Por retrasos en obras de Codelco, Astaldi prorroga cuotas a sus acreedores por seis meses

El año pasado, la italiana acordó un plan de pago para el cual fue clave la seguridad otorgada por los flujos provenientes de los contratos con la estatal.

Un imprevisto derivado de los efectos de la pandemia trajo consecuencias para el proceso de pago deudas de Astaldi -por un total de $ 89 mil millones- con los más de 140 acreedores chilenos en un plazo de tres años, acordado el año pasado en el marco de la reorganización de la firma.

En un contexto en el cual la empresa con base en Italia ya pagó la totalidad de lo comprometido con los deudores más pequeños en abril pasado, esta vez solicitó una prórroga para pagar las cuotas establecidas con los actores medianos y grandes correspondientes a julio y octubre, según un documento del veedor Felizardo Figueroa al que tuvo acceso DF. En el escrito, se señala que la propuesta fue aprobada de forma unánime por la comisión de acreedores y detalla que los intereses respectivos se cancelarán en septiembre

En su argumentación, Astaldi destacó como factor que originó la solicitud de postergación el efecto de la ralentización del plan obras de Codelco por la crisis sanitaria, la cual ha implicado un menor monto de pagos del mandante en los contratos vigentes perjudicando los flujos de caja, impacto que la firma calcula en seis meses.

Los flujos de los contratos con la estatal fueron claves en la negociación de 2019, toda vez que, en palabras de los abogados que lideraron el caso, estos “aseguraban el pago de la acreencia”.

Un escrito ingresado por el abogado Nelson Contador el miércoles pasado da cuenta de la situación de la compañía. “A raíz del impacto de la pandemia y las consecuentes y bien conocidas decisiones de Codelco de reducir las actividades de sus operaciones, con fecha 26 de marzo de 2020, esta le informó a Astaldi la cancelación de trabajos adicionales ya adjudicados en Chuquicamata para la construcción de 300 mts. de túneles horizontales, a ejecutar en abril. Asimismo, informó la suspensión de las conversaciones para la adjudicación de otros 600 mts. previstos para los meses de mayo, junio y julio”, relató.

Contador agregó que la estatal “ha suspendido temporalmente los trabajos que se venían realizando en superficie, generando una disminución considerable del margen previsto para el cumplimiento del acuerdo de reorganización, además de costos adicionales por la desmovilización anticipada del personal, maquinaria y otros. Aquello, sin considerar los gastos generales sostenidos y que deberemos sostener por la extensión de plazo que implica esta emergencia nacional”.

Una situación similar ocurrió con los túneles subterráneos que se adjudicó la italiana en El Teniente. Al respecto, Contador relata que las limitaciones de la cuarentena -reducción de personal, contagios, entre otros- redujeron “indudablemente” la productividad en las faenas. “Si bien estas medidas han sido presentadas como provisionales, no es posible saber hasta cuándo estarán vigentes, pero pareciera razonable estimar que se mantendrán, por lo menos, por todo este año. Asimismo, se encuentra pendiente por parte de Codelco la definición de las compensaciones que debe pagar a Astaldi por estos conceptos”, señaló Contador, quien en la oportunidad solicitó una junta extraordinaria de acreedores para tratar esta materia el 21 de septiembre, moción que fue aceptada.

Visión de las empresas

Junto con indicar que “ha cursado todas las facturaciones de los estados de pago debidamente validados por los equipos técnicos” en relación al contrato vigente con Astaldi, Codelco señaló en términos generales que por los efectos de la pandemia debió “suspender total o parcialmente diversos contratos por la menor actividad impuesta por este caso fortuito y las medidas que debió implementar para resguardar la salud de los trabajadores”. Al respeto, precisó que esta situación “afectó de manera transversal a empresas colaboradoras equivalentes a un tercio de la dotación contratista”.

Sobre las implicancias de este caso, Astaldi señaló que “contamos con la solvencia necesaria para cumplir todos sus compromisos financieros y ejecutar cada uno de los proyectos en desarrollo en el país, participando activamente en las licitaciones públicas y privadas como parte del holding Webuild, constituido en el 2020, y cuyos accionistas principales son la italiana Salini-Impregilo y el banco estatal italiano CDP”.

Etapas de ingeniería complican avance de obras en dos hospitales

Astaldi tiene adjudicada la construcción de dos hospitales en nuestro país- el Barros Luco en Santiago y el de Linares-, que no han quedado ajenos a dificultades en sus cronogramas. En el documento del 11° Juzgado de Santiago se explica que el cambio de la empresa proyectista en el hospital de Linares, sumado a otros retrasos del mandante, afectaron la fase ingeniería e implicó retrasos en la etapa de obtas.

En el caso del Barros Luco, Salud rechazó la entrega de la cuarta etapa de ingeniería “por supuesta incompletitud, sin indicar mayores fundamentos”. Esto -dice Contador- “probablemente llevará a obtener una plena compensación del perjuicio causado en términos de tiempo y costos a Astaldi”, previendo que la solución no será rápida.

Otras de las obras emblema que Astaldi tiene a su cargo es el embalse La Punilla, que cuenta con dos frentes de disputa: con las comunidades por el impacto medioambiental y copn el MOP por una posible caducidad de la concesión por no enterar capital en la fecha correspondiente. En relación a este caso, la compañía decidió hacer un cambio en el equipo legal, reemplazado al estudio Carey (que ahora se ocupará de la parte medioambiental) por el abogado Rodrigo Díaz de Valdés -de la firma Baker McKenzie-, quien también estuvo liderando el proceso de reorganización financiera junto a Nelson Contador.

 

Fuente: Diario Financiero