USS Gerald R. Ford, el portaviones más grande de la flota estadounidense, registró un incendio a bordo mientras se encontraba desplegado en el mar Rojo como parte de las operaciones militares en Medio Oriente. El incidente dejó dos marineros heridos, aunque la Armada de Estados Unidos aseguró que las lesiones no ponen en riesgo sus vidas y que la nave continúa plenamente operativa.
El siniestro ocurrió el 12 de marzo en la lavandería principal del buque, según informó el United States Central Command (Centcom), organismo responsable de las operaciones militares estadounidenses en Medio Oriente.
De acuerdo con el comunicado oficial, el incendio fue contenido rápidamente y no estuvo relacionado con las operaciones militares ni con los enfrentamientos en curso en la región.
“Dos marineros reciben tratamiento médico por lesiones que no ponen en peligro sus vidas y se encuentran estables”, indicó el comando militar, agregando que se entregará más información cuando avance la investigación del incidente.
El mayor portaviones del mundo
El USS Gerald R. Ford es el buque insignia de la nueva generación de portaviones estadounidenses y uno de los activos navales más sofisticados del mundo.
La nave mide aproximadamente 337 metros de largo, desplaza cerca de 100.000 toneladas y está impulsada por dos reactores nucleares, lo que le permite operar durante largos periodos sin necesidad de repostaje.
Entre sus principales características destacan:
- Capacidad para transportar más de 75 aeronaves, incluyendo cazas, helicópteros y aviones de alerta temprana.
- Sistemas avanzados de lanzamiento electromagnético de aeronaves.
- Mayor capacidad de generación eléctrica para armamento y sensores.
- Tripulación de miles de marineros y personal aéreo.
Según el Pentágono, el incendio no provocó daños en los sistemas críticos de la nave, especialmente en el sistema de propulsión nuclear, por lo que el portaviones continúa operando con normalidad dentro de su grupo de combate.
Despliegue militar en plena escalada regional
El incidente ocurre en medio de una escalada militar en Medio Oriente vinculada al conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán. Washington mantiene varios activos navales en la zona para apoyar operaciones militares y proteger rutas marítimas estratégicas.
Además del Gerald Ford, Estados Unidos también mantiene desplegado el portaviones USS Abraham Lincoln en el mar Arábigo, ambos acompañados por sus respectivos grupos navales de combate.
Estos despliegues buscan reforzar la presencia militar estadounidense en una región clave para el comercio energético global.
La tensión geopolítica se ha intensificado tras los bombardeos estadounidenses e israelíes contra objetivos en Irán, mientras que el nuevo líder supremo iraní, Mojtaba Jamenei, ha amenazado con continuar los ataques contra bases estadounidenses en la región.
El estrecho de Ormuz y el impacto energético global
Uno de los focos más sensibles del conflicto es el Estrecho de Ormuz, una ruta marítima crítica por donde circula aproximadamente el 20% del petróleo que se comercia en el mundo.
Las amenazas iraníes de mantener cerrado el paso han elevado la preocupación en los mercados energéticos y en las principales potencias navales que operan en la zona.
En ese contexto, el secretario de Energía de Estados Unidos, Chris Wright, señaló recientemente que la Marina estadounidense aún no está preparada para escoltar buques cisterna a través del estrecho, ya que el foco militar actual está puesto en neutralizar las capacidades ofensivas iraníes.
Mientras continúan las operaciones militares en la región, el incidente en el Gerald Ford refleja los riesgos operativos que enfrentan las fuerzas desplegadas en uno de los escenarios geopolíticos más sensibles del planeta. Sin embargo, las autoridades estadounidenses insistieron en que el portaviones mantiene plena capacidad para continuar apoyando las misiones en curso.
