Nacional

Sistema frontal deja 73 albergados y 121 aislados: Maule y Ñuble concentran las mayores emergencias

El sistema frontal que afecta a la zona centro-sur de Chile ha dejado a 73 personas albergadas y 121 aisladas, con Maule y Ñuble como las regiones más afectadas por inundaciones y desbordes.

Sistema frontal deja 73 albergados y 121 aislados: Maule y Ñuble concentran las mayores emergencias
Seguir en Google

El evento mantiene caminos interrumpidos, viviendas dañadas y alertas por crecidas de ríos entre la zona central y el sur. Hasta el último balance no se registraban personas fallecidas, desaparecidas ni lesionadas.

El sistema frontal que afecta a la zona centro-sur de Chile dejó seis personas damnificadas, 73 albergadas y 121 aisladas a nivel nacional, con las principales consecuencias concentradas en las regiones del Maule, Ñuble y Los Ríos.

El balance actualizado este lunes 27 de julio también registra dos viviendas con daño mayor, 10 con daño menor y otras 114 cuya condición todavía debe ser evaluada. Pese a la magnitud de las lluvias y al aumento del caudal de distintos cursos de agua, no se reportan personas fallecidas, desaparecidas ni lesionadas.

Las emergencias se extienden entre las regiones de Valparaíso y Los Ríos. Los problemas más frecuentes están relacionados con desbordes de ríos y esteros, anegamientos, derrumbes, socavones y cortes de caminos, situación que mantiene a familias sin conectividad terrestre o bajo evacuaciones preventivas.

Maule registra damnificados y viviendas con daño mayor

La Región del Maule presenta las consecuencias más graves sobre las viviendas. En esa zona se contabilizan los seis damnificados informados a nivel nacional, además de 20 personas aisladas, dos casas con daño mayor y siete inmuebles todavía en evaluación.

Uno de los puntos críticos se encuentra en San Clemente, donde familias quedaron aisladas producto del aumento del caudal del estero Tricahue. En Pelarco, en tanto, se desarrollaron evacuaciones preventivas ante la crecida del río Lircay.

La región mantiene medidas especiales por la evolución del sistema frontal y por el comportamiento de los cursos de agua. También se han producido cortes de rutas debido a desbordes, inundaciones y daños estructurales.

Entre los problemas de conectividad destaca la pérdida del puente Trayenco, infraestructura cuya afectación mantiene sectores aislados y obliga a desplegar alternativas para llegar a las familias.

Para los habitantes de zonas rurales, la interrupción de un puente o camino puede dificultar el traslado de personas mayores, pacientes que requieren atención periódica, trabajadores, estudiantes y vehículos de emergencia. También puede retrasar la llegada de alimentos, combustible, medicamentos y alimento para animales.

Ñuble concentra la mayor cantidad de albergados y aislados

La Región de Ñuble reúne el mayor número de personas directamente afectadas por el evento meteorológico. En esta zona se contabilizan 73 personas albergadas y 99 aisladas, además de 74 viviendas con daños cuya magnitud todavía se encuentra en revisión.

Las principales afectaciones se concentran en las comunas de San Nicolás, San Carlos y Ñiquén. El aumento del caudal de ríos y canales ha obligado a mantener vigilancia sobre sectores habitados, caminos secundarios y áreas productivas.

Las personas albergadas corresponden a habitantes que debieron abandonar temporalmente sus viviendas y trasladarse a recintos habilitados. La permanencia en estos espacios dependerá de la evolución de los ríos, la seguridad de los inmuebles y las condiciones de acceso a los sectores afectados.

En la región también se activaron mensajes del Sistema de Alerta de Emergencias para celulares debido al riesgo asociado a la crecida del río Perquilauquén. Estos avisos deben ser atendidos de inmediato, especialmente cuando incluyen instrucciones de evacuación.

Deslizamientos y daños en viviendas en Los Ríos

En Los Ríos se registran 10 viviendas con daño menor y otras 33 en evaluación. La preocupación se concentra especialmente en sectores donde las lluvias han debilitado terrenos y aumentado el riesgo de deslizamientos.

En Valdivia se mantiene vigilancia sobre un movimiento de tierra cercano a una torre de alta tensión. Aunque la existencia de un deslizamiento no implica necesariamente una interrupción del suministro eléctrico, la proximidad con infraestructura energética obliga a revisar la estabilidad del terreno.

En Corral también se produjo un deslizamiento, que pudo ser contenido mediante trabajos municipales. En Paillaco, en tanto, se reportó el colapso de una alcantarilla, mientras que en la ruta T-29 existe un socavón que afecta la circulación.

Estos daños pueden tener consecuencias más allá de la conectividad inmediata. La interrupción de rutas encarece el transporte de productos, afecta desplazamientos laborales y puede complicar la operación de pequeños comercios, faenas agrícolas y servicios básicos.

Alertas se mantienen por crecidas y nuevas precipitaciones

El balance considera cuatro alertas rojas por crecidas y desbordes en sectores de Maule, Ñuble y Biobío. También permanecen seis alertas amarillas asociadas principalmente al evento meteorológico y al aumento del caudal de ríos.

A estas medidas se suman siete alertas tempranas preventivas entre la Región Metropolitana y Los Ríos. Su objetivo es reforzar la coordinación de recursos antes de que las condiciones generen nuevas emergencias.

Durante el actual episodio se han emitido cuatro mensajes SAE relacionados con crecidas de cursos de agua. En Biobío se activaron advertencias por los ríos Pichilo y Laja, mientras que en Ñuble se adoptaron medidas por el río Perquilauquén.

Las alertas pueden modificarse durante la jornada, dependiendo de las lluvias, el nivel de los ríos y los reportes recibidos desde municipios y equipos desplegados en terreno.

Rutas cerradas y sectores con acceso restringido

Las interrupciones viales afectan a distintas regiones. En O’Higgins se mantienen siete rutas con cierres preventivos debido a inundaciones y crecidas de esteros.

En la Región Metropolitana se reportaron socavones en el sector Quebrada Honda, en Las Condes. En La Araucanía permanece cerrado el Complejo Fronterizo Pino Hachado, una restricción que afecta el tránsito internacional y el transporte de carga entre Chile y Argentina.

Antes de iniciar un viaje por zonas rurales, cordilleranas o cercanas a ríos, conviene revisar el estado de la ruta y evitar caminos alternativos no habilitados. Cruzar un sector inundado, incluso cuando el agua parece tener poca profundidad, puede representar un riesgo para conductores y pasajeros.

Qué deben revisar las familias durante las próximas horas

Las personas que viven cerca de ríos, quebradas, laderas o terrenos saturados deben mantenerse atentas a cambios repentinos en el entorno, como aumentos bruscos del caudal, ruidos inusuales, caída de material o grietas en el suelo.

También es importante mantener teléfonos cargados, documentos y medicamentos en un lugar accesible, y seguir las instrucciones de evacuación sin esperar una confirmación adicional cuando se recibe un mensaje SAE.

Quienes hayan sufrido daños en sus viviendas deben registrar la afectación y comunicarse con su municipio para ingresar al catastro correspondiente. La evaluación oficial es necesaria para determinar el nivel de daño y organizar eventuales medidas de apoyo.

El escenario seguirá condicionado por nuevas precipitaciones y por la respuesta de ríos y suelos que ya acumulan varios días de lluvia. Aunque el balance no registra víctimas fatales ni personas desaparecidas, la cantidad de aislados, albergados y viviendas afectadas mantiene activa la emergencia en varias regiones del país.