“Lluvia negra”: la contaminación extrema que amenaza a Teherán tras ataques a refinerías

“Lluvia negra” es el fenómeno que preocupa a científicos y autoridades sanitarias en Irán tras los ataques a instalaciones petroleras cercanas a Teherán. La combinación de incendios en refinerías, humo denso y contaminantes atmosféricos generados por bombardeos ha provocado episodios de precipitaciones oscuras que contienen partículas tóxicas.

Imágenes satelitales revisadas por BBC Verify muestran enormes columnas de humo provenientes de instalaciones petroleras dañadas alrededor de la capital iraní, una ciudad con cerca de 10 millones de habitantes y varios millones más en sus áreas metropolitanas.

Entre los sitios afectados se encuentran el depósito de combustible de Shahran y la Refinería de petróleo de Teherán, ambos aún en llamas días después de los ataques atribuidos a Estados Unidos e Israel contra instalaciones energéticas de Irán.

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La Organización Mundial de la Salud (OMS) advirtió que el daño a infraestructura petrolera puede liberar contaminantes altamente peligrosos, con potencial impacto grave para la salud pública.

Qué es exactamente la “lluvia negra”

La llamada lluvia negra es un fenómeno meteorológico que ocurre cuando las gotas de lluvia arrastran grandes cantidades de contaminantes presentes en el aire.

En este caso, los incendios en instalaciones petroleras liberaron una mezcla compleja de sustancias, entre ellas:

  • Hollín y partículas finas de carbono
  • Monóxido de carbono
  • Óxidos de azufre y nitrógeno
  • Hidrocarburos volátiles
  • Metales pesados y residuos de petróleo

Cuando estas partículas se mezclan con las precipitaciones, el agua adquiere un color oscuro o negruzco, lo que da origen al término “lluvia negra”.

El fenómeno es poco común y suele aparecer tras grandes incendios industriales o desastres ambientales, como explosiones en refinerías o incendios masivos de combustibles fósiles.

Un tipo de contaminación poco habitual

Expertos en calidad del aire señalan que el caso de Teherán es particularmente inusual debido a la magnitud y el origen del evento.

El investigador atmosférico Akshay Deoras, de la University of Reading, explicó que la combinación de contaminantes liberados por ataques militares contra refinerías petroleras genera una mezcla química distinta al smog habitual de las grandes ciudades.

Según el especialista, en este caso las gotas de lluvia actúan como “pequeñas esponjas”, capturando partículas presentes en la atmósfera mientras caen.

La profesora Eloise Marais, experta en química atmosférica del University College London, añadió que niveles similares de contaminación normalmente solo se observan en accidentes industriales de gran escala, como la explosión total de una refinería.

Riesgos para la salud de millones de personas

El director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, expresó preocupación por las consecuencias sanitarias de esta contaminación.

La exposición a partículas procedentes de combustibles fósiles puede provocar:

  • Inflamación pulmonar aguda
  • Agravamiento de enfermedades respiratorias
  • Problemas cardiovasculares
  • Mayor riesgo de cáncer a largo plazo

La epidemióloga ambiental Anna Hansell, de la University of Leicester, explicó que exposiciones intensas a partículas finas pueden afectar los pulmones inmediatamente y dejar efectos prolongados durante años.

El problema se agrava porque muchos de los ataques han ocurrido cerca de zonas densamente pobladas, algo poco habitual en conflictos relacionados con infraestructura petrolera.

El investigador Doug Weir, del Conflict and Environment Observatory, destacó que los campos petroleros suelen estar en áreas rurales, por lo que los impactos directos sobre poblaciones urbanas de gran tamaño son menos frecuentes.

Contaminación que puede persistir durante semanas

Aunque las lluvias y los vientos pueden ayudar a dispersar parte del humo, los especialistas advierten que los contaminantes no desaparecen fácilmente.

Las partículas liberadas por los incendios pueden:

  • Depositarse en el suelo
  • Contaminar ríos o fuentes de agua
  • Volver a suspenderse en el aire cuando el suelo se seca

Esto significa que los efectos de la contaminación podrían prolongarse incluso después de que los incendios sean controlados.

En una ciudad ya conocida por sus problemas crónicos de calidad del aire, la aparición de este fenómeno eleva el riesgo ambiental y sanitario para millones de residentes, en medio de un conflicto que continúa generando repercusiones más allá del ámbito militar.

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