Especialistas advierten que la falta de predictibilidad regulatoria reduce competitividad frente a otros mercados mineros
La lentitud en la tramitación de permisos para exploración minera en Perú volvió a instalarse como tema de preocupación en la industria durante proEXPLO 2026, encuentro en el que expertos compararon el sistema peruano con modelos más ágiles como el de Chile.
Según expusieron especialistas en una mesa redonda del evento, el proceso para habilitar campañas de perforación minera en Perú puede extenderse entre uno y dos años, situación que contrasta con Chile, donde ciertas etapas iniciales de exploración pueden desarrollarse en cuestión de semanas.
Incertidumbre regulatoria preocupa a inversionistas
Uno de los principales puntos abordados fue la dificultad para entregar certezas a inversionistas respecto de los tiempos efectivos de aprobación.
Miyanou Dufour, socia del estudio Hernández & Cía., señaló que una de las preguntas más recurrentes de los inversionistas es cuánto tiempo demorará una empresa en poder perforar. Sin embargo, advirtió que actualmente no existe capacidad para garantizar plazos acotados, debido a retrasos que frecuentemente superan el año.
La situación adquiere relevancia en un contexto de creciente competencia global por capitales destinados a exploración minera, especialmente en cobre y minerales críticos vinculados a la transición energética.
Chile destaca por enfoque más flexible
Durante el debate, Gonzalo Grez, socio de Cariola Díez Pérez-Cotapos, explicó que el modelo chileno permite avanzar en actividades exploratorias tempranas —incluyendo perforaciones iniciales— sin necesidad de ingresar de inmediato a evaluaciones ambientales complejas.
Este esquema facilita reducir costos y acelerar la validación geológica de los proyectos en sus primeras fases, entregando mayor rapidez para la toma de decisiones de inversión.
El contraste entre ambos sistemas fue uno de los ejes centrales de la discusión, especialmente considerando que Chile se mantiene entre los principales destinos de inversión minera en América Latina.
DIA y fragmentación institucional ralentizan procesos
En el caso peruano, incluso instrumentos concebidos para ser más ágiles, como la Declaración de Impacto Ambiental (DIA), pueden tardar entre siete y nueve meses en obtener aprobación.
A ello se suma la participación de múltiples organismos públicos, la superposición de competencias y la aplicación de criterios distintos entre instituciones evaluadoras.
Los especialistas mencionaron además retrasos asociados a organismos sectoriales como la Autoridad Nacional del Agua, junto con limitaciones técnicas dentro de algunas entidades estatales.
Predictibilidad y coordinación aparecen como desafíos clave —frase clave— para mejorar la competitividad del sistema peruano, coincidieron los participantes.
Pese a las críticas, los expertos señalaron que existen espacios para optimizar el marco actual sin reducir exigencias ambientales ni estándares sociales. Entre las medidas planteadas destacan una mayor coordinación institucional, uniformidad en criterios técnicos y establecimiento de plazos más claros y exigibles.
El debate ocurre en momentos en que Perú busca mantener su atractivo como potencia minera global, enfrentando una competencia cada vez más intensa por inversiones de exploración en la región.