Industria Minera

Investigadora del DIMin participa con beca completa en escuela internacional sobre sostenibilidad y transición energética en Irlanda

La candidata a doctora Fernanda Espínola participó en la ReSToRE Summer School 2026, instancia que reunió a estudiantes e investigadores para abordar sostenibilidad, recursos naturales y energía.

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La minería chilena volvió a estar presente en una discusión internacional clave para el futuro de la transición energética. Fernanda Espínola, candidata a Doctora en Ingeniería de Minas del Departamento de Ingeniería de Minas de la Universidad de Chile, participó con beca completa en la ReSToRE Summer School 2026, realizada en University College Dublin, Irlanda, entre el 29 de junio y el 3 de julio.

La instancia convocó a 50 estudiantes de distintas universidades y países, con foco en sostenibilidad, recursos naturales, medio ambiente y transición energética. La selección de la investigadora chilena refuerza el interés internacional por perfiles capaces de vincular minería, territorio, tecnología y criterios sociales en un momento en que la demanda por minerales críticos exige nuevas formas de planificación.

Una participación marcada por sostenibilidad y transición energética

Durante la escuela internacional, Espínola se integró a un equipo multidisciplinario que trabajó en el caso “Reaching Ireland’s Geothermal Potential: Exploring the Potential for Geothermal Energy: An Urban Case Study in Dublin”. El ejercicio abordó el potencial de la energía geotérmica en Irlanda, con especial atención al contexto urbano de Dublín.

El trabajo no se limitó a una revisión técnica. El grupo analizó dimensiones sociales, regulatorias y financieras asociadas al desarrollo de esta fuente renovable, además de los costos de perforación, las características geológicas del subsuelo y la necesidad de generar confianza pública frente a proyectos energéticos de este tipo.

Ese enfoque resulta relevante para Chile, donde la transición energética no depende solo de aumentar la generación renovable. También exige planificación territorial, aceptación comunitaria, reglas claras y capacidad técnica para desarrollar infraestructura con impactos manejables.

Por qué importa para la minería chilena

La participación de una investigadora del DIMin en una escuela internacional sobre sostenibilidad tiene una lectura directa para la industria minera. Chile es uno de los principales productores de cobre del mundo y cumple un rol estratégico en la cadena global de minerales necesarios para electrificación, energías renovables, almacenamiento y nuevas tecnologías.

Pero esa posición también implica exigencias crecientes. La minería enfrenta presiones por reducir emisiones, optimizar el uso de agua, mejorar la relación con comunidades y evaluar proyectos con criterios ambientales y sociales desde etapas tempranas.

La línea de investigación de Espínola se vincula precisamente con esos desafíos. Su trabajo doctoral apunta a metodologías para evaluar la transición desde minería a cielo abierto hacia minería subterránea, incorporando criterios ambientales y sociales en la toma de decisiones bajo incertidumbre. En una industria intensiva en capital, energía y territorio, ese tipo de herramientas puede influir en decisiones de largo plazo.

El vínculo entre energía, territorio y decisiones mineras

La transición energética suele presentarse como una oportunidad para la minería, especialmente por la demanda de cobre, litio y otros minerales. Sin embargo, también abre un debate más complejo: cómo producir esos minerales con estándares más altos, menor huella ambiental y mayor legitimidad social.

El caso geotérmico trabajado en Dublín permite mirar esa tensión desde otro ángulo. Aunque Irlanda y Chile tienen realidades energéticas distintas, ambos países enfrentan preguntas comunes: cómo aprovechar recursos locales, cómo financiar proyectos de alto costo inicial, cómo reducir incertidumbre regulatoria y cómo incorporar a las comunidades en decisiones que impactan su entorno.

Para Chile, esas discusiones no son abstractas. La agenda energética y minera del país depende de la capacidad de coordinar inversión, permisos, ciencia aplicada y confianza pública. Sin ese equilibrio, los proyectos pueden enfrentar retrasos, judicialización o rechazo social, incluso cuando tengan fundamentos técnicos sólidos.

Formación doctoral con redes internacionales

La ReSToRE Summer School también funcionó como un espacio de intercambio académico. La participación de estudiantes e investigadores de distintas disciplinas permitió cruzar miradas desde ingeniería, geociencias, ciencias sociales, economía, gobernanza y medio ambiente.

Para una candidata a doctora, ese tipo de experiencia no solo fortalece la formación técnica. También permite construir redes de colaboración, contrastar metodologías y conocer enfoques utilizados en otros países para enfrentar problemas similares.

En sectores como minería y energía, donde las decisiones combinan ciencia, regulación, inversión y territorio, la formación interdisciplinaria se ha vuelto cada vez más relevante. La demanda ya no apunta únicamente a especialistas capaces de resolver problemas técnicos, sino a profesionales que entiendan las consecuencias sociales, ambientales y económicas de cada decisión.

Qué debe observar la industria

El caso deja varias señales para empresas, universidades y organismos públicos en Chile. La primera es que la sostenibilidad minera ya no puede tratarse como un complemento comunicacional. Debe integrarse en la planificación, evaluación de proyectos y formación de capital humano avanzado.

La segunda es que la transición energética requiere perfiles capaces de hablar más de un lenguaje: ingeniería, economía, regulación, medio ambiente y comunidades. Esa combinación será clave para enfrentar permisos, costos, conflictos territoriales y estándares internacionales.

La tercera señal apunta a la investigación aplicada. Las universidades chilenas tienen un espacio relevante para aportar metodologías, evidencia y profesionales que ayuden a tomar mejores decisiones en minería y energía. En un país donde ambos sectores pesan en inversión, empleo, exportaciones y desarrollo regional, esa capacidad puede tener efectos concretos más allá del mundo académico.

Un logro académico con lectura país

La beca completa obtenida por Fernanda Espínola no solo representa un reconocimiento individual. También proyecta el trabajo del DIMin y de la investigación chilena en un debate global donde la minería ocupa un lugar central.

Chile necesita aumentar productividad, acelerar inversión y sostener su posición en minerales estratégicos, pero también debe responder a exigencias ambientales y sociales más estrictas. La formación de investigadoras e investigadores con experiencia internacional puede ayudar a cerrar esa brecha.

La participación en Irlanda muestra una tendencia que seguirá ganando espacio: la minería del futuro no se definirá solo por leyes minerales, producción o costos. También por su capacidad de adaptarse a nuevas reglas energéticas, ambientales y sociales, con decisiones mejor fundamentadas y una mirada más amplia sobre el territorio.