La reciente suspensión de exportaciones de ácido sulfúrico por parte de China, efectiva desde mayo de 2026, ha generado una crisis en la industria minera chilena, afectando especialmente a las pequeñas y medianas empresas del sector. Este insumo es esencial para los procesos de lixiviación utilizados en la producción de cobre, y su escasez amenaza la continuidad operativa y la rentabilidad de estas compañías.
Dependencia de las importaciones y vulnerabilidad del sector
Chile, siendo el principal productor mundial de cobre, no produce suficiente ácido sulfúrico para satisfacer su demanda interna, lo que lo obliga a importar aproximadamente un millón de toneladas anuales, principalmente desde China. La decisión del gigante asiático de priorizar su mercado interno ha dejado al país en una posición vulnerable, especialmente a las pequeñas y medianas mineras que carecen de los recursos para asegurar contratos de suministro alternativos.
La escasez de este insumo ha llevado a un incremento significativo en su precio, con aumentos de hasta un 44% en el mercado interno, lo que impacta directamente en los costos operacionales de las empresas mineras.
Impacto en la producción de cobre
El ácido sulfúrico es fundamental en la hidrometalurgia del cobre, especialmente en la producción de cátodos mediante procesos de lixiviación. La falta de este reactivo podría reducir la producción de cobre en el país, afectando la competitividad de las empresas chilenas en el mercado internacional.
Las pequeñas y medianas mineras, que representan una parte significativa de la producción nacional, son las más expuestas a esta crisis. Su menor capacidad financiera y operativa las hace más susceptibles a interrupciones en la cadena de suministro y a incrementos en los costos de insumos.
Reacciones del sector y medidas adoptadas
Ante esta situación, diversas voces del sector han manifestado su preocupación. Jaime Morales, director del Centro de Minería de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, señaló que la restricción pone en riesgo la producción de cobre, ya que el ácido sulfúrico es crucial para la lixiviación, afectando especialmente a pequeñas y medianas empresas mineras.
Por su parte, Codelco ha llamado a la calma, asegurando que cuenta con abastecimiento suficiente para todo el 2026. Sin embargo, la situación ha dejado en evidencia la vulnerabilidad estructural de la industria cuprífera nacional frente a factores externos.
Alternativas y soluciones propuestas
Ante la crisis, se han propuesto diversas soluciones para mitigar el impacto en la industria minera chilena. Una de ellas es la necesidad de desarrollar una política nacional de fundición y refinación que permita aumentar la producción interna de ácido sulfúrico y reducir la dependencia de importaciones.
Además, se sugiere diversificar las fuentes de suministro, estableciendo acuerdos con otros países productores y explorando alternativas locales para la producción de este insumo. La implementación de tecnologías más eficientes y sostenibles en los procesos de lixiviación también podría contribuir a reducir la demanda de ácido sulfúrico y minimizar el impacto de futuras crisis en el suministro.
Perspectivas y desafíos futuros
La crisis del ácido sulfúrico ha puesto de manifiesto la necesidad de fortalecer la resiliencia de la industria minera chilena frente a disrupciones en la cadena de suministro global. Las pequeñas y medianas mineras, en particular, enfrentan el desafío de adaptarse a un entorno más incierto y competitivo, lo que requerirá inversiones en innovación, eficiencia operativa y estrategias de diversificación de proveedores.
El gobierno y las asociaciones gremiales tienen un rol clave en la articulación de políticas y medidas que apoyen a estas empresas en la superación de la crisis actual y en la construcción de una industria minera más robusta y sostenible en el largo plazo.
