La campaña busca ampliar y reclasificar recursos de plata, estaño y metales base en el proyecto ubicado en Potosí, con foco en la zona Santa Bárbara y en el avance hacia una PEA.
Eloro Resources puso en marcha una nueva etapa de perforación diamantina de expansión en el proyecto polimetálico Iska Iska, en el sur de Bolivia, como parte del proceso técnico que alimentará su evaluación económica preliminar. El programa considera 40.000 metros de sondajes distribuidos en aproximadamente 75 perforaciones, con el objetivo de ampliar y mejorar la clasificación de recursos de plata, estaño, zinc y plomo en uno de los sistemas minerales más relevantes del cinturón estannífero boliviano.
La campaña será ejecutada por Major Drilling Group International, que ya movilizó dos equipos de perforación al sitio, mientras un tercer equipo se incorporaría durante los próximos meses. El calendario de trabajo apunta a completar el programa durante el primer trimestre de 2027, sujeto a las condiciones operacionales y logísticas propias de una zona de alta montaña.
Perforación enfocada en aumentar recursos indicados
El nuevo programa se apoya en la estimación de recursos minerales actualizada de abril de 2026, que marcó un cambio de escala para Iska Iska. Esa actualización incorporó 85,17 millones de toneladas en categoría indicada, con una ley de 78,38 gramos por tonelada de plata equivalente, y 945,43 millones de toneladas en categoría inferida, con 22,04 gramos por tonelada de plata equivalente.
Para un proyecto en etapa de evaluación, la diferencia entre recursos inferidos e indicados no es menor. La categoría indicada entrega mayor confianza geológica y puede tener un peso decisivo en los supuestos de diseño minero, secuencia de extracción, tonelajes potencialmente procesables y perfil económico preliminar. Por eso, una parte central de la campaña estará orientada a cerrar espaciamientos de perforación y convertir material dentro de zonas ya reconocidas del sistema mineralizado.
La estrategia considera sondajes de avance y relleno con espaciamientos de hasta 50 metros en sectores de mayor ley, especialmente dentro del núcleo de mayor interés del potencial tajo inicial. El objetivo es comprobar continuidad lateral y en profundidad de cuerpos mineralizados de plata-estaño y asociaciones polimetálicas, todavía abiertas en distintas direcciones.
Iska Iska y el peso de Santa Bárbara
Iska Iska se ubica a 48 kilómetros al norte de Tupiza, en la provincia Sud Chichas del departamento de Potosí. El proyecto es accesible por camino y se emplaza dentro de un complejo polimetálico de tipo pórfido-epitermal asociado a una caldera miocena colapsada y resurgente. El sistema presenta brechas, domos dacíticos y estructuras hidrotermales que explican la amplitud de la mineralización reconocida hasta ahora.
La zona Santa Bárbara sigue siendo el eje técnico del trabajo. Allí se concentra el potencial de un tajo inicial y buena parte de los recursos indicados actualmente definidos. La perforación reciente permitió reconocer mineralización a lo largo de aproximadamente 1,4 kilómetros de corrida, con continuidad hacia el este y el oeste, lo que abrió espacio para una campaña de expansión más agresiva.
El plan contempla una primera fase de 18.250 metros y una segunda fase cercana a 21.750 metros. La primera etapa incluirá sondajes de expansión, perforaciones de relleno y pruebas exploratorias en áreas adyacentes a Santa Bárbara. En términos operacionales, cerca del 85% del metraje estará concentrado en esa zona, mientras el resto se destinará a blancos adicionales dentro del distrito.
Las cifras que mirará la PEA
La evaluación económica preliminar será el próximo filtro técnico relevante para Iska Iska. Antes de llegar a ese punto, Eloro necesita reforzar la base de recursos, avanzar en información geotécnica, caracterización del macizo rocoso, hidrogeología, eventuales riesgos de agua subterránea, costos de extracción y ubicación de depósitos de material estéril.
El contenido metálico ya definido entrega una base amplia para ese análisis. En categoría indicada, el recurso considera 109,53 millones de onzas de plata, 1,03 millones de toneladas de zinc y 0,60 millones de toneladas de plomo. En categoría inferida, el inventario incorpora 248,60 millones de onzas de plata, 4,72 millones de toneladas de zinc, 1,50 millones de toneladas de plomo, 290.000 toneladas de estaño y 1,21 millones de onzas de oro.
Ese perfil convierte a Iska Iska en un proyecto distinto a los desarrollos monometálicos tradicionales. Su eventual valor económico dependerá de la combinación de metales, la recuperación metalúrgica, la secuencia de procesamiento y la capacidad de priorizar zonas con mejor margen. La plata aparece como metal clave por distribución y aporte económico, pero el estaño agrega exposición a un mineral con relevancia industrial creciente por su uso en soldaduras, electrónica y cadenas de manufactura avanzada.
Bolivia busca reposicionar su minería
El avance de Iska Iska ocurre en un momento en que Bolivia intenta recuperar atractivo para inversión minera privada, especialmente en proyectos con escala, exploración sistemática y potencial de desarrollo regional. Potosí mantiene una larga historia minera, pero el desafío actual es transformar recursos geológicos en proyectos con ingeniería, financiamiento, permisos y relaciones territoriales suficientes para avanzar hacia construcción.
En ese marco, la perforación de expansión no equivale todavía a una decisión de inversión. Tampoco define por sí sola la viabilidad económica del proyecto. Su valor está en reducir incertidumbre antes de una PEA, etapa que permitirá evaluar escenarios de explotación, procesamiento, costos, sensibilidad a precios de metales y alternativas de infraestructura.
Para proveedores y contratistas especializados, una campaña de 40.000 metros representa movimiento relevante en servicios de perforación, logística, transporte, insumos, alojamiento, mantenimiento y soporte técnico. Si el proyecto logra avanzar a fases posteriores, el impacto podría ampliarse hacia ingeniería, metalurgia, energía, agua, caminos y empleo local.
Lo que observará la industria
La atención del mercado estará puesta en tres elementos: continuidad de las zonas de mayor ley, conversión de recursos inferidos a indicados y capacidad de la próxima evaluación económica para mostrar un caso minero coherente. En proyectos polimetálicos de gran escala, el tamaño del recurso es solo una parte de la historia; la clave está en identificar qué porción puede extraerse primero, con qué leyes, a qué costo y bajo qué configuración metalúrgica.
Iska Iska ya cuenta con una base mineral amplia y con dominios diferenciados de estaño, plata, zinc y plomo. La campaña que ahora comienza deberá demostrar si esas zonas pueden integrarse en un modelo minero más robusto, especialmente en el entorno del potencial tajo inicial de Santa Bárbara.
Para Bolivia, el proyecto también funciona como señal de exploración avanzada en un distrito históricamente minero, pero necesitado de nuevos desarrollos con estándares técnicos modernos. Para la industria regional, el avance refuerza el interés por sistemas polimetálicos capaces de combinar metales preciosos, metales base y minerales estratégicos en una misma plataforma geológica.
El resultado de los próximos sondajes será determinante para la calidad de la evaluación económica preliminar. Si la campaña confirma continuidad y mejora la clasificación de recursos, Iska Iska podría llegar a la PEA con una base técnica más sólida y con mejores argumentos para pasar desde la exploración avanzada hacia una discusión económica de mayor profundidad.