Exploración Minera

Latin Explore define objetivo pórfido de 1,8 por 1,6 km y prepara primera perforación en Para, Perú

Latin Explore avanza en su proyecto de cobre-molibdeno en Perú, definiendo un objetivo de exploración de 1,8 por 1,6 km y programando su primera perforación para finales de 2026.

Latin Explore define objetivo pórfido de 1,8 por 1,6 km y prepara primera perforación en Para, Perú
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El proyecto de cobre-molibdeno, ubicado en el cinturón costero peruano y aún sin perforaciones históricas, será probado mediante una campaña inicial de aproximadamente 2.000 metros. Los primeros resultados de laboratorio se esperan para comienzos de 2027.

Latin Explore definió un objetivo prioritario de exploración de aproximadamente 1,8 kilómetros por 1,6 kilómetros en su proyecto Para, en Perú, luego de integrar nuevos modelos tridimensionales de geofísica con anomalías geoquímicas, alteración hidrotermal y mineralización superficial de cobre y molibdeno. La compañía prepara ahora la primera campaña de perforación realizada en la propiedad, programada para el cuarto trimestre de 2026.

El objetivo principal corresponde a una anomalía de cargabilidad IP que se extiende desde superficie hasta aproximadamente 800 metros de profundidad. Su relevancia exploratoria radica en que la respuesta geofísica coincide espacialmente con un bajo magnético, zonas de alteración hidrotermal y una anomalía geoquímica superficial de mayor escala, configurando varios blancos para comprobar mediante sondajes si existe un sistema pórfido mineralizado en profundidad.

Para permanece hasta ahora completamente sin perforar, por lo que la campaña prevista representará la primera prueba directa del modelo geológico.

Una anomalía de cobre y molibdeno de 3 por 4 kilómetros

La propiedad presenta una anomalía superficial de cobre-molibdeno de aproximadamente 3 kilómetros por 4 kilómetros, respaldada por 389 muestras de roca. Los resultados obtenidos en superficie alcanzaron valores de hasta 1,7% de cobre, aunque esas leyes no deben interpretarse todavía como representativas de un recurso o de mineralización continua en profundidad.

El trabajo reciente se concentró en reprocesar y reinterpretar información histórica de polarización inducida, magnetometría terrestre y radiometría levantada originalmente por Vale Exploration Peru entre 2013 y 2014.

Las nuevas inversiones tridimensionales permitieron precisar la geometría y continuidad de las respuestas geofísicas y delimitar con mayor detalle el volumen que será probado con perforación.

Uno de los elementos centrales del modelo corresponde a un marcado bajo de susceptibilidad magnética, coincidente con anomalías superficiales de cobre y molibdeno y con sectores de alteración sericítica y fílica.

En sistemas pórfidos, este tipo de respuesta puede relacionarse con destrucción hidrotermal de magnetita, aunque su origen y vínculo efectivo con mineralización económica solo podrán establecerse mediante perforación, registro geológico y análisis químicos.

La anomalía de cargabilidad IP, por su parte, alcanza aproximadamente 1,8 km por 1,6 km por 0,8 km. Una respuesta de estas características puede reflejar concentraciones de sulfuros diseminados, pero la geofísica por sí sola no permite determinar leyes ni tonelajes.

Primera campaña contempla unos 2.000 metros

Latin Explore proyecta una campaña inicial de aproximadamente 2.000 metros distribuida en tres sondajes, diseñada para atravesar el objetivo desde distintas posiciones y elevaciones.

Los dos primeros pozos buscarán interceptar el núcleo de la respuesta de cargabilidad coincidente con el bajo magnético, bajo la anomalía superficial de cobre-molibdeno. El tercer sondaje apuntará hacia el sector suroeste y buscará determinar la continuidad del sistema en profundidad.

El programa deberá entregar información sobre la geometría del posible sistema pórfido, distribución de sulfuros, tipos de alteración hidrotermal y presencia efectiva de mineralización de cobre y molibdeno.

La compañía espera comenzar la perforación durante el cuarto trimestre de 2026, condicionada a completar las autorizaciones administrativas y regulatorias pendientes, mientras que los primeros resultados analíticos están previstos para comienzos de 2027.

Proyecto cuenta con autorización para hasta 14 sondajes

Para está ubicado aproximadamente 106 kilómetros al sureste de Lima, dentro del cinturón cuprífero costero de Perú. La propiedad comprende cuatro concesiones mineras contiguas que totalizan aproximadamente 2.200 hectáreas y es controlada en un 100% por Latin Explore.

El proyecto dispone de una Ficha Técnica Ambiental que permite habilitar caminos de acceso y construir 14 plataformas, desde las cuales pueden ejecutarse hasta 14 sondajes.

Esa autorización entrega margen para ampliar el trabajo más allá de los tres pozos considerados en la etapa inicial si los primeros resultados justifican una segunda fase de exploración.

La propiedad registra trabajos previos de Vale Exploration Peru, que realizó campañas de geología, geoquímica y geofísica y llegó a identificar blancos para perforación, aunque los sondajes proyectados entonces no fueron ejecutados.

Posteriormente se realizaron nuevos trabajos destinados a validar y ampliar esa interpretación.

La perforación será la prueba decisiva

Desde el punto de vista exploratorio, la escala de las anomalías convierte a Para en un blanco relevante dentro de la cartera de Latin Explore, pero el proyecto todavía se encuentra en una etapa temprana.

Hasta disponer de perforaciones no existen datos suficientes para definir la continuidad vertical de la mineralización, leyes promedio, espesores mineralizados, tonelajes ni recursos minerales.

Ese será precisamente el punto central de la campaña que comienza a prepararse: comprobar si la coincidencia entre cobre y molibdeno en superficie, alteración hidrotermal, cargabilidad IP y anomalías magnéticas responde efectivamente a un sistema pórfido mineralizado de dimensiones significativas.

Para la exploración cuprífera peruana, la campaña también pondrá a prueba un objetivo que permaneció sin sondajes pese al trabajo técnico acumulado durante más de una década.

Si las perforaciones confirman la presencia de mineralización en profundidad, el siguiente desafío será determinar su continuidad, geometría y leyes mediante una campaña de mayor densidad. Si no lo hacen, los resultados permitirán recalibrar un modelo exploratorio que, hasta ahora, está sustentado principalmente en evidencia superficial y geofísica.

Los tres primeros sondajes y cerca de 2.000 metros de perforación serán, por tanto, el paso que permitirá transformar un objetivo geológico de gran escala en información directa sobre lo que realmente contiene el subsuelo de Para.