La llegada del otoño en la zona central de Chile dejó un episodio breve pero notorio de lluvias y frío, que dio paso rápidamente a un resurgimiento de altas temperaturas. Este fenómeno ha generado una “partida en falso” de la estación, evidenciado por máximas que vuelven a aproximarse a los 30 °C, mientras las mañanas comienzan a reflejar el cambio estacional con mayor notoriedad.
Oscilación térmica y retorno del calor
El reciente evento climático, que inicialmente sugirió un cambio abrupto al otoño, fue causado por un sistema frontal entre el viernes y sábado pasados, como detalló Paula Santibáñez, investigadora del Centro Agrimed de la Universidad de Chile. Este sistema incluyó precipitaciones más intensas de las previstas, alcanzando 13 mm en el sector oriente de Santiago. “Eso refleja con claridad el enfriamiento posterior al sistema frontal”, apuntó Santibáñez, destacando que las mínimas llegaron a los 5 °C en sectores como Pudahuel.
Pese a este descenso, el calor pronto retomó presencia. Según Martín Jacques, del Centro de Ciencia del Clima y la Resiliencia (CR2), se trató de una ilusión de transición estacional. “Rápidamente se impone nuevamente un patrón más estable, con temperaturas altas para la época”, indicó. Este regreso a máximas cercanas a los 30 °C responde a un bloqueo atmosférico que genera cielos despejados y alta radiación solar.
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Mañanas frías pero alcances cálidos
El impacto del otoño es más evidente en las bajas temperaturas matutinas. Según los expertos, la combinación de aire frío residual, cielos despejados y noches más largas contribuyen a este fenómeno. Santibáñez explicó que “es una combinación bastante típica de esta época”, mientras Jacques añadió que la ausencia de nubosidad amplifica el contraste térmico diario. Este fenómeno térmico incrementa la amplitud diaria: madrugadas frías y tardes calurosas.
El pronóstico para esta semana en Santiago refuerza esta tendencia, con máximas entre 26 y 29 °C, según la Dirección Meteorológica de Chile (DMC). Incluso se estima que hacia el próximo fin de semana las temperaturas podrían alcanzar los 30 °C, confirmando que el verano aún se resiste a retirarse por completo.
Perspectivas de lluvias y el impacto en la sequía
El panorama de lluvias para el trimestre marzo-abril-mayo no es alentador. Las proyecciones indican precipitaciones dentro de rangos normales a bajos, extendiendo la sequía estructural que afecta al país. Francisco Fernández, del Centro de Economía para el Desarrollo Sostenible (CEDES), enfatizó: “El alivio es momentáneo. Pero para revertirlo se necesita persistencia de lluvias y acumulación de nieve en la cordillera”.
No obstante, en regiones del sur, como Concepción y Valdivia, las lluvias han sido considerablemente mayores, destacando un comportamiento climático desigual. En contraste, la zona central continúa bajo un patrón de estabilidad atmosférica marcado por alta radiación solar, pese a anomalías oceánicas que podrían aportar humedad si los sistemas frontales fueran más activos.
- Precipitaciones en Santiago: 7,4 mm en el centro y hasta 13 mm en el oriente.
- Proyección de máximas: entre 26 y 30 °C para los próximos días.
- Lluvias pronosticadas para el trimestre: dentro o bajo los rangos normales.
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