Reino Unido despliega destructor HMS Dragon al Medio Oriente ante posible misión en el estrecho de Ormuz

Reino Unido anunció el envío del destructor HMS Dragon al Medio Oriente como parte de los preparativos para una eventual operación multinacional destinada a proteger el tránsito marítimo en el estrecho de Ormuz, uno de los puntos estratégicos más sensibles del comercio mundial de petróleo y gas.

El despliegue fue confirmado este sábado por el Ministerio de Defensa británico, en medio del aumento de tensiones regionales derivadas del conflicto entre Irán, Israel y Estados Unidos. Según Londres, la medida busca garantizar capacidad de respuesta en caso de que se active una operación internacional de protección naval en la zona.

El HMS Dragon pertenece a la Marina Real británica y está especializado en defensa antiaérea. En marzo pasado ya había sido desplazado hacia el Mediterráneo oriental tras el inicio de la guerra con Irán, participando en labores vinculadas a la protección de Chipre.

Reino Unido y Francia liderarían eventual coalición naval

De acuerdo con declaraciones entregadas por un portavoz del Ministerio de Defensa británico y recogidas por Reuters, el preposicionamiento del destructor forma parte de una estrategia preventiva coordinada junto a Francia.

“El preposicionamiento del HMS Dragon forma parte de una planificación prudente que garantizará que Reino Unido esté preparado, como parte de una coalición multinacional liderada conjuntamente por el Reino Unido y Francia, para asegurar el estrecho cuando las condiciones lo permitan”, indicó el vocero.

La iniciativa apuntaría a proteger el transporte marítimo internacional en el estrecho de Ormuz, corredor por donde transita cerca de una quinta parte del petróleo comercializado globalmente y que conecta el Golfo Pérsico con el océano Índico.

Estrecho de Ormuz se convierte en foco estratégico del conflicto

La seguridad del estrecho de Ormuz se ha transformado en una de las principales preocupaciones internacionales desde el inicio del conflicto regional el pasado 28 de febrero, cuando comenzaron los bombardeos israelí-estadounidenses sobre territorio iraní.

Desde entonces, el temor a posibles interrupciones del tráfico marítimo o ataques contra embarcaciones comerciales ha elevado la presión sobre mercados energéticos y rutas logísticas globales.

Irán ha advertido en distintas ocasiones que podría responder a acciones militares occidentales afectando el tránsito en el estrecho, escenario que preocupa especialmente a países europeos y asiáticos dependientes del suministro energético proveniente del Golfo.

Escalada militar mantiene en alerta a fuerzas occidentales

El despliegue británico ocurre mientras varias potencias occidentales mantienen reforzada su presencia naval y aérea en Medio Oriente ante el riesgo de una ampliación del conflicto.

En las últimas semanas, Estados Unidos, Reino Unido y Francia han incrementado operaciones de vigilancia, defensa aérea y patrullaje marítimo en zonas estratégicas de la región.

La eventual conformación de una misión multinacional para proteger el estrecho de Ormuz reflejaría además la creciente preocupación internacional por el impacto económico y energético que tendría cualquier interrupción prolongada del tráfico marítimo en esa vía clave para el comercio mundial.

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