro, como se vio en la alianza anunciada con MP Materials en tierras raras.

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