La expansión de la inteligencia artificial (IA) está transformando el mercado laboral de infraestructura y construcción. Este fenómeno no solo se limita al desarrollo de software, sino que también está impulsando grandes inversiones que requieren la construcción de centros de datos, redes eléctricas y sistemas de refrigeración, además de incrementar la capacidad energética necesaria para soportar esta nueva demanda.
Inversiones millonarias en infraestructura
Según un informe de McKinsey & Company, se estima que las inversiones en IA alcanzarán US$ 1,5 billones en los próximos cinco años, lo que representa un aumento significativo en la necesidad de infraestructura física. Este capital se destinará a la construcción de centros de datos que son fundamentales para el procesamiento de la información generada por las tecnologías de IA. La demanda de estos centros no solo afecta la construcción, sino que también requiere un aumento en la capacidad de las redes eléctricas, lo que implica una colaboración estrecha entre empresas de tecnología y proveedores de infraestructura.
Nvidia y el futuro del empleo técnico
Nvidia, uno de los líderes en el desarrollo de tecnología de IA, ha señalado que la creciente importancia de los oficios especializados será crucial en este nuevo escenario. La empresa ha proyectado que, para satisfacer la demanda de sus productos y servicios, se necesitarán miles de técnicos y especialistas en diversas áreas, desde la instalación de equipos hasta el mantenimiento de sistemas complejos. Este cambio en el mercado laboral podría generar hasta 500.000 nuevos empleos en el sector de la construcción y la infraestructura en los próximos años, según estimaciones de la Asociación Nacional de Constructores.
Crecimiento de la demanda energética
El aumento en la construcción de centros de datos y la expansión de la infraestructura eléctrica también están generando un impacto significativo en la demanda de energía. Se prevé que la necesidad de energía para estos nuevos proyectos aumente en un 30% en comparación con los niveles actuales. Esto representa un desafío para las empresas de energía, que deberán adaptar sus capacidades de producción y distribución para satisfacer esta nueva demanda. En este contexto, se espera que empresas como Enel y Colbún jueguen un papel crucial en la expansión de la red eléctrica necesaria para soportar esta transformación.
Nuevas oportunidades en el sector de la construcción
La transformación del mercado laboral también se traduce en nuevas oportunidades para las empresas de construcción. Proyectos de gran envergadura, como la construcción de nuevos centros de datos y la modernización de las redes eléctricas, están en marcha en diversas regiones del país. Por ejemplo, se ha anunciado una inversión de US$ 300 millones en un nuevo centro de datos en la Región Metropolitana, que se espera esté operativo para 2025. Este tipo de proyectos no solo generan empleo, sino que también estimulan la economía local al requerir servicios de diversas empresas de construcción y suministros.
La combinación de la expansión de la inteligencia artificial y la necesidad de infraestructura adecuada está creando un entorno dinámico en el mercado laboral. A medida que las empresas continúan invirtiendo en tecnología, el sector de la construcción se verá cada vez más involucrado en la creación de un ecosistema que soporte esta nueva era digital. Las proyecciones sugieren que la colaboración entre empresas tecnológicas y constructoras será crucial para el éxito de estos proyectos, lo que podría llevar a un crecimiento sostenido en el empleo y la inversión en infraestructura en los próximos años.









