El desarrollo del oro en Coquimbo vuelve a captar interés internacional tras el avance de la canadiense Galantas Gold en la adquisición del proyecto “Andacollo Oro”, una histórica operación vinculada a la ex Compañía Minera Dayton. La compañía redefinió su estrategia de inversión, destinando US$8,4 millones para impulsar esta iniciativa en la Región de Coquimbo, en una transacción que se espera concretar durante el segundo trimestre de 2026. El movimiento refleja una tendencia creciente en la industria: reactivar activos con infraestructura existente para reducir costos y acelerar los tiempos de entrada en producción. Este enfoque ha sido ampliamente analizado en la industria minera, como se detalla en la reactivación de faenas mineras en Chile, donde proyectos brownfield adquieren protagonismo frente a nuevos desarrollos greenfield.
Adquisición estratégica y reorganización de capital
La operación contempla la compra indirecta del proyecto a través de la adquisición de la sociedad Sol de Oro Mining, en un proceso que aún está sujeto a aprobaciones regulatorias y de accionistas. En paralelo, Galantas Gold ajustó el destino de fondos previamente levantados por US$15,5 millones, priorizando el desarrollo en Andacollo por sobre otras iniciativas.
Este tipo de reasignación de capital evidencia un cambio en la estrategia corporativa de la firma, enfocándose en activos con menor riesgo operativo y mayor potencial de retorno en el corto plazo. La decisión también se alinea con un contexto de mayor selectividad en inversiones mineras, como se analiza en las tendencias de inversión minera en Chile.
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Ventaja regulatoria y continuidad operativa
Uno de los hitos clave para el avance del proyecto fue la confirmación del Servicio de Evaluación Ambiental (SEA) de que la iniciativa no requiere reingresar al Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental (SEIA) para su reinicio. Esta definición reduce significativamente la incertidumbre regulatoria y acorta los plazos para una eventual reactivación de operaciones.
La claridad en este ámbito es fundamental para proyectos que buscan retomar actividades en faenas previamente operativas, permitiendo avanzar con mayor rapidez hacia etapas productivas. Este factor ha sido determinante en otros casos de reactivación minera, donde la estabilidad normativa juega un rol central.
Infraestructura existente y potencial productivo
El proyecto Andacollo Oro corresponde a una operación de oro a cielo abierto con procesamiento mediante lixiviación en pilas, que estuvo activa por más de dos décadas. Entre sus principales características destacan:
- Infraestructura minera ya desarrollada
- Tres plataformas de lixiviación existentes
- Obras de movimiento de tierra avanzadas
- Acceso a servicios, caminos y mano de obra calificada
- Concesiones mineras y derechos de agua vigentes
Ubicado a aproximadamente 55 kilómetros al sureste de La Serena, a una altitud de 1.100 metros, el activo cuenta con condiciones logísticas favorables que refuerzan su atractivo para una pronta reactivación.
Reactivación de activos y contexto del mercado del oro
El interés por proyectos como Andacollo se da en un contexto donde el oro mantiene su relevancia como activo estratégico, tanto por su rol como refugio financiero como por su demanda industrial. La posibilidad de reactivar faenas con infraestructura existente permite a las compañías adaptarse con mayor flexibilidad a las condiciones del mercado.
Este tipo de iniciativas también se vincula con el fortalecimiento del ecosistema minero regional, tema abordado en el desarrollo minero en la Región de Coquimbo, donde la reactivación de proyectos históricos puede generar empleo y dinamizar economías locales.
Con este movimiento, Galantas Gold apuesta por consolidar su presencia en Chile y avanzar hacia la reactivación de un activo con trayectoria, en un escenario donde la eficiencia, la rapidez de ejecución y la gestión de riesgos son claves para el éxito de nuevos proyectos mineros.
