La Comisión Chilena del Cobre (Cochilco) revisó al alza su estimación para el precio del cobre en 2026 y proyectó un promedio de US$4,95 la libra, lo que implica un incremento cercano al 9% respecto de su cálculo anterior de US$4,55. El organismo técnico también entregó nuevas cifras de producción, con ajustes a la baja para 2025, reflejando un escenario de mayores tensiones entre oferta y demanda en el mercado del metal rojo.
De acuerdo con el informe actualizado de tendencias del cobre, la mejora en la proyección de precios responde a un conjunto de factores macroeconómicos y financieros que han reforzado el atractivo del metal. Entre ellos destacan el ciclo de la política monetaria de la Reserva Federal, la persistente debilidad del dólar estadounidense y un aumento de la volatilidad global, elementos que han impulsado la demanda por commodities estratégicos.
La nueva estimación para 2026 se sitúa así en un nivel significativamente superior al previsto meses atrás y se consolida con una proyección adicional de US$5,00 la libra para 2027, lo que confirma una visión estructuralmente positiva sobre el mercado del cobre en el mediano plazo. Para Cochilco, este contexto refleja tanto los desafíos para incrementar la oferta como el rol del cobre en la transición energética y la electrificación global.

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En contraste con el optimismo de precios, el panorama productivo muestra señales más acotadas. El organismo ajustó a la baja su previsión de producción chilena para 2025, estimándola ahora en 5,4 millones de toneladas, por debajo de las 5,5 millones calculadas en el reporte previo. Esta corrección se explica por retrasos operacionales, menores leyes de mineral y restricciones estructurales que continúan afectando a varios yacimientos.
Para 2026, Cochilco proyecta una producción de 5,6 millones de toneladas, mientras que para 2027 anticipa un aumento hasta 5,9 millones de toneladas, cifra que dependerá de la entrada en régimen de proyectos de reposición de capacidad y de la estabilización de grandes operaciones. No obstante, el organismo advierte que la recuperación productiva será gradual y estará condicionada por factores como la permisología, la disponibilidad hídrica y los costos operacionales.
El ajuste simultáneo de precios al alza y producción a la baja refuerza la lectura de un mercado más estrecho, donde Chile —principal productor mundial— enfrenta el desafío de sostener su liderazgo en un contexto de creciente competencia por el suministro de cobre. Para la economía chilena, el nuevo escenario proyectado por Cochilco supone un mayor ingreso potencial por exportaciones, aunque también subraya la urgencia de destrabar inversiones y mejorar la productividad del sector.

