Ivanpah fue durante años la vitrina más visible de la energía termosolar en Estados Unidos. Levantada en el desierto de Mojave, la central nació para probar que la concentración solar podía escalar con tres torres receptoras y un campo masivo de espejos. Pero los documentos públicos más recientes sobre el proyecto ya no hablan de una gran promesa tecnológica, sino de terminación anticipada de contratos, presión por costos y continuidad operativa forzada por razones regulatorias; no de una quiebra formal acreditada de toda la planta.
Qué era Ivanpah y por qué impactó al sector
De acuerdo con el Departamento de Energía de EE.UU., Ivanpah podía producir hasta 392 MW con 173.500 heliostatos que concentraban la radiación solar sobre tres torres. El proyecto movilizó cerca de US$ 2.200 millones y recibió garantías federales por US$ 1.600 millones, cifras que explican por qué su puesta en marcha en 2014 fue presentada como una apuesta mayor por la termosolar de torre a escala utility.
Ese despliegue la convirtió en un símbolo de una tecnología que buscaba diferenciarse de la fotovoltaica convencional. En Chile, donde sigue abierto el debate sobre el espacio de la energía termosolar en una matriz limpia y sostenible, Ivanpah pasó a ser una referencia obligada cada vez que se discute cuánto vale realmente la firmeza operativa frente al costo total del proyecto.
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La tesis económica se fue debilitando con rapidez. AP reportó que la planta quedó bajo presión de fuentes renovables más baratas y que sus dueños terminaron reconociendo que no podía competir con la solar fotovoltaica, favorecida por menores costos de capital y operación y por el avance del almacenamiento. Ese cambio de mercado también se refleja en el auge de soluciones más simples, como la energía solar nocturna apoyada en almacenamiento y los nuevos proyectos solares que nacen integrados con baterías.
El problema operativo que encareció la planta
La California Energy Commission detalla que cada una de las tres unidades incluye dos calderas a gas natural: una auxiliar para el arranque matinal y otra de preservación nocturna. También precisa que esas calderas se usan para sostener la operación en condiciones transitorias, como nubosidad pasajera. Eso no elimina su condición de central solar, pero sí muestra una complejidad operativa mayor que la de un parque fotovoltaico convencional.
A esa complejidad se sumó un desempeño inicial por debajo de lo esperado. AP consignó que, después de su apertura, la planta produjo menos electricidad de la prevista porque el recurso solar disponible no se comportó como se había estimado. En una tecnología intensiva en inversión, ese desajuste golpea de inmediato la ecuación financiera.
El frente ambiental que nunca salió del radar
Ivanpah tampoco logró sacarse de encima el costo reputacional. AP recoge que el complejo fue responsabilizado por ambientalistas de matar miles de aves y de afectar tortugas del desierto, una controversia que acompañó al proyecto desde sus primeros años. Ese flanco no fue secundario: terminó mezclándose con la discusión sobre costos, operación y viabilidad de largo plazo.
Qué pasó con el cierre y por qué el caso sigue abierto
A comienzos de 2025 se impulsó la salida anticipada de dos contratos de compraventa eléctrica que cubrían unidades de Ivanpah, con la expectativa de iniciar cierres desde 2026. Sin embargo, la resolución E-5429 de la CPUC rechazó esa fórmula en diciembre de 2025 “sin perjuicio”, es decir, dejó abierta la puerta para una nueva propuesta. El regulador indicó que mantener Ivanpah en línea seguía siendo consistente con evaluaciones de confiabilidad y que terminar esos contratos podía implicar costos hundidos superiores al ahorro proyectado.
A marzo de 2026, el estado público del proyecto es de continuidad operativa bajo ese marco regulatorio, mientras sigue abierta la discusión sobre eventuales alternativas para el sitio. En los antecedentes de 2025 ya aparecía la opción de reconvertir parte del emplazamiento hacia generación fotovoltaica, una señal clara de hacia dónde se movió el mercado aunque el cierre total no haya quedado consumado.
