Ionic Rare Earths, una compañía listada en la ASX, ha recibido compromisos vinculantes para una colocación destinada a recaudar $8 millones. Esta inversión será respaldada por inversores institucionales tanto locales como internacionales.
Inversión estratégica de Argentem Creek Partners
Dentro de los compromisos, se incluye una inversión estratégica de $2 millones por parte de Argentem Creek Partners, una firma de inversión especializada con sede en Estados Unidos. Además, los directores de Ionic Rare Earths aportarán $500,000 a la iniciativa, demostrando así su confianza en el proyecto y su potencial de crecimiento.
Proyecto Belfast y producción de óxidos de tierras raras
Los fondos recaudados se destinarán principalmente a las obras en el proyecto Belfast, ubicado en el Reino Unido. Este proyecto tiene como objetivo construir una planta de demostración y comercializar tecnología de reciclaje de tierras raras. Ionic Rare Earths planea que la planta de Belfast produzca 400 toneladas de óxidos de tierras raras magnéticos de alta pureza al año, lo que representa un paso significativo hacia el avance de una cadena de suministro diversificada de tierras raras en Occidente.
Emisión de acciones y capitalización
Para financiar esta colocación, Ionic Rare Earths emitirá aproximadamente 30.8 millones de nuevas acciones a un precio de $0.26 cada una. Esta emisión representa el 13.6% del capital emitido actualmente por la empresa, lo que refleja su estrategia para fortalecer su posición en el mercado de tierras raras.
Ionic Rare Earths está comprometida en avanzar con su tecnología de reciclaje y en llevar el proyecto Belfast hacia una decisión final de inversión. La compañía busca no solo diversificar su oferta de tierras raras, sino también contribuir a un suministro más sostenible y responsable de estos recursos críticos.
La empresa se encuentra en una fase crucial de desarrollo, y se espera que la construcción de la planta de demostración comience en el corto plazo. A medida que Ionic avanza con este proyecto, el interés de los inversores y el apoyo financiero son indicativos de la confianza en el futuro de la producción de tierras raras en el Reino Unido. La próxima etapa incluirá la finalización de los estudios de viabilidad y la obtención de los permisos necesarios para iniciar la construcción de la planta.









