El productor brasileño Serra Verde Group, único operador de tierras raras en actividad en Brasil, cerró un financiamiento por US$ 565 millones con la US International Development Finance Corporation (DFC) para ampliar y optimizar su proyecto Pela Ema, en el estado de Goiás. El acuerdo incorpora, además, una opción para que Estados Unidos adquiera una participación minoritaria en la compañía, sin intervención en la gestión, en línea con el impulso estadounidense por asegurar cadenas de suministro de minerales críticos fuera de Asia.
Según informó la empresa, el monto final del préstamo supera en 22% lo aprobado inicialmente por el directorio del organismo el año anterior. Los recursos se destinarán a upgrades operacionales en Pela Ema, activo considerado estratégico por el tipo de óxidos de tierras raras que procesa y por su aporte a la oferta no asiática de estos insumos clave para tecnologías avanzadas.
Desde la administración de Serra Verde subrayaron que la estructura del acuerdo incorpora una opción de participación accionaria minoritaria para el gobierno estadounidense, sin rol en la administración. En términos de gobernanza, el diseño apunta a formalizar un involucramiento limitado al capital, evitando interferencias operativas, pero asegurando alineamiento estratégico entre financiamiento y objetivos de seguridad de suministro.
Te puede interesar
Resultados de Vale suben 36% en el 1T26, pero el mercado esperaba más que US$1.890 millones Seguridad minera: Chile y Brasil preparan MoU y fijan cita técnica de mayo por el modelo chileno Meridian Mining recauda £22,5 millones antes de listar en Londres y acelera Cabaçal en BrasilLa operación se inscribe en una estrategia más amplia de Washington para reducir su dependencia de China en tierras raras y otros minerales críticos. En los últimos años, EE.UU. ha combinado créditos, garantías y potenciales participaciones de capital para fortalecer capacidades industriales en segmentos sensibles para la manufactura avanzada, la electromovilidad y la defensa. El acuerdo con Serra Verde refuerza esa tendencia y posiciona a Brasil como un actor relevante en el reordenamiento de estas cadenas.
En términos productivos, Serra Verde proyecta 6.500 toneladas de óxidos de tierras raras en 2026, tras haber iniciado producción comercial en 2024. La hoja de ruta considera un proceso de ramp-up hacia ese nivel y evalúa duplicar la capacidad en un horizonte de cuatro años, movimiento que podría reconfigurar el peso relativo de la compañía dentro del mercado occidental de tierras raras.
En paralelo, la firma estaría renegociando contratos de suministro previamente firmados con clientes chinos, con la expectativa de cerrar nuevos acuerdos hacia fines de año. Este proceso abre una ventana para offtakes con compañías occidentales, aunque la empresa no confirmó si el financiamiento de la DFC quedará condicionado a compromisos comerciales futuros.
Brasil posee las mayores reservas de tierras raras fuera de China, y Serra Verde es hoy su único productor en operación. El yacimiento Pela Ema contiene elementos clave para la fabricación de imanes permanentes —como neodimio, praseodimio, terbio y disprosio— ampliamente utilizados en electromovilidad, electrónica y aplicaciones industriales, reforzando su carácter estratégico en un mercado cada vez más tensionado por la geopolítica del suministro.
