Hantavirus mantiene bajo vigilancia sanitaria internacional al crucero MV Hondius, cuya llegada a Tenerife activó un operativo de evacuación sin precedentes en Europa tras confirmarse un brote que deja al menos tres personas fallecidas y ocho casos vinculados. Las autoridades españolas comenzaron este domingo el desembarco controlado de pasajeros y tripulantes bajo estrictas medidas de bioseguridad, mientras distintos gobiernos coordinan vuelos especiales, cuarentenas preventivas y seguimiento epidemiológico para cerca de 150 ocupantes de la embarcación. La situación encendió alertas en organismos sanitarios internacionales debido a que las investigaciones apuntan al virus Andes, una variante sudamericana del hantavirus que puede presentar transmisión limitada entre personas. Aunque la Organización Mundial de la Salud insiste en que el riesgo para la población general sigue siendo bajo, el caso ya provocó preocupación entre trabajadores portuarios, autoridades aeroportuarias y sistemas de salud europeos, especialmente por el complejo rastreo internacional de contactos generado tras semanas de navegación entre Sudamérica y el Atlántico Norte.
Tenerife despliega un operativo sanitario para evitar contactos
El desembarco del MV Hondius comenzó en la isla de Tenerife bajo un protocolo diseñado para impedir cualquier interacción entre pasajeros y habitantes locales. Las autoridades españolas establecieron corredores sanitarios segregados, transporte directo hacia aeronaves y despliegues especiales de personal equipado con protección biológica.
El director general de Salud Pública de España, Pedro Gullón, explicó que el operativo fue organizado para minimizar riesgos de exposición. Según indicó, las personas desembarcadas son trasladadas directamente desde el barco hacia buses y posteriormente a vuelos coordinados por sus respectivos países.
La llegada del crucero a Canarias ocurrió luego de varios días de monitoreo sanitario internacional mientras la embarcación permanecía bajo seguimiento en alta mar. El buque pertenece a la compañía Oceanwide Expeditions y había iniciado su travesía el pasado 1 de abril desde Ushuaia, en Argentina, realizando expediciones por sectores australes y antárticos.
Las autoridades españolas también reforzaron la vigilancia en áreas portuarias y aeroportuarias debido al volumen de pasajeros internacionales involucrados en la evacuación.
Qué se sabe del brote y del virus detectado
La Organización Mundial de la Salud confirmó hasta ahora ocho casos asociados al brote: seis confirmados y dos catalogados como sospechosos o probables. Entre las víctimas fatales figuran una pareja neerlandesa y un ciudadano alemán.
Las investigaciones epidemiológicas apuntan al virus Andes, una cepa sudamericana del hantavirus considerada especialmente sensible por su capacidad de presentar transmisión limitada entre personas, una característica menos frecuente en otras variantes del virus detectadas en distintas regiones del mundo.
Especialistas internacionales intentan determinar dónde se produjo la exposición inicial. Las hipótesis actuales consideran posibles contagios ocurridos durante escalas o excursiones realizadas en sectores australes de Argentina o Chile antes de que el crucero iniciara el trayecto hacia Europa.
El hantavirus suele transmitirse principalmente por contacto con fluidos, saliva o excrementos de roedores infectados. Sin embargo, el virus Andes ha registrado algunos antecedentes documentados de contagio interpersonal, razón por la cual las autoridades sanitarias activaron protocolos más estrictos de seguimiento y aislamiento preventivo.
Países europeos y EE.UU. coordinan cuarentenas y vigilancia
Diversos gobiernos activaron medidas sanitarias especiales para los ciudadanos evacuados desde Tenerife. Estados Unidos confirmó que al menos 17 estadounidenses serán sometidos a vigilancia epidemiológica y cuarentenas preventivas una vez finalizado el traslado.
Reino Unido, Alemania, Francia, Bélgica, Irlanda y Países Bajos también coordinaron vuelos especiales para retirar a sus ciudadanos desde Canarias, mientras los sistemas sanitarios nacionales comenzaron procesos de rastreo y seguimiento médico.
Las recomendaciones actualmente aplicadas consideran cuarentenas de hasta 42 días, periodo asociado a la posible incubación del virus. Durante ese tiempo, los evacuados deberán someterse a controles médicos periódicos y vigilancia de síntomas respiratorios o febriles.
El caso también abrió debates sobre los protocolos sanitarios en expediciones polares y cruceros de larga duración, especialmente en rutas que involucran territorios remotos y múltiples jurisdicciones internacionales.
El futuro del MV Hondius tras la evacuación
Una vez concluido el desembarco, el MV Hondius continuará rumbo a Países Bajos, donde será sometido a un proceso integral de desinfección y revisión sanitaria antes de cualquier futura operación comercial.
La llegada del crucero generó inquietud entre trabajadores portuarios en Santa Cruz de Tenerife, donde durante los últimos días se registraron manifestaciones de estibadores preocupados por el eventual riesgo de exposición.
Pese al despliegue sanitario y a la dimensión internacional del operativo, la OMS reiteró que no existe un escenario comparable a la pandemia de covid-19 y que el riesgo para la población general continúa siendo bajo. Sin embargo, el organismo mantiene vigilancia permanente sobre todos los pasajeros y tripulantes involucrados en el brote mientras continúan las investigaciones epidemiológicas internacionales.