El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, sorprendió este domingo al asegurar que buscará eliminar progresivamente la ayuda militar que su país recibe desde Estados Unidos, una asistencia que actualmente alcanza los US$3.800 millones anuales y constituye uno de los pilares históricos de la alianza estratégica entre ambos países.
Las declaraciones fueron realizadas durante una entrevista con el programa 60 Minutes de CBS News, donde Netanyahu afirmó que “ya es hora” de que Israel deje de depender del financiamiento militar estadounidense.
“Quiero reducir a cero la ayuda financiera estadounidense, el componente financiero de la cooperación militar que tenemos”, sostuvo el mandatario israelí, añadiendo que la transición podría comenzar de inmediato y avanzar más rápido de lo previsto.
Actualmente, la cooperación militar entre Washington y Tel Aviv contempla financiamiento para sistemas de defensa, adquisición de armamento y programas de desarrollo tecnológico militar conjuntos.
Netanyahu defiende autonomía estratégica israelí
Aunque el primer ministro no explicó cómo Israel reemplazaría los recursos provenientes de Estados Unidos, sus palabras reflejan un intento por reforzar la idea de autosuficiencia militar en medio de un escenario regional altamente tensionado.
La ayuda militar estadounidense ha sido considerada durante décadas como un elemento clave para sostener la superioridad tecnológica y defensiva israelí en Medio Oriente, particularmente frente a amenazas regionales vinculadas a Irán y grupos armados aliados.
Las declaraciones también se producen mientras continúan las negociaciones y tensiones diplomáticas relacionadas con Gaza, el programa nuclear iraní y la seguridad en el estrecho de Ormuz.
Redes sociales y desgaste internacional
Durante la entrevista, Netanyahu abordó además el deterioro de la imagen internacional de Israel, especialmente en Estados Unidos, donde distintas encuestas han mostrado una caída en el respaldo ciudadano hacia el gobierno israelí y sus operaciones militares.
El mandatario vinculó directamente este fenómeno al impacto de las redes sociales, calificándolas como el “octavo frente de guerra”.
“El deterioro del apoyo a Israel en Estados Unidos se correlaciona casi al 100% con el crecimiento exponencial de las redes sociales”, afirmó.
Según Netanyahu, existe una campaña internacional coordinada para afectar la percepción global sobre Israel mediante contenidos difundidos en plataformas digitales.
“Israel se ha visto asediado en el frente mediático, en el propagandístico”, reconoció el líder israelí, admitiendo además que su país “no lo ha hecho bien” en esa dimensión comunicacional.
Defensa de la ofensiva militar en Gaza
Netanyahu también defendió las operaciones militares israelíes desarrolladas en la Franja de Gaza, asegurando que las fuerzas armadas han intentado minimizar las víctimas civiles durante los ataques.
“Israel ha hecho todo lo humanamente posible para poner a salvo a civiles inocentes”, sostuvo, mencionando mecanismos de advertencia previos como mensajes telefónicos, panfletos y alertas.
Sin embargo, reconoció que durante las operaciones militares “los ejércitos a veces fallan y mueren civiles”, aunque insistió en que esos hechos “no suceden a propósito”.
Las declaraciones ocurren en medio de un escenario regional todavía inestable pese al alto al fuego vigente desde octubre de 2025. Según autoridades sanitarias de Gaza controladas por Hamas, cerca de 850 palestinos han muerto en ataques israelíes posteriores a la tregua.
En paralelo, el Ministerio de Salud del Líbano informó que desde marzo los enfrentamientos con Hezbolá han dejado 2.846 muertos y más de 8.600 heridos en territorio libanés.
