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U.S. GoldMining inicia campaña 2026 para probar nuevos blancos de oro-cobre en Whistler, Alaska

U.S. GoldMining inicia campaña 2026 para probar nuevos blancos de oro-cobre en Whistler, Alaska
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La compañía activó la perforación diamantina en el distrito Whistler Orbit, donde busca evaluar entre 8 y 10 objetivos prioritarios dentro de un sistema tipo pórfido con potencial de expansión.

U.S. GoldMining inició la campaña de perforación 2026 en su proyecto Whistler Gold-Copper, en Alaska, con el objetivo de probar nuevos blancos de oro-cobre cercanos a los depósitos ya delineados en el distrito. El programa considera un mínimo de 6.000 metros de sondajes diamantinos y estará enfocado en el área Whistler Orbit, una zona de 7,5 por 4,5 kilómetros donde la empresa ha definido más de 25 objetivos de exploración.

La primera máquina ya se encuentra operando en el sector Raintree North, mientras una segunda perforadora está en ruta para sumarse a los trabajos. El inicio de la campaña marca el paso desde la preparación de terreno y movilización logística hacia una fase de generación de resultados, con los primeros ensayos previstos hacia el cierre del tercer trimestre, sujetos a los tiempos de laboratorio.

Perforación en una zona de blancos múltiples

El foco técnico de la campaña está puesto en el Whistler Orbit, un corredor que agrupa los depósitos Whistler y Raintree junto con anomalías geológicas, geofísicas y geoquímicas que aún requieren comprobación mediante sondajes. La tesis exploratoria apunta a que los pórfidos de oro-cobre suelen presentarse en agrupaciones, por lo que la identificación de nuevos centros mineralizados cerca del depósito principal podría modificar el perfil de crecimiento del proyecto.

La estrategia de U.S. GoldMining combina modelos de inversión magnética 3D, mapeo geológico y vectores geoquímicos para ordenar una cartera de blancos priorizados. En esta primera etapa, la compañía apunta a perforar los objetivos de mayor ranking dentro del sistema, con una selección de entre 8 y 10 blancos para la campaña 2026.

El interés industrial está en que Whistler no se limita a un depósito aislado. El proyecto contiene tres sistemas mineralizados de oro, cobre y plata: Whistler–Raintree, Island Mountain y Muddy Creek. Esa configuración refuerza la lectura de distrito y abre espacio para que la exploración incremente recursos más allá del inventario considerado en los estudios económicos iniciales.

Las cifras detrás de Whistler

Whistler se ubica a unos 170 kilómetros al noroeste de Anchorage, en Alaska, y es controlado en un 100% por U.S. GoldMining. El paquete de propiedad cubre cerca de 53.700 acres, equivalentes a 217,5 kilómetros cuadrados, sobre concesiones mineras estatales.

El proyecto cuenta con recursos indicados por 5,4 millones de onzas de oro equivalente e inferidos por 5,0 millones de onzas de oro equivalente. Esos recursos se distribuyen en tres depósitos tipo pórfido de oro-cobre —Whistler, Raintree West e Island Mountain— además de blancos adicionales con anomalías e intersecciones mineralizadas que requieren seguimiento.

La evaluación económica preliminar divulgada este año modeló una operación con producción superior a 2,6 millones de onzas de oro, casi 600 millones de libras de cobre y cerca de 6,6 millones de onzas de plata durante la vida útil considerada. En términos de oro equivalente, el escenario contempla casi 3,6 millones de onzas producidas, con un promedio anual de 246.000 onzas de oro equivalente.

El mismo estudio estimó una producción inicial cercana a 345.000 onzas de oro equivalente por año durante los primeros tres años, apoyada en un rajo inicial de mayor ley y cercano a superficie. La vida útil inicial modelada alcanza 14,6 años.

Economía preliminar y sensibilidad al cobre

La evaluación económica preliminar de Whistler entregó un valor presente neto después de impuestos de US$2.040 millones, a una tasa de descuento de 5%, con una tasa interna de retorno de 33% y un período de recuperación de 2,1 años bajo precios base. Esos supuestos consideran US$3.200 por onza de oro, US$4,50 por libra de cobre y US$37,50 por onza de plata.

El capital inicial estimado alcanza aproximadamente US$1.300 millones, incluyendo una contingencia de 20%. El costo sostenido todo incluido de la vida de mina fue estimado en US$1.046 por onza de oro, bajo una metodología de subproductos.

La presencia de cobre es un factor relevante para el caso económico. En el escenario base, el metal rojo representa cerca de un 25% de contribución al proyecto, lo que le entrega exposición directa a la demanda asociada a electrificación, redes, infraestructura energética y tecnologías de transición. Para el mercado, esa combinación de oro y cobre puede resultar atractiva porque mezcla resguardo de valor con exposición a un commodity industrial estratégico.

Aun así, la compañía mantiene Whistler en una etapa preliminar. La evaluación económica no equivale a una decisión de construcción ni reemplaza los estudios de prefactibilidad o factibilidad que normalmente se requieren para avanzar hacia financiamiento, permisos y desarrollo minero.

Infraestructura y desafío de desarrollo en Alaska

Whistler cuenta con campamento base, pista de aterrizaje de grava y accesos internos para campañas de terreno, elementos que facilitan la ejecución de exploración en una zona remota de Alaska. Esa infraestructura existente reduce parte de la complejidad logística para movilizar personal, equipos, testigos de perforación y suministros durante la temporada de trabajo.

El desafío mayor está en la escala de desarrollo futuro. Un proyecto de oro-cobre con potencial de operación industrial en Alaska requiere soluciones robustas de acceso, energía, logística, permisos ambientales y relacionamiento territorial. En ese marco, la discusión sobre infraestructura regional cobra relevancia para el distrito, especialmente por la necesidad de conectar activos mineros y energéticos con corredores de transporte más eficientes.

La compañía también ha puesto atención en posibles catalizadores de infraestructura en el área, incluida la propuesta de desarrollo energético Terra Energy Center, ubicada al este de Whistler, y el caso de negocio asociado a una vía de acceso regional en West Susitna. Para un proyecto de estas características, la disponibilidad energética y el acceso terrestre pueden incidir directamente en los costos de capital, la secuencia de desarrollo y la competitividad futura.

Qué observará la industria

La campaña 2026 será observada por dos razones principales. La primera es exploratoria: confirmar si Whistler Orbit puede entregar nuevos centros de mineralización tipo pórfido cerca del depósito principal. La segunda es económica: cualquier descubrimiento adicional podría ampliar la base de recursos y fortalecer el caso de escala del proyecto antes de avanzar hacia estudios más detallados.

Los resultados de laboratorio previstos para el tercer trimestre serán el primer indicador concreto del potencial de los blancos seleccionados. En esta etapa, la industria pondrá atención no solo a las leyes de oro y cobre, sino también a los anchos mineralizados, continuidad, profundidad, alteración, mineralogía y relación espacial con los depósitos ya definidos.

Para U.S. GoldMining, el programa representa una prueba de crecimiento distrital. Para el mercado minero norteamericano, Whistler se mantiene como un activo relevante dentro de la cartera de proyectos de oro-cobre en jurisdicciones de alta exigencia técnica y regulatoria. Su avance dependerá de la capacidad de convertir blancos geológicos en recursos adicionales, sostener la lectura económica preliminar y reducir los riesgos propios de un desarrollo minero de escala en Alaska.