En el marco del juicio que enfrenta a Elon Musk y Sam Altman por el control y la dirección de OpenAI, se reveló que Musk consideró ofrecer a Altman un puesto en el consejo de administración de Tesla en 2017. Esta información fue presentada al jurado el 6 de mayo de 2026, durante el testimonio de Shivon Zilis, exmiembro del consejo de OpenAI y colaboradora cercana de Musk.
El intento de Musk por integrar a Altman en Tesla
Según el testimonio de Zilis, a finales de 2017, Musk propuso a Altman unirse al consejo de administración de Tesla. Esta oferta surgió en un contexto donde OpenAI buscaba financiamiento para sus crecientes necesidades computacionales. Musk sugirió que Tesla podría establecer un laboratorio de inteligencia artificial de primer nivel y que Altman podría desempeñar un papel clave en esta iniciativa.
La propuesta de Musk incluía la posibilidad de que Altman liderara este nuevo laboratorio de IA dentro de Tesla, con el objetivo de competir con otras empresas del sector, como Google. Sin embargo, Altman rechazó la oferta, prefiriendo mantener su enfoque en OpenAI y su misión original.
Contexto de la relación entre Musk y Altman
Musk y Altman cofundaron OpenAI en 2015 con la intención de desarrollar inteligencia artificial de manera segura y beneficiosa para la humanidad. Inicialmente, la organización se estableció como una entidad sin fines de lucro, atrayendo a destacados investigadores y obteniendo financiamiento de varios magnates tecnológicos.
Sin embargo, en 2018, Musk dejó el consejo de OpenAI debido a desacuerdos sobre la dirección de la organización y su estructura. Posteriormente, OpenAI adoptó un modelo de «lucro limitado» para atraer inversiones adicionales, lo que generó tensiones adicionales entre Musk y Altman.
Disputas legales y acusaciones mutuas
La relación entre Musk y Altman se deterioró aún más cuando Musk presentó una demanda contra OpenAI, acusando a Altman y al presidente de OpenAI, Greg Brockman, de desviar la organización de su misión original sin fines de lucro. Musk alegó que su inversión de $38 millones fue utilizada para crear una empresa privada valorada en más de $800 mil millones.
Por su parte, Altman ha defendido las decisiones tomadas por OpenAI, argumentando que la transición a un modelo de lucro limitado era necesaria para asegurar los recursos y el talento necesarios para avanzar en la investigación de IA. Además, ha acusado a Musk de intentar controlar la organización y de actuar por resentimiento tras su salida.
Impacto en la industria de la inteligencia artificial
La disputa entre Musk y Altman ha tenido repercusiones significativas en la industria de la inteligencia artificial. Musk fundó xAI, una empresa de IA que compite directamente con OpenAI, intensificando la rivalidad entre ambas entidades. Esta competencia ha acelerado el desarrollo de nuevas tecnologías y ha atraído una mayor atención pública y regulatoria sobre el sector.
Además, la batalla legal y mediática entre estos dos titanes tecnológicos ha puesto de manifiesto las complejidades éticas y comerciales en el desarrollo de la inteligencia artificial, generando debates sobre la gobernanza, la transparencia y la finalidad de estas tecnologías emergentes.
Proyecciones y próximos pasos en el juicio
El juicio entre Musk y Altman continúa desarrollándose, con nuevas revelaciones y testimonios que podrían influir en el veredicto final. Se espera que el proceso legal arroje luz sobre las decisiones internas de OpenAI y las motivaciones detrás de las acciones de ambos líderes. Independientemente del resultado, este caso sentará precedentes en la industria tecnológica y podría redefinir las dinámicas de poder en el ámbito de la inteligencia artificial.