Teck decide mantener suspendida la construcción de Quebrada Blanca 2 y detalla millonario aumento de costo del proyecto de extenderse la medida

Según informó la minera, asumiendo iniciar completamente las actividades en el segundo trimestre, lo más pronto que esperarían la primera producción es a mediados de 2022.

En medio de la suspensión temporal de las actividades de construcción de Quebrada Blanca 2 para garantizar la seguridad de sus empleados frente a la expansión del coronavirus, la minera canadiense Teck informó este miércoles la estimación de capital actualizada y un cronograma de referencia de la iniciativa, tal como lo tenía previsto desde febrero cuando presentó su última entrega de resultados al cuarto trimestre 2019.

La canadiense señaló que el aumento del costo de capital del proyecto se mantiene en US$ 5.200 millones como se estimó en diciembre de 2018 al anunciar a la japonesa Sumitomo como socio de la iniciativa y las necesidades de financiamiento a partir del 1 de abril de este año se estiman en US$ 3.900 millones.

La firma precisó que después del financiamiento del proyecto y de las contribuciones de los socios, el aporte efectivo restante requerido de Teck para el capital de la iniciativa, se estima en US$ 880 millones.

En esa línea, la minera realizó ajustes al calendario establecido para el megaproyecto. Si bien se contemplaba la primera producción para el segundo semestre de 2021, esta vez indicó que la estimación revisada se basa en un calendario que contempla la primera producción para el segundo trimestre de 2022, e incluye una contingencia de US$ 400 millones.

«Al actual tipo de cambio spot habría un beneficio adicional de aproximadamente US$240 millones para el proyecto», agregó. La actualización de la situación excluye el impacto de la suspensión temporal de las actividades de construcción del megaproyecto -el que alcanzaba un 29% de avance- desde el 18 de marzo y por un período inicial de dos semanas debido a la expansión del coronavirus.

Sin embargo, Teck reconoció -tal como lo hizo en última entrega de resultados- que aunque la construcción se estaba llevando a cabo materialmente de acuerdo con el programa de construcción previsto hasta la suspensión, «varios factores externos han extendido el calendario del proyecto en aproximadamente cuatro meses y han contribuido al aumento de costos».

Entre ellos, las demoras en la construcción resultantes de los disturbios sociales y las demoras en la obtención de ciertos permisos y otras aprobaciones reglamentarias necesarias.

«Sin considerar el beneficio del peso chileno más débil, estos retrasos explican alrededor de la mitad del aumento de los costos», indicaron, agregando que la otra mitad de los aumentos de costos puede atribuirse principalmente a ciertos costos adicionales como de seguridad y gestión medioambiental, a los costos adicionales de construcción y mantenimiento de caminos, entre otros.

Suspensión sigue en pie

Y aunque inicialmente se había previsto una suspensión de dos semanas de las actividades de construcción de Quebrada Blanca 2, Teck decidió mantener sus faenas detenidas, asegurando que actualmente no es posible predecir cuándo se levantará dicha determinación.

Suponiendo un período de suspensión de la construcción de cuatro semanas, la minera indicó que se calcula que el impacto será de aproximadamente US$75 a US$125 millones y el cronograma se atrasaría hasta ocho semanas.

«Por cada mes extra de suspensión, estimamos un impacto adicional de aproximadamente US$25-50 millones y un mes de retraso en el calendario», dijo, agregando que que el costo final y el impacto en el calendario dependerán del momento en que se reanuden parcial o totalmente las actividades de construcción.

Eso sí, dejó en claro que es posible que la removilización pueda llevar más tiempo si el período de suspensión se prolonga considerablemente. Pese a la suspensión, la empresa sostuvo que continúan avanzando en adquisiciones, manufactura y otras actividades no relacionadas directamente con las actividades de construcción en obra para acelerar la futura activación.

«Se sigue planificando extensamente para una removilización segura y eficiente una vez que se tome la decisión de reiniciar parcial o totalmente la construcción», aseguraron. Según declararon, asumiendo iniciar completamente las actividades de construcción en el segundo trimestre, lo más pronto que esperaríamos la primera producción es a mediados de 2022.

El presidente y CEO de Teck, Don Lindsay, señaló que «este ha sido un período difícil para el pueblo chileno en sus esfuerzos por frenar la expansión del coronavirus, que también ha impactado a nuestra gente y a nuestro proyecto».

El ejecutivo agregó que «el enfoque actual es la salud y la seguridad de la reducida fuerza de trabajo que queda en el proyecto, que es necesaria para mantener las instalaciones, y para estar preparados para un rápido reinicio de las actividades de construcción cuando sea seguro hacerlo».

Fuente Diario Financiero

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