Regalías mineras y competitividad regional volvieron al centro del debate en Argentina tras el pedido para que el Congreso trate el proyecto de ley que propone reemplazar el actual esquema fijo por un sistema progresivo y móvil vinculado directamente a la rentabilidad de cada operación. La iniciativa, impulsada por el Grupo Sarmiento y presentada originalmente en mayo de 2025 por los exdiputados Ricardo López Murphy y Francisco Monti, busca modificar el artículo 22 de la Ley 24.196 de Inversiones Mineras con el objetivo de atraer inversiones de gran escala, especialmente en cobre.
La propuesta aparece en un momento particularmente sensible para el sector minero argentino. Mientras Chile y Perú avanzaron hace más de una década hacia modelos tributarios flexibles capaces de capturar mayor renta en ciclos de altos precios sin comprometer la continuidad operacional en periodos bajos, Argentina continúa aplicando un esquema Ad Valorem considerado rígido por parte de la industria y de varios expertos económicos. Según los impulsores del proyecto, el país posee recursos geológicos de clase mundial, pero aún no logra traducir ese potencial en el volumen de inversiones observado en otros distritos mineros de América Latina.
Cómo funcionaría el sistema de regalías móviles
El núcleo de la reforma consiste en establecer Regalías Mineras Progresivas y Móviles (RMPM), donde la tasa efectiva varíe según el margen operativo de cada emprendimiento. Bajo este modelo, las compañías pagarían menos en escenarios de baja rentabilidad y más cuando los precios internacionales o los márgenes sean elevados.
El cálculo se realizaría sobre el margen operativo minero, definido como la relación entre la utilidad operacional y los ingresos operacionales de cada proyecto individual. La escala propuesta considera:
- 4% para operaciones con márgenes de hasta 10%.
- Incrementos graduales conforme aumente la rentabilidad.
- Un máximo de 16% para yacimientos con márgenes superiores al 80%.
Los autores sostienen que este mecanismo permitiría que provincias y Estado nacional actúen como “socios estratégicos” de los proyectos extractivos, capturando una porción mayor de la renta durante periodos de bonanza sin afectar la viabilidad de las minas cuando los ciclos internacionales se debilitan.
El proyecto también argumenta que el actual sistema fijo puede acelerar el cierre de operaciones maduras, especialmente cuando disminuye la ley mineral o aumentan los costos operativos. Con regalías móviles, se busca extender la vida útil de los yacimientos y mantener empleo e inversión incluso en fases menos rentables.
El cobre aparece como eje estratégico de la reforma
Uno de los principales focos de la iniciativa es el cobre, mineral considerado clave para el desarrollo minero argentino durante las próximas décadas debido al fuerte crecimiento de la demanda global asociada a electrificación, energías renovables y redes eléctricas.
Los impulsores del proyecto afirman que la sensibilidad económica de los proyectos cupríferos frente a las regalías vuelve indispensable una reforma tributaria que mejore competitividad frente a Chile y Perú. En los fundamentos del proyecto, el cobre es definido como “la soja del posible desarrollo minero argentino”.
Las estimaciones técnicas elaboradas por el Grupo Sarmiento plantean cambios relevantes en la recaudación potencial de algunos de los principales proyectos del país:
- Taca Taca, en Salta, pasaría de aportar US$106 millones anuales a cerca de US$330 millones.
- El proyecto Pachón, en San Juan, aumentaría su contribución desde US$109 millones a US$344 millones.
- Cerro Negro, en oro, elevaría su aporte desde US$41 millones hasta US$165 millones en periodos de alta rentabilidad.
La iniciativa sostiene además que el nuevo esquema podría generar más de US$30.000 millones en inversiones mineras en el corto y mediano plazo, además de crear aproximadamente 50.000 nuevos empleos directos e indirectos. En paralelo, las exportaciones minerales podrían incrementarse en más de US$10.000 millones anuales.
El antecedente de Bajo de la Alumbrera y el debate regional
Entre los argumentos utilizados para respaldar el proyecto aparece el caso de Bajo de la Alumbrera, en Catamarca. Según los autores, una flexibilización tributaria aplicada durante la etapa final de la operación permitió extender la vida útil de la mina por 22 meses adicionales, generando ingresos fiscales superiores a los obtenidos bajo esquemas rígidos de retenciones.
El debate sobre regalías móviles no es nuevo en Sudamérica. Chile reformó su sistema de royalty minero incorporando componentes asociados al margen operacional y al precio del cobre, mientras Perú ha utilizado históricamente mecanismos variables ligados a utilidades. Ambos países lograron consolidarse como los principales receptores de inversión minera en la región durante la última década.
Ahora, el desafío político en Argentina será avanzar en el tratamiento legislativo. El proyecto permanece a la espera de discusión en las comisiones de Minería y de Presupuesto y Hacienda antes de llegar eventualmente al pleno del Congreso. Para sus impulsores, la meta es equilibrar previsibilidad jurídica para las empresas con una mayor captura de renta para las provincias y el Estado nacional.
