El portaaviones estadounidense ‘USS Gerald R. Ford’, considerado como el buque militar más grande y potente del mundo, se vio obligado a regresar a la base militar de Souda en la isla de Creta tras sufrir un incendio que afectó gravemente sus instalaciones. El incidente ha generado repercusiones tanto operativas como políticas en Estados Unidos.
El incendio en el USS Gerald R. Ford
El pasado 12 de marzo, un incendio en la lavandería principal del portaaviones causó serios daños que han impactado la operación del buque. Según el Comando Central de las Fuerzas Navales de Estados Unidos, las llamas fueron controladas tras 30 horas, pero el incidente dejó a unos 600 tripulantes, de un total de 4.500 a bordo, sin camas. Dichos tripulantes han estado durmiendo en el suelo o sobre mesas desde entonces, mientras que dos marineros sufrieron heridas leves y recibieron atención médica.
El portaaviones, que operaba en Oriente Medio apoyando bombardeos contra Irán desde el mar Rojo, fue retirado temporalmente de la operación y enviado a Creta para reabastecimiento y reparaciones. De acuerdo con la emisora pública ERT, se llevarán a cabo inspecciones adicionales relacionadas con el incendio. El Comando Central aseguró que este incidente no estuvo relacionado con las operaciones militares en curso.
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- Daños en los espacios habitables y sistemas de ventilación.
- 600 tripulantes durmiendo en condiciones improvisadas.
- Al menos una semana de reparaciones iniciales.
Impacto y críticas políticas
El incidente ha generado críticas dentro de Estados Unidos. El senador Mark Warner, vicepresidente del Comité de Inteligencia del Senado, apuntó contra las decisiones del expresidente Donald Trump, señalando que “el Ford y su tripulación han sido llevados al límite tras casi un año en el mar”. Warner calificó estas decisiones como imprudentes y destacó las consecuencias para la tripulación y la operación del buque.
El período de mantenimiento planeado para el portaaviones, que debía llevarse a cabo a principios de año en el astillero naval de Newport News, en Virginia, se había pospuesto debido a su despliegue. Según expertos citados por The New York Times, las reparaciones del USS Gerald R. Ford podrían extenderse hasta un año en el peor de los casos. Mientras tanto, el USS George H.W. Bush ha sido designado para reemplazar al Ford en sus funciones.
El USS Gerald R. Ford no solo ha enfrentado exigencias extremas con su participación en operaciones en Medio Oriente y el Caribe, sino que ahora es otro ejemplo más de los riesgos asociados con la prolongación de despliegues sin el mantenimiento adecuado. Las implicancias de este incidente continúan siendo observadas de cerca, tanto a nivel técnico como estratégico.
