Corea del Sur presentó el primer KF-21 de serie y aceleró su apuesta por un caza propio frente al F-35

Corea del Sur presentó el primer KF-21 Boramae de producción en serie en las instalaciones de Korea Aerospace Industries (KAI), en Sacheon, en un paso que marca el arranque de la fabricación en masa de su nuevo avión de combate. El programa, impulsado desde comienzos de los 2000, busca consolidar una plataforma propia con la que Seúl quiere reforzar su industria militar y ofrecer una alternativa de menor costo frente al F-35 estadounidense.

El inicio de la producción en masa del KF-21

Durante la ceremonia, el presidente surcoreano Lee Jae Myung afirmó, de acuerdo con el mensaje oficial de la Presidencia de Corea del Sur, que “por fin contamos con armas para proteger la paz con nuestra propia tecnología y determinación, no solo en tierra y mar, sino también en los cielos de la República de Corea”.

El acto no solo simbolizó la salida del primer aparato de serie, sino también el paso a una nueva etapa para un programa anunciado originalmente en 2001. El KF-21 realizó su primer vuelo en julio de 2022 y ahora entra en fase de producción tras superar un extenso proceso de ensayos.

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Según los antecedentes entregados, el modelo está concebido como un caza avanzado que se ubica por encima de la generación 4.5 y apunta a incorporar nuevas configuraciones para acercarse a la quinta generación. Su diseño ha sido comparado con el del F-35, aunque el KF-21 utiliza dos motores y apunta a competir con una propuesta de menor precio.

Exportaciones, ambición industrial y proyección internacional

Lee también vinculó el despliegue del KF-21 con la meta de convertir a Corea del Sur en una de las principales potencias mundiales de defensa. Esa aspiración se apoya en el crecimiento exportador del país: el último informe del Sipri situó a Corea del Sur en el noveno lugar entre los mayores exportadores de armamento del mundo en el período 2021-2025, por delante de España.

En ese contexto, el mandatario también destacó el desempeño de otros sistemas surcoreanos, como los obuses autopropulsados K9 y los misiles Cheongung. Sobre el caso español, la referencia coincide con el reciente acuerdo informado por Indra y Hanwha para desarrollar sistemas de artillería autopropulsada para el Ejército de Tierra español a partir de la familia K9.

De acuerdo con la información disponible, el interés internacional por el KF-21 ya había aparecido antes de esta presentación. Emiratos Árabes Unidos fue mencionado como potencial interesado en el aparato en medio de las restricciones para acceder al F-35, mientras que Polonia también lo ha evaluado como posible complemento de los F-35 que ya encargó.

El plan coreano contempla al menos 120 unidades

Los planes surcoreanos consideran la adquisición de al menos 120 unidades del KF-21. El programa acumula más de 1.600 pruebas de vuelo y cerca de 1.000 pruebas en tierra, mientras que la previsión citada en la información entregada apunta a una fabricación de entre 20 y 24 aeronaves por año una vez que la línea alcance madurez.

A eso se suma que KAI ya había informado en su reporte de sostenibilidad de 2025 el inicio del ensamblaje final del primer KF-21 de producción y la contratación de lotes sucesivos para avanzar en la incorporación del modelo a la Fuerza Aérea surcoreana.

Con este primer aparato de serie, Corea del Sur dio un paso concreto para transformar un desarrollo de largo aliento en una plataforma operativa, con la que busca fortalecer su autonomía tecnológica y ampliar su presencia en el mercado global de defensa.

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