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Exploración Minera

NovaRed identifica gran anomalía magnética asociada a un sistema intrusivo de cobre y oro en Canadá

NovaRed Mining ha detectado una significativa anomalía magnética en su proyecto Wilmac en Columbia Británica, sugiriendo un posible sistema intrusivo de cobre y oro.

NovaRed identifica gran anomalía magnética asociada a un sistema intrusivo de cobre y oro en Canadá

La estructura se ubica bajo el proyecto Wilmac, en Columbia Británica, y es interpretada como la prolongación occidental del complejo magmático vinculado al distrito de Copper Mountain.

NovaRed Mining identificó una anomalía magnética regional de alta intensidad bajo su proyecto de cobre y oro Wilmac, ubicado al suroeste de Princeton, en Columbia Británica. La interpretación geológica plantea que la respuesta geofísica podría corresponder a una porción enterrada de un amplio sistema intrusivo relacionado con el distrito productor de Copper Mountain.

El resultado no constituye todavía un descubrimiento mineral ni permite estimar recursos. Sin embargo, entrega a la compañía un modelo más definido para orientar los próximos estudios geofísicos, geoquímicos y de perforación en una propiedad de 16.078 hectáreas situada dentro del cinturón de pórfidos de Quesnel.

La anomalía se encuentra al oeste de la falla Boundary, una estructura regional que separa el proyecto Wilmac del campamento de Copper Mountain. El modelo de NovaRed propone que el bloque occidental habría descendido respecto del sector donde aflora el complejo intrusivo actualmente asociado a la producción de cobre y oro.

Un sistema intrusivo segmentado por fallas regionales

La interpretación fue construida mediante la integración de levantamientos magnéticos aerotransportados y terrestres de alta resolución, junto con información geofísica tridimensional de polarización inducida y magnetotelúrica.

Los datos muestran una anomalía magnética amplia e intensa bajo el corredor Trojan-Condor, dentro de Wilmac. Su escala y características son comparables con la respuesta observada en el área de Copper Mountain, donde la geología superficial incluye distintas fases intrusivas de monzonita, sienita, diorita, gabro y piroxenita.

Ese conjunto de rocas forma un batolito compuesto que está relacionado con la mineralización tipo pórfido explotada en el distrito. En Wilmac, en cambio, la mayor parte del cuerpo interpretado permanecería cubierta y a mayor profundidad, con exposiciones relativamente pequeñas de piroxenita, hornblendita, gabro y diorita.

La hipótesis central considera que esas expresiones superficiales representarían únicamente las partes superiores de un complejo intrusivo mucho más extenso. Su posición bajo un bloque hundido también podría haber protegido de la erosión sectores profundos del sistema hidrotermal.

La compañía distingue tres segmentos principales: el bloque Copper Mountain, al este de la falla Boundary; el bloque Whipsaw, ubicado entre las fallas Boundary y Whipsaw; y el bloque Lamont, situado más al oeste.

Cada uno podría constituir un objetivo independiente para explorar mineralización de cobre y oro, aunque la continuidad geológica y el potencial económico deberán ser comprobados mediante perforaciones.

Geoquímica y geofísica respaldan el modelo

La interpretación regional incorpora resultados geoquímicos de suelos, anomalías de cargabilidad obtenidas mediante polarización inducida y contrastes de resistividad registrados en los sectores Lamont y Trojan-Condor.

Los trabajos han detectado valores anómalos de cobre y firmas geoquímicas que pueden relacionarse con magmas potencialmente fértiles para sistemas de pórfidos. También se identificaron indicadores vinculados con el estado de oxidación del magma, un factor relevante en la capacidad de los fluidos magmáticos para transportar y concentrar metales.

En exploración de pórfidos, una anomalía magnética no implica por sí sola la presencia de un depósito. La respuesta puede reflejar cuerpos intrusivos con diferentes composiciones, alteraciones hidrotermales o unidades enriquecidas en minerales magnéticos.

Su relevancia aumenta cuando coincide con geoquímica de cobre, estructuras favorables, alteración y respuestas eléctricas compatibles con un sistema mineralizado. Ese es precisamente el enfoque que NovaRed busca aplicar en Wilmac: superponer distintas capas de información para reducir la incertidumbre antes de perforar.


Programa 2026 apunta a definir blancos de perforación

NovaRed avanza durante 2026 con cuatro levantamientos geofísicos de polarización inducida y magnetotelúrica en las cuadrículas North Lamont, West Lamont, Wilmac y Plume. El programa también considera una campaña ampliada de muestreo de suelos y una primera fase de perforación, condicionada a la obtención de los permisos correspondientes.

El objetivo inmediato será comprobar la respuesta geofísica y geoquímica del bloque Lamont y delimitar blancos capaces de evaluar el supuesto complejo intrusivo enterrado.

Las perforaciones serán determinantes para establecer la profundidad, composición, geometría y eventual mineralización de los cuerpos responsables de las anomalías. Hasta ahora, sectores relevantes de la propiedad permanecen escasamente perforados, especialmente en las áreas donde el modelo sitúa el sistema bajo cobertura.

La planificación deberá considerar además variables como acceso, topografía, condiciones meteorológicas, financiamiento y autorizaciones regulatorias. Como ocurre en proyectos de exploración temprana, el avance dependerá de que los resultados sucesivos mantengan la coherencia del modelo.

Wilmac se ubica junto a un distrito productor

El proyecto se localiza aproximadamente 10 kilómetros al oeste de la mina Copper Mountain, operación controlada por Hudbay Minerals. El yacimiento vecino posee reservas probadas y probables de 345 millones de toneladas, con leyes promedio de 0,26% de cobre y 0,12 gramos de oro por tonelada.

La cercanía geográfica no garantiza que Wilmac contenga mineralización equivalente. No obstante, entrega un contexto geológico relevante, debido a que ambos sectores forman parte de un cinturón reconocido por albergar sistemas alcalinos de cobre y oro.

La propiedad está ubicada inmediatamente al oeste de la Ruta 3 y cuenta con acceso terrestre dentro de un distrito minero que dispone de infraestructura y servicios para exploración. Esa condición puede facilitar la movilización de equipos, campañas geofísicas y futuras perforaciones.

NovaRed mantiene el proyecto mediante acuerdos de opción y concentra su estrategia en la identificación de objetivos de pórfidos de cobre y oro en Columbia Británica. La compañía también utiliza una plataforma geoespacial apoyada por inteligencia artificial para integrar antecedentes geológicos, geofísicos y geoquímicos.

Por qué importa para la exploración de cobre

La identificación de cuerpos intrusivos enterrados se ha convertido en una prioridad para la industria, especialmente en distritos maduros donde los afloramientos más evidentes ya han sido estudiados durante décadas.

Los nuevos descubrimientos tienden a depender cada vez más de tecnologías capaces de detectar sistemas bajo cobertura, integrar grandes volúmenes de datos y construir modelos tridimensionales antes de ejecutar campañas de alto costo.

En Wilmac, el valor de la anomalía radica en su escala regional, su posición estructural y su posible relación con un complejo magmático conocido. El desafío será transformar esa interpretación en evidencia directa de alteración y mineralización mediante sondajes.

La siguiente etapa permitirá establecer si la señal corresponde únicamente a un gran cuerpo intrusivo o si alguno de sus segmentos conserva las condiciones necesarias para alojar un sistema de cobre y oro con continuidad, leyes y dimensiones de interés económico.

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