China redefine sus importaciones de commodities por crisis en Ormuz: cae el petróleo y suben los metales

China comenzó a mostrar los primeros grandes cambios en su comercio de materias primas como consecuencia directa de la guerra en Medio Oriente y de las restricciones sobre el Estrecho de Ormuz. Mientras las importaciones de petróleo se desplomaron a mínimos de casi cuatro años, las compras y exportaciones de metales industriales como aluminio y mineral de hierro mostraron una fuerte resiliencia, reflejando cómo la crisis energética está reconfigurando los flujos globales de commodities.

Los datos publicados por las aduanas chinas revelaron que las importaciones de crudo durante abril cayeron hasta 9,37 millones de barriles diarios, una baja de 20% frente al mismo mes de 2025. El descenso coincide con la fuerte interrupción del tráfico marítimo en el Estrecho de Ormuz tras el conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán, situación que redujo drásticamente el suministro proveniente del Golfo Pérsico.

Al mismo tiempo, los mercados de metales continúan mostrando fortaleza. El aluminio y el cobre han registrado fuertes avances internacionales debido a restricciones de oferta y expectativas de demanda sostenida vinculadas a infraestructura, energía y transición tecnológica. El fenómeno vuelve a consolidar a China como el principal actor global en la formación de precios de commodities estratégicos.

Las importaciones de petróleo chino caen por el bloqueo en Ormuz

Las cifras muestran un impacto directo de la crisis geopolítica sobre el abastecimiento energético asiático. Según datos compilados por la firma de análisis Kpler, China recibió apenas 648 mil barriles diarios que atravesaron el Estrecho de Ormuz durante abril, muy lejos de los más de 4 millones de barriles diarios promedio registrados entre enero y marzo.

La caída refleja tanto las dificultades logísticas derivadas del conflicto como el fuerte aumento de precios internacionales del crudo. El Brent alcanzó un máximo anual de US$ 126 por barril a fines de abril, impulsando además fuertes primas sobre cargamentos físicos de petróleo.

El alza de precios llevó a las refinerías chinas a reducir compras internacionales y utilizar parte de sus enormes reservas estratégicas y comerciales, estimadas en alrededor de 1.200 millones de barriles.

La decisión de Beijing también ayudó indirectamente a aliviar parte de la presión sobre el mercado asiático de petróleo, ya que cerca del 80% del crudo que normalmente cruza Ormuz tiene como destino Asia.

Sin embargo, analistas señalan que la medida responde principalmente a razones económicas más que geopolíticas. China históricamente aumenta sus importaciones cuando los precios bajan y reduce compras durante periodos de petróleo caro.

China restringe exportaciones de combustibles pese a escasez regional

Otro elemento que llamó la atención del mercado fue la fuerte caída en las exportaciones chinas de combustibles refinados. Durante abril, los envíos de productos refinados descendieron hasta 3,1 millones de toneladas métricas, un retroceso de 33% frente a marzo y el menor volumen en una década.

La reducción ocurre mientras Asia enfrenta escasez de diésel y combustible para aviones debido a la crisis energética regional. Pese a ello, Beijing optó por priorizar abastecimiento interno y mantener mayores reservas domésticas de combustibles.

El mercado sigue atento a una eventual flexibilización de estas restricciones informales durante las próximas semanas, especialmente debido a los elevados márgenes que actualmente ofrecen las exportaciones de destilados medios.

La tensión energética también está impactando directamente sobre distintos mercados industriales y mineros, fenómeno que recientemente impulsó nuevos récords del cobre en medio de restricciones globales de oferta.

El aluminio se dispara por riesgos de suministro en Medio Oriente

Uno de los grandes ganadores de la crisis ha sido el aluminio. Las exportaciones chinas del metal crecieron 15% interanual durante abril, alcanzando cerca de 598 mil toneladas.

El mercado internacional reaccionó rápidamente debido a que Medio Oriente representa alrededor de 8% de la producción mundial de aluminio primario. La posibilidad de interrupciones energéticas y logísticas en la región impulsó un fuerte aumento de precios en la Bolsa de Metales de Londres.

El aluminio acumula un alza cercana al 14% desde el inicio del conflicto con Irán, reflejando la preocupación sobre eventuales restricciones prolongadas en el suministro global.

Analistas sostienen que parte del incremento exportador chino responde directamente a los mayores márgenes internacionales generados por la crisis energética y la escasez de oferta.

China acumula mineral de hierro pese a desaceleración del acero

El mineral de hierro también mostró fortaleza inesperada. Las importaciones chinas alcanzaron 103,9 millones de toneladas en abril, manteniéndose prácticamente estables respecto a marzo y creciendo ligeramente en términos diarios.

Lo llamativo es que la demanda de acero en China continúa debilitándose. La producción siderúrgica cayó 4,6% durante el primer trimestre y las exportaciones de acero disminuyeron casi 10% en los primeros cuatro meses del año.

Pese a ello, China sigue acumulando mineral de hierro en inventarios portuarios. Analistas consideran que Beijing estaría reforzando reservas estratégicas ante el riesgo de futuras restricciones logísticas derivadas de la crisis energética y posibles dificultades de abastecimiento marítimo.

Las existencias en puertos chinos permanecen en niveles históricamente elevados, superando ampliamente los registros del año pasado.

El fenómeno evidencia cómo la guerra en Medio Oriente ya está alterando no solo el mercado energético, sino también las cadenas globales de suministro de minerales y materias primas industriales.

China se consolida como actor clave del nuevo mapa global de commodities

La evolución reciente del comercio chino demuestra que el país sigue siendo el principal factor estructural detrás de los mercados globales de commodities. Sus decisiones sobre importaciones, reservas estratégicas y exportaciones impactan directamente sobre precios internacionales de petróleo, metales y materias primas industriales.

El escenario actual también está fortaleciendo el interés mundial por minerales críticos y cadenas de suministro estratégicas, en momentos donde industrias ligadas a transición energética, infraestructura y defensa continúan impulsando una demanda creciente de metales.

Mientras persiste la incertidumbre sobre el futuro del Estrecho de Ormuz y las negociaciones geopolíticas internacionales, China continúa ajustando su estrategia comercial para asegurar abastecimiento interno y proteger su crecimiento económico frente a un mercado global cada vez más tensionado.

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