El lignito en Alemania volvió a perder terreno frente al avance de la energía eólica y solar: la minera energética LEAG decidió adelantar el fin de la extracción en el yacimiento a cielo abierto Welzow-Süd, en el este del país, y cerrar sus faenas en 2030, tres años antes de la planificación previa.
Welzow-Süd adelanta su cierre: qué cambió en el negocio
La operación Welzow-Süd, ubicada al sur de Berlín, terminará su producción de lignito en 2030 debido a que la abundancia de generación renovable en la zona hizo que la explotación deje de ser económicamente viable, de acuerdo con lo reportado por Clean Energy Wire sobre la comunicación de LEAG a la emisora pública rbb.
El punto central no es técnico, sino de mercado: con más eólica y solar entrando al sistema, se amplían las horas del año en que la electricidad se vuelve abundante y barata, lo que recorta los márgenes para la generación a carbón y reduce el incentivo a sostener el suministro de lignito con el mismo ritmo de extracción.
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Renovables, sobreoferta estacional y caída de demanda por carbón
LEAG atribuyó la decisión a un fenómeno que se intensifica con la penetración renovable: en meses de mayor radiación y viento, la oferta eléctrica puede exceder la demanda con mayor frecuencia, presionando a la baja los precios y reduciendo el despacho de centrales fósiles.
Ese patrón ya se observa a escala global. En esa línea, el debate sobre el cambio estructural en la matriz se ha instalado con fuerza en Europa, donde las renovables han comenzado a superar a los combustibles fósiles en el suministro eléctrico, acelerando tensiones económicas para activos térmicos que dependen de altos niveles de utilización.
Brandeburgo descarta riesgo para el suministro eléctrico regional
El Ministerio de Economía del estado de Brandeburgo sostuvo que el cierre anticipado de las actividades mineras en Welzow-Süd no comprometerá la seguridad del suministro eléctrico en la región, según el mismo reporte que recogió la información entregada por LEAG.
La señal política es relevante: el ajuste se interpreta como un retiro por viabilidad económica y no como un evento de emergencia del sistema, en un contexto donde el debate europeo se ha desplazado desde “más generación” hacia “más flexibilidad” (respaldo, almacenamiento y redes).
LEAG apuesta por nueva capacidad a gas en paralelo al fin del lignito
En paralelo al cierre adelantado, LEAG anunció que solicitará la construcción de nuevas centrales eléctricas a gas. El movimiento se alinea con el rediseño del respaldo “despachable” en Alemania, impulsado para acompañar el crecimiento renovable y sostener la estabilidad del sistema cuando no hay sol o viento.
Ese giro quedó reflejado en la estrategia de centrales eléctricas acordada a nivel de principios entre el Ministerio Federal de Economía y Acción Climática y la Comisión Europea, que contempla licitaciones de apoyo estatal para 12 gigavatios de nueva capacidad “controlable”, con foco en plantas a gas.
La salida del carbón sigue fijada y habrá nuevas revisiones oficiales en 2026
Alemania mantiene el objetivo legal de abandonar la generación eléctrica a carbón a más tardar en 2038, mientras crece la expectativa de que parte del parque deje de ser competitivo antes, a medida que aumentan las renovables y se endurecen los costos asociados a emisiones.
El marco normativo contempla revisiones periódicas sobre el impacto del retiro del carbón en la confiabilidad del suministro y la posibilidad de adelantar cierres: el gobierno federal debe volver a evaluar el escenario en 2026, además de nuevas ventanas en 2029 y 2032, según el resumen oficial del Gobierno Federal sobre la ley de salida del carbón.
Un telón de fondo que también cruza vínculos con Chile y Alemania
El ajuste en Welzow-Süd ocurre mientras Berlín mantiene activos canales de cooperación energética internacional. En el plano bilateral, se han reforzado espacios de trabajo orientados a tecnologías de transición como el hidrógeno, en iniciativas donde Chile y Alemania han empujado agendas conjuntas vinculadas a la transformación energética.
Otro indicio desde Alemania: comunidades bajo presión por el carbón
La dinámica del lignito en el este alemán no solo se mide en megavatios y precios. La región arrastra impactos territoriales y sociales que han marcado la discusión durante años, como se refleja en el caso de la disputa por abandonar el carbón en un histórico pueblo alemán amenazado por la expansión minera, antecedente que ayuda a dimensionar por qué cada ajuste del calendario carbonífero se convierte en un tema político regional.






