La ministra de Seguridad, Trinidad Steinert, enfrentó este martes su primera sesión especial ante la Cámara de Diputadas y Diputados en medio de fuertes críticas de la oposición por la ausencia de una agenda legislativa propia y cuestionamientos respecto a la estrategia del gobierno frente al avance del crimen organizado. En una jornada marcada por tensiones políticas, interrupciones y acusaciones cruzadas, la secretaria de Estado defendió su trayectoria como fiscal regional de Tarapacá y presentó los principales lineamientos del futuro plan nacional de seguridad impulsado por la administración del Presidente José Antonio Kast.
La sesión había sido solicitada por 52 parlamentarios de oposición para analizar la situación de seguridad pública y evaluar la gestión del recientemente creado Ministerio de Seguridad Pública. Sin embargo, el debate rápidamente derivó en recriminaciones políticas y disputas reglamentarias luego que la Cámara negara en reiteradas ocasiones la unanimidad necesaria para que la ministra pudiera proyectar una presentación audiovisual.
En ese contexto, Steinert optó por exponer mediante un discurso leído, en el que combinó referencias a su experiencia como persecutora penal con anuncios relacionados a la estrategia gubernamental en materia de seguridad, crimen organizado y fortalecimiento policial.
Ministra reivindica trayectoria como fiscal y reconoce errores políticos
Durante su intervención, Trinidad Steinert defendió su experiencia en persecución criminal antes de asumir la cartera de Seguridad, señalando que su trabajo estuvo vinculado directamente a casos de secuestro, sicariato, trata de personas y crimen organizado en el norte del país.
“Permítanme un par de minutos para algo poco habitual, no por vanidad biográfica, sino porque creo que ustedes tienen derecho a saber con qué experiencia y con qué convicciones llego a esta cartera”, afirmó la ministra.
La autoridad agregó que llega al ministerio “desde el terreno” y no desde “el escritorio”, apuntando a la experiencia acumulada como fiscal regional de Tarapacá.
Steinert también reconoció dificultades comunicacionales durante las primeras semanas de gestión.
“Me he equivocado y cometido errores. Pensé que en este cargo había que hablar mediante acciones, no con palabras”, sostuvo ante la Cámara.
La ministra añadió que en política resulta necesario “escuchar y explicar” para construir acuerdos y sumar apoyos parlamentarios.
Gobierno anuncia siete ejes para nuevo plan nacional de seguridad
Uno de los momentos centrales de la sesión ocurrió cuando Steinert entregó detalles preliminares sobre el futuro plan de seguridad del gobierno, cuya oficialización —según indicó— se realizará mediante una resolución formal durante las próximas semanas.
La ministra explicó que la estrategia contempla siete ejes principales enfocados en control territorial, fortalecimiento policial y combate al crimen organizado.
Entre las medidas anunciadas destacan:
- creación de un Observatorio de Secuestros
- actualización de la Política Nacional contra el Crimen Organizado
- elaboración de una política específica contra el terrorismo
- creación de un Centro de Análisis Criminal
- impulso a una Ley de Incivilidades
- reforma a la malla curricular de Carabineros
- aumento de pagos para aspirantes de Carabineros
La secretaria de Estado señaló que el objetivo central del gobierno es recuperar control territorial, mejorar la eficiencia policial y fortalecer institucionalmente al Estado en materia de seguridad pública.
Asimismo, defendió los tiempos de elaboración de la estrategia, argumentando que gobiernos anteriores también tardaron varios meses en oficializar planes similares.
Oposición cuestiona falta de agenda legislativa y coordinación
Los parlamentarios de oposición aprovecharon la sesión para cuestionar el despliegue político y operativo de la nueva cartera de Seguridad.
La diputada Tatiana Urrutia criticó la falta de resultados concretos y calificó la gestión ministerial como “mucho ruido, pocas nueces”.
Por su parte, el diputado Raúl Leiva cuestionó que, pese a la creación del ministerio, aún no exista una agenda legislativa clara ni nuevos proyectos de ley impulsados directamente desde la cartera.
Los cuestionamientos también incluyeron referencias a la fallida querella por Ley de Seguridad del Estado, cambios internos dentro de la Policía de Investigaciones y la salida de la exdirectora de Inteligencia de la PDI, Consuelo Peña.
En paralelo, desde el oficialismo defendieron la gestión de Steinert y acusaron a la oposición de mantener una crítica anticipada frente a una institucionalidad recientemente creada.
El diputado Eduardo Cretton afirmó que administraciones anteriores demoraron más de un año en presentar planes de seguridad similares.
Mientras, el parlamentario Ricardo Neumann respaldó el trabajo de la ministra y llamó a permitir que continúe desarrollando su agenda.
Seguridad pública se instala como uno de los principales desafíos del gobierno
La sesión reflejó la creciente presión política sobre el gobierno en materia de seguridad, uno de los temas prioritarios para la ciudadanía y eje central de la campaña presidencial de José Antonio Kast.
La creación del Ministerio de Seguridad Pública fue presentada como una de las principales reformas institucionales para enfrentar el avance del crimen organizado, el narcotráfico y los delitos violentos.
Sin embargo, el Ejecutivo enfrenta crecientes exigencias respecto a resultados concretos, coordinación policial y presentación de nuevas herramientas legislativas.
La futura resolución que oficializará el plan nacional de seguridad será observada de cerca tanto por el Congreso como por los actores del sistema policial y judicial, especialmente en un escenario marcado por alzas en delitos complejos y creciente presión sobre las instituciones encargadas del control territorial y persecución criminal.