El icónico Hangar One, ubicado en el corazón de Silicon Valley, ha sido completamente restaurado gracias a un extenso proyecto liderado por Planetary Ventures, una filial de Google. Esta intervención marca un hito en la preservación de infraestructuras históricas y refuerza el compromiso entre el sector público y privado en la promoción de la sostenibilidad y la innovación tecnológica.
Un proyecto de magnitudes históricas
La restauración del Hangar One ha sido oficialmente certificada como segura y libre de contaminantes por la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (EPA) en febrero de 2026. Este proyecto incluyó la remoción de materiales peligrosos como pintura con plomo y bifenilos policlorados (PCBs), lo que requirió más de un millón de horas de trabajo. Mario González, gerente de asuntos públicos de Google en California, declaró al respecto: “El hangar luce espectacular. Es más magnífico que nunca”.
El Hangar One, construido originalmente en 1932 y con una envergadura de 345 metros de largo, 93 de ancho y 60 de altura, conserva ahora su grandeza arquitectónica original. Este trabajo extenso no solo desconoció el deterioro ambiental de décadas, sino que recuperó una estructura emblemática para las futuras generaciones. Según Anna Eshoo, exrepresentante clave en la protección del hangar, este logro simboliza la colaboración entre el gobierno y Google: “Comparto su orgullo. Comparto su alegría. Miren lo que han hecho. Bravo”.
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- Remoción completa de materiales tóxicos.
- Certificación ambiental por la EPA.
- Preservación de estructuras históricas originales.
Innovación tecnológica y sostenibilidad ambiental
El contrato de arrendamiento firmado en 2015 entre Google y la NASA asegura el uso del Hangar One por un periodo de 60 años, sentando las bases para futuros desarrollos. Según Chris Alwan, responsable de inmuebles corporativos en Google, la posibilidad de utilizarlo como espacio operativo se asemeja al ejemplo del edificio Spruce Goose en Los Ángeles: “Es una posibilidad”. De todas maneras, la mayor expectativa recae en su rol como centro de investigación y desarrollo.
El director del Centro de Investigación Ames de la NASA, Eugene Tu, destacó que esta restauración no solo rehabilita una infraestructura histórica, sino que también posiciona al Hangar One como punto neurálgico para el desarrollo de nuevas tecnologías. Además, se prevé que el Berkeley Space Center, promovido por la Universidad de California en Berkeley, podría instalarse en terrenos adyacentes al hangar, promoviendo un “nuevo ecosistema de innovación e investigación para Silicon Valley”.
- Posible uso como centro de oficinas para Google.
- Impulso a proyectos educativos y tecnológicos en la región.
- Participación de destacadas empresas de ingeniería y arquitectura en la restauración.
Un legado preservado
La puesta en valor del Hangar One es un claro ejemplo de cómo la colaboración entre diversos actores puede transformar el futuro de una comunidad. Empresas como CBRE, McCarthy Builders y HDR participaron activamente en el diseño y ejecución de este proyecto, mientras que Historic Resources Group se encargó de preservar su valor arquitectónico e histórico. Estas intervenciones no solo aseguraron su adecuación ambiental, sino que también permiten imaginar el potencial del hangar como epicentro de desarrollo científico.
Scott Foster, vicepresidente de servicios inmobiliarios y espacios laborales en Google, resumió el propósito detrás de esta renovación: “Nuestro rol es el de custodios, preservando este lugar excepcional para las próximas generaciones”. Así, el Hangar One no solo recupera su relevancia arquitectónica, sino que se proyecta como un espacio clave en el desarrollo de tecnologías disruptivas, en una región emblemática por su aporte a la innovación global.