Innovación hídrica de Israel: lecciones claves para enfrentar la escasez en Chile

El Acueducto Nacional de Israel, conocido como National Water Carrier, se ha consolidado como una pieza fundamental en la gestión del recurso hídrico en zonas áridas. Esta infraestructura extensa transporta agua desde el Mar de Galilea hacia el sur del país a través de un complejo sistema de 130 kilómetros de canales, tuberías y reservorios, siendo un referente global en manejo hídrico para zonas con escasez.

El propósito detrás del acueducto: llevar agua y desarrollo al sur

El objetivo principal del acueducto fue equilibrar la disponibilidad de agua entre las regiones más húmedas del norte y las más áridas del centro y sur, como el desierto del Néguev. Según los estudios, la intención era proporcionar los recursos necesarios no solo para el consumo humano, sino también para apoyar actividades agrícolas e industriales en las zonas con déficit hídrico. Este concepto ha sido clave para el desarrollo urbano e industrial en el país.

En comparación, Chile enfrenta desafíos similares, particularmente en el norte del país, donde las operaciones de la minería han adoptado tecnologías como la desalinización para aliviar la presión sobre fuentes de agua dulce. Estos sistemas se están convirtiendo en una parte esencial de las estrategias de continuidad operacional en faenas mineras del norte chileno.

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El funcionamiento técnico del “río construido”

El Acueducto Nacional opera de forma innovadora, adaptándose a la variabilidad del terreno mediante una combinación de canales abiertos, tuberías, túneles y estaciones de bombeo. Algunas de las características más destacadas incluyen:

  • Trazado discontinuo: combina diferentes estructuras según las necesidades geográficas.
  • Sistema presurizado regulado: con estaciones de bombeo que ajustan el flujo y válvulas para controlar los caudales.
  • Interconexión nacional: integrando reservorios y ramales para distribuir agua tanto para uso urbano como productivo.
  • Flexibilidad operacional: capaz de adaptarse a la demanda y disponibilidad fluctuante del recurso hídrico.

En la última década, Israel ha implementado mejoras clave, incluyendo la capacidad de invertir el flujo original del sistema para recargar el Mar de Galilea, consolidándolo como una reserva estratégica en caso de sequías graves.

La relevancia de la desalación y el impacto en Chile

Desde principios de los 2000, Israel ha incorporado la desalación como una fuente principal en su sistema hídrico. Actualmente, más del 60% del suministro nacional depende de agua desalinizada, según un informe de la ONU-CEPE. Este avance ha permitido estabilizar la oferta hídrica en un país con alta variabilidad climática.

En Chile, la minería ya destaca como un sector que impulsa la adopción de estas tecnologías. El auge de proyectos de desalación y reutilización de agua es un reflejo de cómo la industria busca asegurar el suministro hídrico para sus operaciones, convirtiendo la infraestructura hídrica en un pilar de su competitividad en el escenario actual.

Enseñanzas para zonas áridas y minería chilena

La experiencia israelí ofrece lecciones importantes para países como Chile. Se observa un modelo basado en tres pilares fundamentales:

  • Conducción troncal: que redistribuye el agua de forma eficiente.
  • Fuentes no convencionales: como la desalación para estabilizar la oferta.
  • Gestión integrada: considerando regulación, bombeo y almacenamiento para operar bajo condiciones extremas.

En la región norte de Chile, estas ideas ya están siendo implementadas. Proyectos de desalación, almacenamiento y gestión eficiente del agua están jugando un papel crucial, tanto en las faenas mineras como en el desarrollo de infraestructura estratégica para enfrentar sequías prolongadas y proteger recursos clave.

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