Pentágono: EEUU abatió al líder de un complot iraní contra Trump y reporta caída de 86% en misiles iraníes

Estados Unidos afirmó que sus fuerzas abatieron a un funcionario iraní —no identificado públicamente— que encabezaba una unidad vinculada a un presunto complot para asesinar a Donald Trump. El anuncio se entregó en una actualización operacional de la guerra con Irán en el Pentágono, y el secretario de Defensa, Pete Hegseth, lo presentó como un golpe directo contra responsables del plan, de acuerdo con lo reportado por Reuters.

Qué dijo Hegseth y qué se sabe de la operación

Hegseth sostuvo ante la prensa que “el líder de la unidad que intentó asesinar al presidente Trump fue rastreado y abatido”, y añadió que “Irán intentó matar al presidente Trump y el presidente Trump se rió el último”, según el mismo reporte.

El funcionario abatido no fue identificado por nombre y la autoridad estadounidense no detalló públicamente el lugar de la operación. Hegseth afirmó que la muerte ocurrió el martes 3 de marzo de 2026 y que, aunque no fue un objetivo inicial de la ofensiva, terminó incorporado a la lista de blancos del Pentágono.

Te puede interesar

Trump revierte veto minero en Minnesota y abre 225.504 acres: qué cambia para Twin Metals Alto el fuego EE.UU.–Irán: Trump anuncia extensión de la tregua mientras persisten dudas sobre acuerdo definitivo Proyecto de reserva de minerales críticos de EE.UU. abrirá participación a todas las firmas comercializadoras

En la misma actualización, el general Dan Caine, jefe del Estado Mayor Conjunto, indicó que los lanzamientos de misiles balísticos de Irán en el teatro de operaciones habían caído un 86% respecto del primer día de combate, y que los ataques con drones de una sola vía habían bajado un 73%. También señaló que las operaciones se ampliarían hacia el interior del territorio iraní.

El antecedente judicial de 2024: la acusación del Departamento de Justicia

El anuncio de este 4 de marzo se enlaza con investigaciones previas en Estados Unidos sobre amenazas atribuidas a estructuras asociadas al régimen iraní. En un comunicado del 8 de noviembre de 2024, el Departamento de Justicia de EEUU informó cargos en una causa de “murder-for-hire” que incluyó la alegación de que Farhad Shakeri —identificado como un activo del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC)— fue “encargado” de vigilar y planificar el asesinato del entonces presidente electo Donald J. Trump. En esa comunicación oficial, se indicó que Shakeri permanecía prófugo y se creía que residía en Irán.

Los dos intentos de asesinato de 2024 y el vínculo con Irán

Trump sobrevivió a dos intentos de asesinato en 2024 —uno en un mitin en Butler, Pensilvania, el 13 de julio, y otro en su campo de golf en West Palm Beach, Florida—, episodios que siguieron dominando el enfoque de seguridad de su campaña y su círculo, según The Washington Post. Ese mismo medio consignó que no existe evidencia que conecte a Irán con esos dos atentados de 2024.

En paralelo, el conflicto entre Washington y Teherán ha vuelto a tensionar variables energéticas globales, con el mercado monitoreando el riesgo logístico en rutas críticas como el Estrecho de Ormuz y su rol en el comercio de petróleo y gas. En Chile, el trasfondo energético se cruza con el abastecimiento interno: el país depende de importaciones de crudo y refina la mayor parte de los combustibles que consume, en un esquema donde ENAP y su capacidad de refinación marcan el piso de la oferta local, mientras la compañía mantiene proyectos y planes de transición, como los abordados en la conmemoración de los 80 años del descubrimiento del petróleo en Magallanes.

En cuanto a la acusación política y diplomática, Teherán ha negado haber apuntado a Trump y a otros funcionarios estadounidenses, según el mismo reporte que informó el anuncio del Pentágono.

ETIQUETADO:
Compartir este artículo